capítulo 15.

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(Esta historia es solo una adaptación la autora es @AllysonDeVil)

Maggie no había logrado calmar naturalmente el ataque de pánico que Billie había sufrido.

La chica había gritado, llorado y sollozado. Había insultado sin parar. Había roto cosas. Había enterrado sus uñas en su piel y había golpeado el suelo hasta que sus nudillos sangraron.

Se había sentido tan herida.

Tan estúpida.

Incluso ______ lo sabía. Sabía que ella era una estúpida y se había alejado como todos siempre terminaban haciéndolo.

Aunque sus padres lo intentaron no lograron detener su ataque.

Finalmente debieron llamar a los paramédicos, que se encargaron de administrarle un sedante. Era la primera vez que tenían que hacerlo.

Se despertó bastante tarde a la mañana siguiente a causa del sedante.

En cuánto abrió los ojos se encontró con Finneas y Camila, que estaban sentados sobre el suelo mirando absortos el portátil que estaba frente a ellos.

-Buenos días, Billie.--dijo Finneas al mirarla. Le sonrío, y luego Camila alzó la mirada y también lo hizo.

-Queríamos despertarte, pero teníamos miedo de que estuvieses de mal humor y...

-¿No deberían estar en la escuela?.--preguntó con su ronca voz matutina.

-Mamá nos dijo que podíamos quedarnos contigo si queríamos. No dormimos bien anoche... Aun con el sedante gritaste varias veces.

Billie solamente pudo asentir y mirar a su hermano, pidiéndole disculpas por algo que no podía manejar. Intentó sentarse en la cama, pero de inmediato un gran dolor de cabeza la invadió y cayó de nuevo sobre su espalda.

-¿Por qué me duele la cabeza?

-Posiblemente fue el sedante. Te dieron una dosis bastante alta.

Billie solamente asintió, sintiendo que su cabeza dolía aun haciendo esta simple acción.

-Mamá dijo que podías tomar unos analgésicos en cuánto desayunaras.

-¿Dónde está ella?

-Fue a hablar con tus médicos. Quieres saber cómo pudo haber afectado el sedante a tu sistema.--informó.--Estamos a cargo ahora, Billie.--se burló Camila, intentando mantenerse seria.

-¿Ustedes?.--por supuesto Billie no podía comprender que se trataba solo de una broma.

-Si... Por cierto, lamento de tu celular. Camila no quería incendiarlo.

De inmediato Billie se sintió alarmada y se levantó. Se apoyó contra la pared en cuanto el dolor de cabeza se hizo presente, y un leve mareo llegó a su cuerpo. Las manos de Finneas la llevaron de nuevo a la cama antes de que pudiera caer.

-¡¿Por qué tocaron mi celular?!.--exclamó enojada, aún demasiado adolorida y mareada como para gritar.

-Billie, tranquila.--susurró Finneas, acariciando su brazo. Billie de inmediato se sintió incomoda con el contacto y se alejó lo más que pudo.--Era solo una broma. Tu celular está bien. Todo está bien.

-Eres un idiota.--dijo finalmente.

-El peor de todos.--sonrío. Finalmente dirigió su mirada al reloj y luego le dijo a Camila con suavidad:.--¿Podrías acompañarla al baño mientras yo voy a preparar su desayuno? Procura que no se caiga.--la menor solo asintió.

la chica de la ventanaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora