JeongBin
Jeongin, a su corta edad de 10 años, era alguien bastante sociable.
Su encantadora personalidad y apariencia tierna, encandilaban a todos.
Su escuela quedaba cerca de casa, por ende, caminaba hacia ella, siempre pasando por un parque que se encontraba ahí.
Le gustaba observar a niños jugar y como familias o parejas compartían y disfrutaban del día.
Con un sonrisa y mientras tatareaba una canción, caminó a paso lento, sintiendo la tibia brisa acariciar su rostro.
Generalmente, solo pasaba por fuera, rodeando el lugar. Pero esta vez se adentró, demasiado feliz para dejar de sonreír.
Su mirada se dirigía de un lado a otro, pero algo llamó su atención.
En una banca, un tanto alejada, un chico vestido completamente de negro balanceaba sus pies, con un rostro triste.
Yang, curioso, decidió acercarse. Con cuidado se sentó al lado del más bajo y carraspeó.
El pelinegro alzó la mirada, sorprendido.
-Hola- Jeongin sonrió con ternura -¿Estás bien? te noto triste.
El desconocido siguió mirándolo con asombro, haciendo que alzara un ceja.
-¿Ocurre algo?
-E-estoy b-bien- el más bajo miró sus manos, jugando con ellas -Perdón, no tiendo a hablar con mucha gente.
-No te preocupes ¿Cómo te llamas? ¿Qué edad tienes?
Seo sonrió, un tanto nervioso.
-Me llamo Changbin y tengo 12.
-Qué lindo nombre, ¡eres mi hyung!- rio levemente -Yo me llamo Jeongin, tengo 10 ¿Juguemos?
Changbin lo miró dudoso, pero asintió.
Ambos chicos jugaron y pasaron la tarde, entre risas y travesuras.
-Debo irme- Yang hizo un puchero -¿Estarás aquí mañana?
Seo asintió, haciendo que el menor sonriera.
Y así fue cada día.
Jeongin salía de la escuela y Changbin ya estaba en el parque, esperándolo.
Jugaban pero también Yang le contaba que había hecho durante el día, haciendo reír en varias ocasiones al más bajo.
Con el paso de las semanas, estos dos jóvenes se iban haciendo más y más cercanos.
Pero a pesar de eso, Yang se sentía un tanto triste.
Changbin rechazaba sus invitaciones de ir a su casa y las de presentarle a sus amigos. Así también, le había hecho prometer que no hablaría con nadie sobre él.
Jeongin se cuestionaba todo eso, pero tampoco deseaba darle tanta importancia, pues cada vez que se reunía con Seo, se concentraba en pasar tiempo con él.
-Hyung... ¿Por qué nunca quiere ir a mi casa? ¿O conocer a mi amigos?
El mayor tembló y aguantó sus ganas de llorar.
-La gente es mala- susurró, con la voz quebrada -hacen daño.
Yang observó la tristeza en los ojos del más bajo y su corazón dolió. Por lo que lo abrazó, sin decir nada más.
Al día siguiente, el castaño le regaló un peluche a su mayor, quien lo recibió con sorpresa y alegría, sin dejar de agradecerle, y lo apodó "Gyu".
Jugaron como todas las tardes y antes de que Jeongin tuviera que volver a casa, Changbin tomó su mano y susurró.
-Debo decirte algo importante- comenzó a avanzar, siendo seguido por el alto.
Caminaron hacia un lugar aún más apartado del parque, en donde había un árbol, oculto entre arbustos, y muchas flores a su alrededor, como al comienzo de este.
-¿Somos amigos, Jeongin?- dijo el mayor, mientras posaba su mano en el tronco y le miraba.
El castaño asintió rápidamente, haciendo que Seo sonriera y se girara por completo.
-Eso era lo único que deseaba, un amigo- se abrazó al cuerpo del alto -Gracias, Yang.
El nombrado lo abrazó con fuerza, sonriendo con ternura.
Changbin se separó, minutos después, para luego apuntar a la base del árbol.
Jeongin dirigió su mirada hacia la zona y vio un periódico, curioso, lo levantó, para comenzar a leerlo.
"Seo Changbin, un pequeño niño de tan solo 12 años, es encontrado muerto en el parque Glow. No hay rastros del asesino.
10 de noviembre, 2016".
Yang abrió los ojos con sorpresa, los cuales se cristalizaron y miraron a su mayor, quien portaba un rostro triste y apretaba el peluche entre sus brazos.
-No sé como puedes verme- susurró -Y como dije antes, yo solo vine a este parque en busca de un amigo- estiró su pequeña mano y tomó la contraria -Y luego de años, lo he logrado.
Jeongin soltó un sonido lastimero, vio como una sonrisa verdadera se plantaba en el rostro de Changbin, la cual estaba acompañada de lágrimas que recorrian su delgado rostro.
El castaño sollozó al ver como su mayor comenzaba a desaparecer, sin borrar su sonrisa.
-Gracias, Innie- susurró, antes de esfumarse por completo y cayendo así, el pequeño peluche que antes tenía entre sus brazos.
El menor arrugó el periódico y cayó de rodillas al suelo, llorando con fuerza. Tratando de asimilar aquello que acababa de pasar.
Se ha ido
Observó una pequeña placa, la cual antes estaba cubierta por el trozo de papel, en donde estaba el nombre de su mayor, junto a una foto de él. Pasó sus dedos, quitando una sutil capa de polvo.
Arrancó una de las flores cercanas, de color blanco, para posarla a un costado de la placa, junto a Gyu.
-G-gracias a ti, Binnie- miró el cielo y sonrió, con tristeza -Descansa en paz.
☆03:40 am.☆
Escribí esto mientras escuchaba el OST de los niños :(
ESTÁS LEYENDO
I am || One-shots SKZ
Fanfiction🔸Varios one-shot de las parejas de Stray Kids. 🔸Variedad de géneros, desde lo más cuerdo y común, a lo más retorcido y bizarro. 🔸Actualizaciones lentas. 🔸Prohibido copiar, resubir y/o adaptar esta historia.
