Eran las 9 am del siguiente día y el dulce hogar de la familia Charming no la estaba pasando tan bien como acostumbraban.
—¿En qué momento me equivoqué al criarte? ¡Dime, Chad! —Cenicienta estaba realmente furiosa, caminaba de un lado al otro, Chad se encontraba sentado en uno de los sillones de la sala, frente a él estaba su padre pensativo. —No puedo creer que hayas arruinado el día de Dizzy.
—No es para tanto—Respondió con despreocupación, trataba de sonar así para reducir el enojo de sus padres, pero tal vez por esta ocasión eso no funcionaría. —Pasado pisado ¿no?
—Sólo para ti es así. —Contestó su padre —Tu comportamiento no es de un príncipe, ¿qué te pasa, hijo? —Continuó.
—La pregunta es ¿qué le pasa a todo el mundo? ¿¡No ven que los villanos en cualquier momento nos van a traicionar!?—Sus padres rodaron los ojos— Pareciera que sólo Audrey y yo vemos eso.
—Basta de berrinches Chad, siempre hemos sido buenos contigo... —Admitió su madre.
—Tolerantes, te hemos dado todo lo que has pedido. —El príncipe Encantador estaba en lo cierto, nunca le había faltado algo a Chad.
—Pero eso va a cambiar desde ahora. —Cenicienta paró en seco y miró a Chad pensativa, él la miró sin comprender —Desde ahora, nada de celulares nuevos, ni salidas con amigos o Audrey, ni internet, ni tarjetas de crédito...
—Bien...—Dijo entre dientes, "al menos puedo seguir en el equipo de Tourney" pensó.
—Ni equipo de Tourney —Finalizó su madre.
—¿Recuerdas el auto que planeaba darte en tu cumpleaños? Olvídate de él, no lo mereces. —Agregó su padre. Chad casi comenzaba a lloriquear, se puso de rodillas frente a su madre y tomó con fuerza los bordes de su vestido.
—¡Mamá! ¡Ustedes saben que el coche es mi mayor deseo desde los 10 años! —Rogó.
—Al menos cuando tenías 10 te comportabas mejor, no sé qué te pasó. —Soltó Cenicienta con nostalgia. —El tema del auto no está a discusión. Debes disculparte con Dizzy.
Chad estaba apunto de defenderse, pero antes de decir palabra alguna, el timbre del Castillo resonó por todas partes.
Cenicienta y su esposo dejaron a Chad con la palabra en la boca para apresurarse a abrir la puerta, Chad de puso de pie y se acercó a ver de quién se trataba. Una Dizzy apenada se mostraba en el límite de la puerta.
—¡Dizzy! Nos alegra que volvieras —Los padres de Chad abrazaron fuertemente a Dizzy, ella les devolvió el abrazo de la misma forma. Detrás de ella venían los 4 Vk's junto a Ben y sus padres. —Oh, pasen... —Invitaron. Todos entraron con la mirada seria. Bella y Adam saludaron formalmente a los padres de Chad.
—No debí haber huido así...—Admitió Dizzy
—No te sientas mal cariño, comprendemos que hayas hecho eso. —Cenicienta acarició su mejilla. —Evie, Mal —Mencionó captando la atención de ambas chicas— Les agradezco por haberla cuidado anoche y traerla de vuelta a casa.
—No fue nada...—La peli-morada sonrió de lado.
—Era obvio que no querría estar aquí, después de lo que pasó —Evie miró acusadora a Chad, quién desvió la mirada silbando.
—Hablando de eso, Chad quiere decir algo al respecto —Su padre lo codeó levemente, Chad miró a todos y bufó.
—Bien—Contestó cansado— Dani...oh —Negó rápidamente con la cabeza— Dizzy, lamento haber dicho lo de ayer —Miró a sus padres —¿Ya está?
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¡Hey, Dizzy!
FanfictionChad Charming un chico con vida "perfecta", tiene el dinero suficiente para vivir, una linda novia y el suficiente autoestima para ser el mejor en todo. Dizzy Tremaine, una pequeña que toda su vida ha sido la sirvienta y empleada de su malvada abue...
