Capítulo 3.

31 1 0
                                    

Justin's Point Of View.

La campana que indicaba la hora de cambiar de clase resonó con el eco por toda la escuela, así que apresure mi paso.

Dentro de un instante los pasillos estarían llenos de jóvenes con poco respeto hacia aquel que tiraban para pasar ellos. Lo sabía por experiencia...

Me habían suspendido por un día. Como ahí rara vez pasaban lista, no hubo manera de comprobar si había estado faltando a clases, pero tampoco hubo manera de comprobar lo contrario.

La profesora se había puesto como loca, estaba claramente empeñada en hacer que me expulsaran. Ahí me dí cuenta de que era de esas personas que no aceptaban cuando se equivocaban. Y también de esas personas rencorosas. Ahora tenía a una profesora loca echandome el ojo todo el día, esperando a que haga algo mal. Pero no estaba dispuesto a darle ese gusto.

Respeto a la chica de ojos grises, "Jade", había sido suspendida tres días, estaba reprobada en matemáticas, y tenía un "ultimátum".Casi todas la chicas de la clase la delataron con mucho gusto, parecía que no tenía tampoco muchos "aliados", por así decirles. Y también parecía que se metía en líos muy seguido, y faltaba bastante a clases.

Intercambié unos cuantos libros en mi casillero y cerré la puerta justo cuando los demás empezaban a salir por todas direcciones.

Tenía que concentrarme y dejar de pensar en ella.

(...)

El día transcurrió eternamente lento, así que cuando salí por la gran puerta principal de el colegio y respire el frío aire de el exterior, me sentí más libre que nunca.

Hacia bastante frío, así que me alegré de haberme puesto mi sudadera gris. Metí mis manos en los bolsillos de mis vaqueros y, después de un suspiro, me puse a caminar hacia el departamento que rentaba a una buena pero aceptable distancia del colegio.

Eran como las tres y media de la tarde, llevaba unas cuantas cuadras caminado cuando divise un parque al otro lado de la calle. Me había dado cuenta que había bastantes parques con extensas áreas de pasto en Londres, cosa que me gustaba. Aveces era bueno sentarse en el pasto abajo de un buen árbol para aclarar la mente...

Pero, en ese momento solo tenía ganas de llegar a mi casa y dormir. Había sido un día agotador.

Estaba a punto de seguirme de largo por la calle cuando le dí un último vistazo al parque y algo llamó mi atención.

Recostada en una banca de madera, se encontraba Jade.

No lo pensé una vez más y, después de colocarme el gorro de la sudadera, cruzé la calle en dirección al parque.

(...)

El resto de la tarde transcurrió bastante tranquila, me senté abajo de un gran árbol,( a una considerada distancia de la chica). Simule leer un rato mientras me tomaba el tiempo para observarle.

En ningún momento entabló conversación con absolutamente nadie en el parque. Solo se quedó ahí, acostada en la banqua, viendo la tormenta eléctrica que parecía avecinarse.

Para ese momento solo quedábamos, una pareja de chicos en una esquina, su perro, ella y yo.

Empezé a sentirme un psicópata acosador en cuanto la pareja salió y se alejó del parque, dejándonos técnicamente solos.
¿Desde cuando dedicas tu tiempo libre para seguir y acosar chicas desconocidas, Justin? Oí una voz en mi cabeza.

Fruncí el ceño. ¿De verdad la estaba acosando? ¿En que momento caí tan bajo?

Tenía que salir ya de ahí. Eso estaba mal...

Iba levantarme lentamente mientras metía mi libro en mi mochila, pero entonces oí a la chica hablar a lo lejos.

- Es hora de irnos, amigo. -Le hablaba a su perro mientras se incorporaba en la banqua. - Ya es tarde, y seguramente el debe estar molesto.

El perro jadeo y también se levantó, como si la entendiese perfectamente.

Frunci el ceño. ¿Habla con su perro? Pensé extrañado.

Cuando volví a mirar la chica ya iba saliendo del parque con su perro aún lado.

Un gran rayo partió el cielo, acompañado después por el majestuoso sonido de un trueno. Inmediatamente una cortina se lluvia nos cubrió, dejándonos empapados al insultante.

Sin siquiera considerarlo y ignorando mi conversacion interna que tuve anteriormente, me levanté y comenze a seguir a la chica.
"Solo para asegurarme de que no le suceda nada. Ya es tarde y... esta sola." Me dije, aunque nadie más que yo, sabía cuán de falso era aquello.

(...)

La seguí a bastante distancia por unas cuántas manzanas hasta que paró enfrente de una aparentemente vieja casa de dos pisos color hueso sucio.

El jardín delantero estaba completamente seco, había una que otra basura y un sendero de piedra que llevaba hacia la puerta -también color hueso sucio-.

Pude notar desde mi "posición de espionaje" atrás de un árbol al otro lado de la calle que, al parecer, había alguien más en casa. Las luces de la planta baja estaban encendidas, pero no escuchaba ningún sonido, aparte de mi respiración irregular.

Pude ver a la chica suspirar y acariciar a su perro.

Apretó los puños y camino por el sendero de piedras, parando para suspirar de nuevo justo enfrente de la puerta, y luego por fin entrar.

No sabía como explicarlo, pero sabía que algo no estaba bien en esa casa, sentía que algo no estaba bien.

Me quedé parado unos minutos en la acera, luego cruce la calle, parando enfrente de la escalofriante casa.
Vamos, Justin. Tienes que irte de aquí... Me repetía una voz susurrante en mi cabeza.
Solo quiero asegurarme de que...

Mis pensamientos fueron interrumpidos por un gran estruendo proveniente de la casa. Como si alguien hubiera azotado contra el piso un mueble.

Un escalofrío me recorrió.
¿Que pasa? ¿Ella estará bien? Pense alarmado.

Oí al perro de la chica ladrar y gruñir desde adentro.

Más estruendos se escucharon.
¿Que susede? ¿Estarán robando la casa? Debo intervenir. Jade esta ahí. Me dije, pero no podía moverme, estaba paralizado.

Oí otro estruendo y luego al perro aullar.

-¡Basta! -Oí la voz de la chica temblorosa. -Por favor... Déjalo.

Luego no se escuchó nada más.

My Black Rose.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora