Jessica
Era una chica de 24 años de edad, una cantante y compositora que solo anhelaba una oportunidad para brillar, hablando de su vida personal estaba siempre rodeada de su familia y amigos que la apoyaban en todo. Su vida amorosa era un total fracaso pues si salia con chicos pero solo había uno que era su piedra de tropiezo una y otra vez su relación empezaba pero el resultado siempre era el fracaso, ambos se profesaban amor eterno pero solo ella era la que entregaba todo por el, pero la última vez ella decidió hacer algo con su vida para no caer nuevamente en esa misma piedra, visitaba la misma tienda de música que estaba cerca de su casa, la realidad era que visitaba frecuentemente ese lugar por una persona, después de Braian no le había gustado ni le atraía nadie. pero aquella persona era diferente, tenía una aura diferente, era amable y divertida. Esa Persona iba todas las tardes a la tienda en su patineta, siempre con esa sonrisa en su rostro, nunca le habían atraído las chicas pero con ella era diferente.
Ella no era como las demás, desde que la miro por primera vez se quedo impresionada por su mirada, esa sonrisa fresca cuando hablo por primera vez con ella. Ella solía ir a esa tienda de música pues era la única en el lugar las demás estaban en el centro y odiaba tomar el metro, esa vez que la conoció iba tan distraída que otro chico paso a su lado y la empujo, cerro sus ojos esperando sentir el golpe cuando sintió unas manos jalándola evitando que cayera.
—¡¿Estas bien?! ¡¿No te hiciste daño?!—Si esa mirada era única, su sonrisa tan delicada y aquellos brazos fuertes pese a ser una chica no tan alta.
—Si...estoy bien, Gracias por atraparme—
—Si no es nada, debes tener cuidado no creo que quieras que ese bello rostro le quede alguna cicatriz—
—¡Muy graciosa!—
—Te lo digo por experiencia que el piso es duro y deja horribles cicatrices. y el dueño se quejara si le dejas una marca a su amada cera—No pudo evitar reír, y no dejar de verla, le encanto verla morderse el labio mientras la miraba sin perder su sonrisa de su rostro.
—Ok tomaré el consejo entonces, y pues nuevamente te agradezco tu ayuda—
—No es nada, pero debo ser sincera que no soy la clase de chica que salva a damiselas en apuros, solo que estaba cerca y pues sentí un poco de lastima por el piso que grito al ver que caerías en el—
—¡Oye! no peso tanto...—
—Ok, es bueno saberlo...bueno me da gusto hablar contigo pero debo marcharme—Sin dejarla decir mas se fue en su patineta, Jessica deseaba seguir hablando con ella, la observo girar la esquina y su cabeza hizo un clic si después de esa breve conversación jamás le dio su nombre, sintió como su corazón seguí latiendo con fuerza se reclamo a si misma por haberse perdiendo en esa mirada que olvidó preguntar su nombre. Si desde es vez visitaba esa tienda con el pretexto de comprar algo, lo bueno de todo era que el dueño parecía que ella le atraía y no le molestaba verla allí cada día, ella no iba por el ella iba por ella, no podía terminar su día sin ver esa sonrisa, y esa mirada cuando se encontraba con la de ella, si solo la miraba a ella. Pero no podía acercarse no tenía que decirle, todos los días ensayaba su conversación para hablar con ella pero cuando la veía entrar en la tienda su mente se borraba, cada día en sus clases de música alucinaba verla en todos lados incluso soñaba con ella. Las veces que hablaba con Braian se percató que ya no le afectaba cuando él le decía que la extrañaba que deseaba que volvieran, su posición era firme.
—¡No te daré otra oportunidad, tú mismo me dejaste y no quiero volver a sufrir así que déjame en paz¡
—¿Hay alguien más en tu vida?—Si ya había alguien más que sin saberlo ya era dueña de su corazón, si estaba enamorada de esa chica que veía todos los días en aquella tienda, para tener ese encuentro con sus ojos y su sonrisa. Se dio cuenta que ella era la dueña de sus sentimientos y que se había enamorado sin pensarlo, hubo unos días que no la encontró y se asustó.
—no, no ¿será que ya no tiene a qué venir? ¿Le habrá pasado Algo?—fueron 4 días que no tuvo ese encuentro, su Madre se percató que había algo raro con ella.
—Jessica ¿Te pasa algo?—
—¿Porque lo preguntas Mamá?
—Has estado deprimida los últimos días ¿tiene que ver con qué Brian tiene una nueva novia?—Le sorprendió oír algo de el, ya no le interesaba saber de el...solía entrar a sus redes sociales con la esperanza de encontrarla a ella pero paso muchos días y nunca pudo encontrarla.
—no, estoy sin ánimos pues parece que mi Maestro de canto no va a selecciónarme para el concurso que está próximo eso es lo que me tiene deprimida pues siento que estoy en el nivel casi de las profesionales, pero parece que el no lo ve—suspiro, eso no le importaba mucho, su depresión se debía a que no la había visto y debido a eso no estaba de ánimos para las clases y no estaba dando las notas debido a eso. Ese día le pensó mucho si ir y dar una vuelta a la tienda estaba segura que nuevamente no iría, le peso mucho levantarse de la cama y ponerse su gorro, se detuvo en las escaleras.
—Si hoy es el día, ella este día si ira y la veré—Salio de su casa no sin antes de avisar a su madre donde iría, camino en la acera sintiendo la brisa fresca de la tarde, la gente pasaba a su lado.
Se quedó frente a la tienda, pensó en si debía o no entrar, recordó que debía leer uno de los libros de piano que había visto en uno de los estantes, con eso pasaría el tiempo para que llegara la hora que ella acostumbrada a ir, faltaban 20 minutos para que ella apareciera. Entro y saludo al dueño que al verla entrar le regaló una sonrisa, ella solo se limitó a verlo. Se sentó en una de las mesas y abrió el libro, una que otra vez miraba su reloj, hasta que por fin la vio entrar llevaba una blusa color beige de vestir un pantalón negro y un saco del mismo color, zapato de vestir Lucía muy atractiva y era la primera vez que la veía con peinado con el cabello amarrado, usaba unos lentes ...entro y de inmediato saludo al dueño que al verla la abrazo el cual a ella le pareció una eternidad aquel abrazo, apretó sus puños en señal de molestia pues lo que deseaba era correr y golpearlo por poner sus manos en ella, pero todo se olvidó cuando ella se volteó y le sonrió, si esa Sonrisa que le hacía olvidar hasta su nombre, sin más y delante de aquel chico soltó su cabello lo cual hizo que su corazón se acelera más de la cuenta, si ya lucía atractiva, con el cabello suelto Lucía más sexy, se levantó de la mesa y se puso detrás de ellos pudo escuchar claramente la razón por la cual no había podido ir eso 4 días pasados, había estado enferma y tenía también que resolver unos asuntos personales, bromeaba con aquel chico, hasta que por fin el dijo su nombre, su nombre era Carol. Si sintió una tranquilidad de saber si nombre, no pudo evitar sonreír y salir de la tienda sus energías habían vuelto, sin prestar atención al ir caminando choco con alguien que de inmediato la tomo de la mano para que no se cayera.
—¡Oye ya te había dicho que el piso es duro y que duele mucho!—levanto su vista y allí estaba ella sonriendo, se perdió en su mirada.
—Si lo recuerdo bien, solo que estaba distraída, gracias nuevamente—
—no pasa nada, pero debes tener cuidado el piso ya te tiene miedo—ella solo río pues le alegraba que la recordara.
—Bueno debo irme, presta más atención al caminar porque puede que no esté cerca para salvarte de un golpe seguro—
—si lo sé no eres de las que salva a chicas en apuros—
—Exacto...—
Esa pequeña cercanía le había dado la oportunidad de oler su perfume, era un perfume discreto y único. Estaba ella por marcharse cuando su amigo salio deprisa.
—Carol olvidaste tus cuerdas, no olvidas la cabeza nada más porque la traes puesta—Ella solo rió y se despidió, se subió a un auto que la esperaba.
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A TRAVEZ DE TI
Fiksi Remajame enamore sin saberlo... A pesar de que ambas éramos chicas y de mundos completamente diferentes Solo sabía que ella era la nota que le faltaba a mi corazón... "No me importa quien estuvo en tu pasado lo que importa es que yo soy tu presente y luch...
