—He regresado al lugar en donde nunca debí haber abandonado a mi hija.—Puede verla un poco ebria también al igual que el.—Baja esa pistola poco hombre, que hoy vengo por ella.
—Antes muerto...—Seguía apuntando. Camina lentamente hacia su dirección.—Para Lucy estás muerta, en estos cuatro años, me he encargado de que ella ni pregunte por tu existencia. Ella no sabe que es una madre y te aseguro que nunca permitiré que lo seas. La poca mujer aquí eres tú, me das vergüenza y estoy decepcionado de ti.
—¿Me llamas zorra? ¡Ha! ¿Acaso eras un santo tu? Te recuerdo que te encontré con zorras en nuestra propia cama. Tenia que vengarme de alguna forma.—El Joker baja el arma y se la pone en el pantalón al ver bajar la guardia.—Me vengue tan bien, que hasta ni se quien sea el padre de Lucy perfectamente.—El Joker le da una cachetada haciéndola caer al suelo.
—Vulgar...—Susurra.—Me pagaste con eso después de un maldito anillo de compromiso, de una hija, estaba dispuesto a dejar todo solo por la felicidad de Lucy y de los dos. Y con las cuestiones de paternidad, no te preocupes, agradece que Lucy es hija mía al 100%. Es mi hija, y por ello, no permitiré que te la lleves o me la quites. ¿Qué futuro le podrías dar basura?—Harley se levanta del suelo continuando con su llanto y el cabello despeinado.—Te odio, porque te di todo lo que nunca te debí haber dado, te saque de ese puto trabajo que tenías, te hice toda una reina para que me traicionaras con esas cosas. Por eso no te mereces ni mi perdón mi él cariño de mi hija.
—No me digas que eres el papá responsable, que no necesita de una mujer para criar a su hija.—Ella comienza a reír.
—¡Claro que lo es!—Johnny dice desde la puerta. El matón camina dentro de la oficina y se queda de pie en medio de los dos. Mira a Harley.—Ya hubieras querido tener el tipo de padre que es J con Lucy, es el mejor papá que he visto...puedo llamarlo mejor que el mío, y ha salido adelante con problemas y dificultades, solo por esa niña. Tú desapareciste del mapa, ¿Por qué venirles a arruinar sus vidas de nuevo?
—Solo quiero estar con mi hija, conocerla. Abrazarla, al menos mostrarle un poco de cariño.—Solloza.—Me equivoqué, y me arrepiento de ello.
—Johnny, dejamos solos.—El Joker dice. A lo lejos puede ver a Claudia entrar al despacho.—¿Que pasa Claudia?
—No nada solo es que...no pude detener a la señora, es una pena, no pude impedir que enterara.—Ella baja la mirada apenada. El Joker camina hacia a ella, Harley lo seguía con la mirada. Se pone frente a Claudia y toma el mentón de la chica, estaba nerviosa.—¿Necesita algo más patrón?
—No pasa nada.—Dice después de unos segundos.—No dejes que Lucy salga de su habitación.—Claudia asiente y se retira.
—¿Tu nueva amante?
—¿Por qué no mejor cierras la puta boca? Déjanos solos Johnny, tengo que hacer algo pendiente.—Johnny sale y cierra la puerta.—Ahora, discutamos como la gente civil. No te daré a Lucy, así que mejor te pido que te vayas antes de que te mate. Fin de la discusión, que te vaya mal en la vida.
Harley lo mira y camina hacia a él quedando frente a frente.
—¿En verdad me odias tanto?—No decía nada, J no tenía palabras.—¿En verdad me dejaste a amar tanto como me lo decías? ¿Te importo una mierda? ¿Soy nadie para ti?
—Harley...
—¡Harley, nada!—Grita aguantando sus lágrimas.—Soy Harleen, desde hace cuarto años, soy Harleen. Pero bueno, te entiendo, ya he comprendido que de mi ya no quieres nada y que te vale lo que me pase, te importa una mierda la madre de tu propia hija. Me voy...—Puede verlo sentimental, las lágrimas del Joker comenzaban a salir poco a poco.—Perdóname Puddin, te lo pido. Perdóname por lo que más quieras.
—Híncate...—Harley suelta un sollozo.—¿Que no me escuchaste? Híncate, por las buenas o por las malas.
Harley asiente y se hinca sobre el suelo. Levanta la mirada para poderlo ver a los ojos.
—Hasta nunca, pero te aquí no te vas sin ser humillada por última vez. Ya sabes que hacer...—Harley posa sus manos sobre el cinturón del Joker y comienza a desabrocharlo. Ambos lloraban aún, pero tenía que cumplir con su parte.
Sería humillada, como siempre se lo mereció.
Lucy puede ver a su padre salir de su oficina junto a una mujer rubia, se le hacía conocida, tal vez la había visto en fotos o en algo parecido.
—Lucy, no puedes salir de tu habitación...—Claudia la alcanza y la comienza a intentar subir a su cuarto de nuevo.
—No, yo quiero ver a mi papá. ¿tiene algo de malo?—Lucy se escapa de sus brazos y baja las escaleras.
—Gracias J...—Harley dice a unos pasos de salir para siempre de su vida.—Gracias por ser el padre que siempre desee para mis hijos.
—Ahí cuando quieras otro, me hablas. Pero por lo pronto, hasta que el destino nos vuelva a juntar si así lo quiere.—Harley asiente.
Se asombra al ver a una niña rubia, pequeña, correr hacia las piernas del Joker para abrazarlo.
—Papá...¿Es otra amiga de negocios?—El Joker la carga y continúa mirando a Harley.
Harley miraba a su hija con toda la tristeza dentro de ella.
—No mi amor, ella es una vieja amiga...no es mi amiga de negocios.—Lucy le sonríe a Harley aún sin saber qué estaba frente a su mamá.
—Eres muy bonita.—Dice. Harley sonríe un poco y se acerca a ella.
—¿De verdad?—Lucy asiente. Siente como pasa sus pequeñas manos por su rubio cabello y su rostro.—Gracias por el cumplido. Bueno, me tengo que ir. El taxi me está esperando.—Acaricia el cabello de Lucy.—¿Te puedo dar un abrazo Lucy?—Ella estaba confundida, mira a su padre y él Joker solo asiente.
Se deja abrazar por Harley, cierra los ojos dejando salir las lágrimas. Le da un beso en la cabeza y se aleja.
Mira al Joker por última vez.
—Adiós Joker.
—Adiós Harley.
Se miran a los ojos y por necesidad o como despedida. Se acercan lo suficientemente para pegar sus labios y darse el último beso. Lucy abre los ojos al ver como su papá se besaba con la señora bonita.
Se separan y Harley sale corriendo de la casa.
—¿Y eso?—Lucy seguía asombrada. El Joker comienza a llorar abrazando a su hija.—¿Tu también estas llorando? Tan grandote y tan llorón, siempre lloras sin razón papito, ¿Por qué siempre lloras?—Le limpia sus lágrimas con las mangas de su camiseta.
—Un día lo entenderás Lucy, verás que si.—Deja de llorar pero la continuaba abrazando.—Ahora, ¿Quieres pasar la tarde conmigo?—La niña solo asiente.
Fue duro, pero al menos...hizo lo que tenía que hacer desde hace mucho tiempo.
Despidirse de ella para siempre. Ahora Harley, era un recuerdo más de su pasado.
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