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#3🇫🇷

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" Nunca escaparas de este infierno "



Nuevamente, la espalda del británico se estrelló contra aquella gruesa pared de ladrillos.

Un grito de dolor escapó de sus labios hinchados por los golpes que había recibido anteriormente.

-Vaya... volviste a caer como una pluma.-

Dominique se acercó mientras el inglés intentaba incorporarse con las pocas fuerzas que le quedaban.

No llegó muy lejos. El hombre de cabello negro lo sujetó y lo arrastró por el suelo como si no pesara más que un simple saco de carne.

Luego lo lanzó contra una vieja estantería de un solo empujón

La estructura se tambaleó peligrosamente sobre él.El británico apenas tuvo fuerzas para apartarse antes de que algunos objetos cayeran a su alrededor.

-Muérete!-

El inglés contrajo los músculos y cerró los ojos, intentando recuperar el aliento. La falta de aire hacía que cada respiración se sintiera insuficiente y un infierno.

Dominique lo contempló con desprecio. Tan solo era un insecto en el suelo.-Eres débil, como todos los demás countrys que he conocido- Nada especial- .

Le dio una patada justo sobre la herida que todavía no había terminado de sanar.

El grito del británico resonó por toda la habitación.

Su cuerpo se retorció sobre el suelo helado y sucio. El sudor comenzó a recorrerle la frente mientras intentaba respirar entre jadeos. Sus ojos se humedecieron, no solo por el dolor, sino por la rabia que se negaba a desaparecer.

-Esto terminaría si ya hubieras hecho lo que te pedimos.-

Dominique se agachó hasta quedar a su altura.

Su expresión cambió.
Una sonrisa casi amistosa apareció en su rostro mientras extendía la mano y acariciaba la mejilla lastimada del inglés.

-Solo tienes que obedecer, todos deben ser asi-

El británico apartó el rostro y mostró sus dientes filosos, como una advertencia-N-no me toques...

Una advertencia que el hombre mayor no tuvo en cuenta. Entonces, en un impulso desesperado, el inglés abrió la boca y clavó sus dientes en la mano del hombre.

Dominique soltó un grito.
-¡Ah, maldito...!

Retiró la mano de golpe.

La mordida había dejado una herida profunda.

El inglés apenas tuvo tiempo de respirar antes de recibir un golpe en el rostro, que lo hizo caer nuevamente.

-¡Eres una perra!

Le dio una patada en el pecho y después otra en el estómago. Repitiendo el dolor en su herida.

El británico quedó prácticamente sin fuerzas, con la visión a punto de nublarse. Las lágrimas se acumulaban en sus ojos, pero eso no evito su respuesta.

-Tú eres el que gruñes como un perro rabioso..- .

Dominique lo observó con furia.

El inglés escupió un poco de sangre y levantó lentamente la mirada con todas sus fuerzas.

-Mi país jamás aceptará su asquerosa alianza-Respiró con dificultad.-Conozco perfectamente el juego sucio que están preparando-

Dominique soltó una carcajada baja mientras se llevaba la mano herida hacia el pecho.

"Linda Francia"Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora