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Salgo de la taberna dándole vueltas en mi cabeza a lo que acabo de ver, ¿será posible que estuviera recordando algo? Dumbledore dijo que con el tiempo recordaría cosas, necesito armar este rompecabezas y creo que acabo de obtener la primer pieza.

Sigo caminando por el pueblo, realmente no tengo ganas de ver nada así que voy directo a la casona donde termina el túnel. Dudo si esperar o no a Ares, pero me siento y lo espero.

No sé exactamente cuánto tiempo pasó desde que salí de las tres escobas, pero Ares llega después de lo que a mí me parece una eternidad.

— ¿Cuánto tiempo llevas esperándome?

— Algo. No importa, ¿te divertiste? — respondo mientras me levanto.

— En realidad si, y perdón por ignorarte, es que no pensé en lo que implicaba traerte hasta que faltaban unos minutos para que llegaran Peter y Remus.

—¿Te refieres al hecho de que me mostraste su túnel secreto sin previa autorización?

— Técnicamente no violé ningún acuerdo porque solo te mostré que existía, no cómo acceder a él. — responde como si lo hubiera dicho más de una vez.

— No te preocupes, si tantos problemas te causa traerme, la próxima vez me puedo quedar en el castillo. — le digo acercándome al túnel.

-— No. Me gustó que me acompañaras, aunque fuera un momento.

Entramos en el túnel y emprendemos el camino de regreso al castillo. Ares va muy callado, aunque yo tampoco ando muy parlanchina que digamos.

— ¿En qué piensas? — le pregunto.

— ¿Qué...? Ahh, solo estaba recordando lo que pasó en las tres escobas, ¿Qué pasó cuando te levantaste? — se detiene y me mira.

— No fue nada, solo un pequeño mareo. — lo tomo de la mano y sigo avanzando.

— Llegando iremos a ver a la señora Blatchard. — presiento que va a comenzar una discusión.

— En serio, no fue nada, seguro es porque no desayuné. — intento quitarle importancia al asunto – y por cierto, ¿Cómo dijiste que se llamaba la bebida que pedimos? Porque me gustó mucho, realmente nunca había probado algo tan sabroso, tenía un ligero sabor que no se bien cómo describir...

— No quieras cambiar de tema, Hermione, mejor vamos a ver a Blatchard, y ya ella decidirá si es un pequeño mareo o no.

— Te propongo un trato, déjamelo pasar por hoy y si me vuelvo a marear voy a ver a Blatchard, estoy segura de que solo fue un pequeño mareo porque no desayuné, ¿Sí? — Le pregunto, aunque de ninguna manera pienso ir con la enfermera.

— Está bien, pero solo por hoy y para asegurarme de que desayunes, desayunaremos juntos a partir de hoy — dice y no puedo evitar que se forme una sonrisa en mi cara, él sigue avanzando como si nada y yo lo sigo.

Hoy se cumple una semana desde que tuve la visión en las tres escobas, no he vuelto a ver... recordar nada, aunque cuando menos me lo espero, veo dos pares de ojos mirándome unos verdes y otros azules y no puedo sacármelos de la cabeza. No le he dicho nada a Ares aun, aunque ahora ya no me siento rara con él. Al principio se me hacía muy extraño que siempre estuviera muy preocupado por mi, pero ahora ya me acostumbré, creo que él se siente gran parte responsable de mí, dado que fue él el que me encontró inconsciente en el castillo, y aunque a veces me llaga a molestar un poco tanta sobreprotección, creo que me he acostumbrado a su actitud tan paternal.

Mañana comienzan las clases. Ares esta emocionado por volver a ver a sus amigos, no para de hablar acerca de lo mucho que extraña el quidditch, aunque no tanto los entrenamientos de James, yo al contrario estoy algo nerviosa. Recuerdo que siempre fui Gryffindor, pero una de las características de esa casa, es la valentía, y últimamente no me he sentido muy valiente que digamos.

Al final del día me voy a la cama intentando conciliar el sueño, aunque sin lograrlo reamente. Intento contar ovejas, algo en mi cabeza me dice que funciona, pero en realidad solo me siento un poco tonta al hacerlo. Entonces intento recordar. Cierro los ojos y me concentro tanto que hasta duele.

Pienso en los ojos. Los verdes y los azules. Intento combinarlos con lo que vi en Las tres escobas, cabello rojo con ojos verdes, y cabello negro con ojos azules. Nada pasa, así que lo intento al revés. Cabello negro, ojos verdes y cabello rojo, ojos azules al principio no funciona, pero luego algo llega a mi cabeza, como un zumbido, siento que hay algo ahí, pero está cubierto por montones de densa niebla. De repente los ojos verdes se ven distintos, como si estuvieran detrás de un vidrio, detrás de unos lentes circulares. Luego escucho algo realmente extraño.

Escucho una voz muy conocida riendo y diciendo una sola frase.

Con un nombre.

— Ya basta, Harry — Me escucho decir a mí misma mientras me sobresalto.

Ni siquiera tengo tiempo para pensar en eso cuando ya siento mis ojos cerrarse nuevamente poco a poco, y sin poner oposición me dejo llevar por la oscuridad de la noche.

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No creo que alguien vaya a leer esto porque han pasado literalmente AÑOS desde la ultima vez que subí un capítulo por lo que dudo que alguien se tome la molestia de leer esto, pero aun así aquí estoy.

Honestamente no creí que fuera capaz de continuar con esta historia en un largo rato (más largo incluso que el tiempo que ha pasado desde el ultimo capitulo) Pero estaba vagando por el escritorio de mi computadora y me encontré parte de este capitulo escrito, y decidí terminarlo.

No sé si vaya a estar subiendo capítulos seguido, pero al menos, voy a tener esta historia en mi mente. Espero sea suficiente.

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⏰ Última actualización: Dec 18, 2019 ⏰

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Hermione: en el pasadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora