Capítulo 9: Novia a la fuga

48 2 0
                                    

Aunque todos os penséis que mi vida era perfecta, no era así. Tras mi vuelta al instituto mis compañeras empezaron a estar celosas de la gran artista que soy. Un día estabamos haciendo un trabajo en grupo, me tocó con Lola y Pili, y tras haberles deleitado con mi gran boceto, me dijeron entre risas: QUÉ ES ESA PUTA MIERDA. Esas palabras me hicieron daño, MUCHO DAÑO. Ellas no comprendían mi arte.

Pero lo peor llegaba a la salida del insti, Jaime, aquel maricón al que consideraba mi amigo e incluso casi persona, (no podía soportar los celos de mi relación con un hombre TAN atractivo) me golpeaba y azotaba y pateaba y maltrataba sin que yo le hubiese puesto nunca la mano encima.

En casa la cosa no iba mejor, mis padres no comprendían mi relación con Don Limpio, qué sabrán ellos del amor verdadero, ni que treinta años casados fuera para tanto. Así que como todos los día me iba directa a mi habitación para poder hablar con mi hombre, tras un rato hablando con él, y después de que me dijera unas veinte veces vente a vivir conmigo que no tenemos para una chacha, decidí por mi propia cuenta irme a vivir con él.

No me lo pensé ni dos veces, aproveché que mis padres no estaban en casa para meter mis peluches en una maleta y salir corriendo pero tuve que volver, no me había dado cuenta de que no les había dejado una nota, así que con todo el dolor de mi corazón les puse:

-Mamá, Papá, me voy.

PD: Regad las plantas.

Salí corriendo, aunque enseguida me cansé y seguí caminando, pero valió la pena, porque al salir del autobús vi la esbelta figura de un hombre sin pelo; pero no era mi novio. Así que me tuve que ir sola a su casa.
Cuando llegué a su casa su madre me recibió con los brazos abiertos, se pensó que era una mendiga que iba a pedir comida. Le dije que no lo era, aun así quería ese plato de comida.

Carolaima:Un amor sin penas y sin pelosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora