Musica

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-Dime, ¿donde estabas?- ordene. -¿Que hiciste?-

Antonio apenas avía regresado. Traia una cajita de chocolates. Se había disculpado, pero no hiba a aceptar una disculpa sin una explicación.

Se sento en la silla de mi tocador.

-Solo hice mi trabajo.-

-¿Persuadir a la gente que se deje morir? Ya se que haces eso, pero debes ser mas honesto.-

-Selena, por años e visto el mundo mortal y e visto que todos tienen secretos que nunca me cuentan a nadie. Ni a la persona que aman. Quisiera que me quisieras, y pues, no quiero arruinarlo diciéndote las extremidades de mi trabajo.-

-Tienes el peor trabajo del mundo le quite los chocolates. -Prometeme que no mataras a los que yo quiero mientras este aquí

-Lo prometo- se comió un chocolate.

Me senté al lado de él.

-Esta muy callado aqui. ¿No tienes un sterio?-

-Tengo un studio de musica

-¿Y porque no me lo dijiste antes?

-Quería sorprenderte. Deja te enseño donde esta.

Estaba a dos cuartos del mio. Era bastante grande y estaba lleno de instrumentos. Todos estaban organizados por género.

-¿Tocas?-

-Tengo mucho tiempo solo- contesto. -Quisiera tener una banda.-

Agarre un clarinete.

-Solo se tocar este. Aprendi a tocarlo en la primaria. Todos tuvimos que escojer un instrumento.

-Te enseño a tocar otros instrumentos si quieres. Y hay esta él sterio. Es del ultimo modelo.

-Tienes muchas cosas- empese a tocar una melodía.

-Hay gente que no tiene a nadie que engendre sus posesiones y me regalan sus cosas para agradecer mi ayuda-

-¿Asi obtienes todo?- deje él clarinete. Quien sabe de que había muerto él dueño.

Se río, -no todo. Otras cosas son olvidadas o no las quieren. Esas me las quedo.-

-Por aqui debe de estar mi Gameboy.-

-¿Era una morado verdad? Lo deje en tu closet.-

-¿Con los juegos?-

-Todos.-

Guarde él clarinete.

-¿Tienes un cuarto de tecnología?-

-Varios. Y mas de musica, arte, deporte, tengo de todo. Ningún cuarto esta vacio. Puedes entrar en todos. Solo no entres en mi cuarto.-

-Has de tener chicas que se parecen a mi con sus cuerpos pálidos cortados en mil pedasitos y sangre por todo el piso. Y de seguro te bañas en ella-

-Ves demasiadas peliculas de terror en los Sábados-

-No fue pelicula. Es una historia de una muchacha que se caso con un hombre rico. Le permitió entrar a todos los cuartos, pero no podía entrar a uno---

-Ya me la se- suspiro. -¿Que tengo que hacer para que veas que no soy un monstruo?

-Dejarme ir- me pare de la silla.

-Unos dias mas- se fue del cuarto sin desaparecer.

-Antonio, espera- lo agarre del brazo.

-¿Para que? Se que soy la muerte. Se que ni soy el príncipe azul, pero no me quieres dar ninguna oportunidad para ver que no soy un monstruo. Siempre que quiero enseñarte que no lo soy mencionas carabes y sangre.

-Es una broma-

-No lo es, Selena. Es un estereotipo. Es lo que verdaderamente ves en mi, y no quieres cambiar esa imagen.-

Esta vez se desapareció. Serre mi puño de la mano que lo había agarrado. Cerré la puerta y salí corriendo por la casa. No supe por cuantos pasillos pase, pero acabe perdida. Abei varias puertas y todas revelaban un pequeño paraiso de cosas perdidas y obtenidas. Dure horas asi hasta que volvi a atar mi cuarto. Towy me esperaba afuera de la puerta.

-No lo quiero- le dije.

Me dio una mirada triste.

-No hablo de ti eres perfecto.- entramos al cuarto. -Enserio eres lugar es el mas aburrimiento de todo el mundo.-

Abrí él libro que había traido de la libreria y me senté en la cama. Había una carta pequeña.

Selena,

Se que suena imposible quererme, pero no soy la peor persona del mundo. Estas llenas de vida y eres la persona mas buena que e conocido. Se que hay dentro de ti debe de haber compasión, suficiente para que des una oportunidad. Nunca debi gritarte, lo siento. Cuando leas esto ven al comedor. Al lado hay una sala que hice para ti.

Te espero,
ɑɳtѳɳiѳ


dia 2 o 3

La Novia de la MuerteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora