Hace mucho que tu luz se hubo apagado,
Hace mucho que dejaste de quererme,
Hace mucho que no vives a mi lado,
Hace mucho que ya no vienes a verme.
¿Por qué ahora que reposo en mi sepulcro,
Vienes presta a suplicar de mi perdón?
¿Por qué lloras, revolcándote en la tierra,
Y diciendo: "Ya no aguanto, dejadme en este panteón"?
Suéltame, no me tientes.
No me obligues a dejarte
Con palabras malsonantes,
Con corazón arrogante,
Desgarrando tus ropajes.
Si hace mucho que vivimos apartadas,
Si hace mucho que negaste tu nación,
Si hace mucho que ignoraste a tu madre,
No la vengas a buscar ya que murió.
¿Por qué esperar a que todos se reúnan,
Todos lloren y me levanten lamentos?
A ellos no los conocí antes de la tumba,
Para mí son sólo seres fríos y lentos.
Suéltame, ¿no me sientes?
No me obligues a dejarte
Con el rostro aberrante,
Con tus muñecas sangrantes,
Horrorizando el paisaje.
¿Por qué ahora recordar que tienes madre?
Es muy lejos para clamar con tu aliento,
Si hace mucho dejaste de procurarme,
¿Qué sentido tiene expresar tu tormento?
Suéltame, ¿puedes verme?
Mírame que ya no puedo,
Que no puedo oír tus ruegos,
Que aunque clames, no habrá cambio,
Si sigues podría hacer daño.
Suéltame, ¿no me entiendes?
No me obligues a dejarte
Con el alma anhelante,
Con tu espíritu amparante.
Déjame morir sin verme,
Como en vida estuviste ausente.
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Dariune
PoetryUn pensador preguntaba quién daría a su pueblo descarriado un sentido. Al mismo tiempo, un poeta desarmado preguntábase a quien pudieran cambiar sus versos. Más lamentos y cantares que transforman el pensamiento del alma. Traducción del título: Meta...
