El significado de la palabra "Juego" :es una actividad que se realiza para así poder divertirse.
Ella se divertía de otra forma no tan buena a la vista de los demás, pero que culpa tenía Francia.
Sus líderes le había enseñado desde que era joven algo interesante.
Cuando la palabra juego era pronunciada la francesa tenía que ponerse entre las piernas de las personas mas importantes de la sala y comenzar a besar su cuello hasta no parar. Con ello provocar la exquisita tensión que el contrario le pedía en sus adentros.
Desde pequeña hacia eso, siempre fue así y cuando no quería jugar era castigada de peores formas,.
Puesto que se utilizaba el masoquismo brutal en su pequeño y débil cuerpo. Aquel cuerpo flaco, que a plena vista podía notarse los huesos de sus costillas y alguna que otras grandes cicatrices.
La peor evidencia de todos los castigos era en su espalda
- No quieres jugar?-
Pregunto por sexta vez mientras que el Inglés solo negaba con la cabeza de manera rápida
- No me castigaran por no jugar?- esa pregunta resonó por toda la habitación
"¿ Castigarla por que lo haría? "
Esa pregunta invadio los pensamientos del Britanico haciéndolo negar nuevamente
-Entonces que debo hacer a hora?- Volvio a pregunto inocentemente mientras juegueteaba con los botones de la camisa del Inglés.
Reino unido seguía admirando aquella chica de gran belleza.
En sus adentros sentía que aquella Francesa parecía ser una niña de tan solo 10 años cuya inocencia representaban sus hermosos ojos y realmente si te quedabas viendo esos orbes, daban un toque de esperanza a tus adentros
-¿Qué pas...?
La pregunta quedó a medias.
La vieja puerta de madera se abrió de golpe tras recibir una fuerte patada que hizo temblar toda la habitación. La chica dio un respingo, mientras el inglés se tensaba de inmediato, alerta ante la inesperada presencia.
-Sorpresa.
La voz pertenecía a un desconocido que entró a la habitación con una tranquilidad inquietante, como si aquella entrada violenta hubiera sido completamente normal.
-Señor Dominique... -susurró la chica. Su expresión cambió de inmediato. Se levantó y caminó hacia el hombre de mayor edad, cuya sola presencia parecía llenar el lugar con una sensación de peligro.
-Ohhh, Francia, pequeña.-
Dominique extendió una mano y la apoyó sobre la cabeza de la francesa. Comenzó a acariciarle el cabello con una falsa ternura, como si estuviera mimando a un cachorro inocente.
-¿Te portaste bien con nuestro invitado?- Sonrió mientras dirigía la mirada hacia el británico, quien permanecía inmóvil.
-Sí. Jugué con él -respondió Francia, inflando ligeramente las mejillas, intentando parecer más adorable de lo habitual-. Pero antes curé sus heridas.-
La sonrisa de Dominique desapareció.
Aquellas últimas palabras claramente no habían sido de su agrado.
-A la próxima...-Su mano se cerró alrededor del cabello de Francia y tiró de él con brusquedad.
-¡Ah!-Un chillido escapó de los labios de la chica mientras se llevaba las manos a la cabeza.
-No hagas eso, pequeña.-¿ Entendido?-La soltó de repente.
Francia perdió el equilibrio y cayó al suelo.
-Ups.-Dominique ni siquiera se molestó en ayudarla.
En cambio, se giró hacia el británico.
Sus ojos se clavaron en él con una frialdad peligrosa.-¿Qué pasa? ¿Acaso Francia no te dejó contento?-
Se acercó lentamente hasta quedar frente a él. Antes de que pudiera responder, Dominique lo tomó del cuello y apretó con fuerza.
El británico abrió ligeramente los ojos al sentir cómo el aire comenzaba a faltarle. Intentó apartar aquella mano, pero la fuerza de Dominique era considerablemente superior.
-Tu país se niega a aceptar la alianza que le ofrecemos -continuó el hombre, acercando su rostro al suyo-. Y eso hace que mi ira crezca... mientras mi paciencia se acaba.
La palidez comenzó a extenderse por el rostro del joven.
Su respiración se volvió irregular.
Aun así, no bajó la mirada.
Sus ojos continuaron clavados en Dominique, fríos y sombríos, negándose a mostrarle el miedo que comenzaba a recorrerle el cuerpo.
Dominique entrecerró los ojos.
Aquella resistencia silenciosa parecía irritarlo todavía más.
-Déjalo...- La joven de hermosos ojos se acercó con cautela y tomó el brazo de su gobernador con ambas manos, intentando apartarlo de su invitado.
Pero Dominique ni siquiera pareció escucharla.
-Por favor... déjalo...-Sus palabras fueron ignoradas.-¡Para!-
La voz de Francia se elevó sin que ella misma pudiera evitarlo.
El silencio que siguió fue aterrador.
Dominique giró lentamente el rostro hacia ella.
La bofetada llegó de inmediato.
El golpe hizo que Francia retrocediera varios pasos. Se llevó una mano a la mejilla, completamente aturdida, mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.
-Te enseñaré los malditos modales otra vez, Francia.-
No tuvo tiempo de reaccionar.
Un golpe seco en el estómago la hizo doblarse sobre sí misma. El aire abandonó sus pulmones de golpe y cayó de rodillas, intentando recuperar el aliento.
-Regla número uno -continuó Dominique, con una calma escalofriante-: no debes levantarle la voz a tus superiores.-
La patada en la pierna terminó de hacerla caer. Francia golpeó el frío suelo con las manos y trató de incorporarse, pero Dominique no parecía dispuesto a detenerse.
-¿Entendido?-
Ella apenas podía respirar.
Intentó protegerse como pudo, cubriéndose el rostro con los brazos mientras los golpes continuaban.
-¡Ya... basta...!-
El inglés cerró los ojos con fuerza.
No quería verlo, no quería escuchar sus suplicas..Pero era imposible.
Los gritos de Francia atravesaban la habitación y se clavaban en sus oídos. Cada uno de ellos le provocaba una punzada de impotencia.
Tiró de las cuerdas que sujetaban sus muñecas.Las sogas apenas cedieron.
Lo único que consiguió fue abrir nuevamente las heridas de sus manos. El dolor ardió bajo la piel, pero ni siquiera le importó.
Volvió a intentarlo y no podía hacer nada, mucho menos podía detener aquello.
Entreabrió los ojos durante un instante.
Francia seguía en el suelo, intentando protegerse de los golpes.
El británico volvió a cerrarlos inmediatamente.
"Déjala"
La súplica apareció en su mente una y otra vez.
"Por favor... déjala"
Sus dedos se cerraron con impotencia alrededor de las cuerdas. Por primera vez, aquella mirada fría que había mantenido frente a Dominique comenzó a quebrarse.
Con una culpa que le dolía en el alma.
-/Dejala/- suplico en sus adentros
ESTÁS LEYENDO
"Linda Francia"
FanfictionSu piel duele,pero aún así se aprietalos labios para no gritar de dolor
