Terry estaba enfadado como nunca antes. ¿Cómo se atrevía esa zorra a aparecerse frente a él después de lo que le hizo?.
—¿Qué demonios quieres? ¿Qué haces aquí? ¿Cómo me has encontrado?
—Tranquilo, Terry, tranquilo, todo está bien.
Susana lo conocía e intentaba calmarlo —. Su voz suave lo llamaba tratando de arrullarlo como a un niño desprotegido para consolarlo.
—Responde —replicó él molesto.
—Tu hermano ha muerto —dijo sin más—. Ahora soy viuda, estoy libre —.He venido a buscarte y a llevarte de nuevo conmigo a casa.
—Estás loca, no quiero saber nada de ti —.Ni siquiera diré que siento pena de que haya muerto.
—Sé que no lo dices en serio, Terry —.Veo en tus ojos que deseas regresar, recuperar lo que perdiste.
—¡A lo que renuncié! —refutó furioso—. Ahora igual que antes no deseo nada, no necesito nada.
—Claro que sí, Terry, me necesitas a mí —.Sin mí no sabes vivir la vida, no la disfrutas —.No encontrarás a nadie que te haga vibrar como sólo yo lo hacía; y esa copia barata y sin clase de mí no te va a satisfacer.
—Lo hace mejor que tú —replicó él una octava mas arriba —Ahora, desaparece de mi vida.
Susana lo miró a los ojos y vio que algo había cambiado —.Ya no era el joven al que manejaba a su antojo aprovechando su experiencia, ahora era todo un hombre, un hombre hecho a sí mismo que la atraía más que años atrás.
—Quiero otra oportunidad.
—Vete al infierno, donde perteneces.
—Por favor, no sabes cuánto me he arrepentido, como sufrí cuando te fuiste y me dejaste sola, abandonada.
—Estabas con tu marido, con mi hermano —recalcó—. ¿Y te atreves a decir que sufriste? El que lo perdió todo fui yo.
—Yo te perdí a ti, Terry.
—Tú me cambiaste por posición y dinero.
—Fui una inconsciente.
Susana estaba cada vez más cerca, Terry podía olerla, ese aroma seductor que lo había embriagado desde el primer momento que la conoció. Lo miró con esos ojos aniñados que destilaban una inocencia que nunca había poseído, suplicante —.Trataba de embaucarlo. Sus curvas se movían elegantes bajo el vestido negro y ceñido que usaba, una distracción para sus sentidos.
—En el pasado sangrabas por mí —susurró Susana — y antes de que Terry se diera cuenta, su boca se hizo con la suya, un beso estudiado para dar placer. Ella recordaba cómo le gustaba ser besado, aun así, él no sintió nada. En ese momento, Terry solo podía pensar en Candy —.Apartó a la mujer con fuerza de su lado, despreciándola.
—Sangré por ti una vez —siseó mientras le mostraba la cicatriz de la palma de su mano—, y ahora sé que no valió la pena.
—Terry, lo dices sólo porque estás enfadado conmigo, pero sé cómo hacer que me perdones.
—Vete a la mierda Susana, no te quiero cerca —Regresa a Londres, no quiero nada, puedes quedártelo todo, tengo de sobra para esta vida y las siguientes, y si lo que quieres es un hombre que te monte, administra un burdel y sáciate a tu antojo, pero a mi me dejas en paz.
ESTÁS LEYENDO
Solo Tú
FanfictionTras la mas vil de las traiciones y cansado que las mujeres lo buscaran por su estatus social, Terrence se prometió que se dedicaría a disfrutar la vida, que se amaría a si mismo antes que a cualquiera, y que no permitiría que nadie mas lo lastimara...
