Amor a primera vista.

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Capítulo 3: Amor a primera vista.

Luke abrió los ojos y notó inmediatamente la ausencia de su compañero de habitación. Se levantó, hizo sus estiramientos -cosa que hizo tronar su espalda- y comenzó a tender su cama. Cuando observó la cama de Ashton se irritó bastante porque no se había tomado ni siquiera la mínima molestia de arreglar su cama así que todas las cobijas estaban medio salidas de su cama. A Luke su mamá siempre le había enseñado que la primera cosa que se hace después de despertarse, es arreglar la cama. Y supusó, por su actitud perfeccionista, que a Ashton su madre le había inculcado el mismo valor. Se acercó a su cama y a pesar de que no estuviera obligado a tendió la cama de su compañero. 

           ***

Cuando Luke entró a su salón de Calculo, eligió un asiento en el centro de la clase. Abajo de él había un chico con el cabello negro, estaba sorbiendo los mocos y seguramente llorando. Sintió pena por él y recordó que tenía un pañuelo en su mochila así que lo sacó y rápidamente tomó su mochila y caminó hasta el lugar del chico que estaba llorando. Tocó su hombro y volteó ligeramente a mirarlo, le extendió el papel.

—Puedes sonarte, no me importa —sonrió y su sonrisa fue correspondida. 

           ***

Michael se encontraba sosteniendo el pañuelo que un desconocido chico rubio le había prestado en la clase de Calculo. Lo miraba con adoración y sonreía perdidamente.

—¿A quién has conocido esta vez? —interrogó Nicholas mientras se inclinaba ligeramente sobre la mesa.

—No lo sé, pero es como si él me entendiera mejor que nadie, ¿sabes? —Ashton rió y rápidamente fue fulminado por la pesada mirada que su amigo le dedicó. 

—¿Y qué pasa con ese chico mayor por el que estabas llorando apenas ayer? —Ashton enarcó una ceja. Lo que más le irritaba acerca de la gente gay, es que cambian de pareja como de calzones. O por lo menos su amigo Michael lo hacía. 

—Ni me lo menciones, ahora estoy de mal humor. 

Bufó y tomó su mochila al mismo tiempo que se paraba de la mesa donde estaba reunido con sus amigos.

—¿A dónde vas? —Nicholas lo miró con ojos suplicantes, Ashton sabía que él realmente no quería quedarse solo con Michael escuchando todos los detalles de aquél nuevo chico misterioso. Pero realmente tenía mucha tarea y los deberes son primero.

—A mi cuarto.

Y sin decir nada más, se fue ignorando los gritos de Nicholas. 
No pasaron ni cinco minutos cuando ya estaba en el cuarto, al instante en que abrió la puerta se encontró con Luke tendido en el suelo frente al televisor, jugando Halo. Le restó importancia y fue directamente hasta su escritorio, sacó los cuadernos correspondientes a las asignaturas donde los profesores habían dejado deberes y comenzó a hacer algunos resúmenes de Historia. No supo qué pero había algo que le molestaba acerca de su compañero jugando, Ashton gozaba de muchas virtudes pero la paciencia no era una de ellas así que se levantó salvajemente de su silla y desconectó sin previo aviso el juego que Luke.

—Lo siento pero necesito concentrarme —Luke le miró con indiferencia mientras se quitaba los audífonos conectados también al televisor.

—Pero si no se oye —señaló sus auriculares. Ashton quedó sin habla durante algunos segundos hasta que finalmente volvió al ataque.

—No pero ¡Estás moviéndote mucho! Como un retrasado.

—¿Qué mierda dices?

—¡Yo siento que hay ruido, por el amor de Dios! ¡Y hay destellos de luz! 

Luke estaba a punto de abrir la boca pero fue interrumpido cuando alguien tocó a su puerta, no movió ni un dedo así que su compañero tuvo que atender. 

—Ashton, ¿No tienes algo de comer? Tengo hambre —se escuchó el sonido de la puerta cerrándose y cuando se volteó a ver de quién era aquella voz, sus ojos visualizaron al chico de Cálculo. 

—Hey, ¿Te sientes mejor? —fue lo único que dijo. El chico desconocido lo miró y quedó petrificado, se echó en reversa lentamente y salió de la habitación sin decir nada más—. Extraño.

Pasados unos cuantos segundos, volvió a entrar. Aclaró su garganta.

—Ashton, ven acá —se sorprendió con la rapidez en que ambos salieron de la habitación dejándolo solo y preguntándose qué rayos estaba pasando. 

Michael tenía a Ashton acorralado contra el pasillo y mantenía una firme expresión de acusación.

—¿Quién es él? —murmuró Michael en el tono de voz más bajo que pudo.

 —Luke, ¿Por qu...? —antes de terminar de hablar Michael ya se encontraba sonriendo—. No me digas que él es el que te gusta.

—¡Sí! Es él, del que les hablé. ¿Te parece guapo? 

—¡Por supuesto que no!

—¿Qué, por qué no?

—Porque no soy gay.

—Creo que deberíamos intercambiar habitación. 

—Yo creo que no, ahora volvamos antes de que sospeche algo. —jaló a Michael del brazo y se encontraban de nuevo en la habitación. Luke estaba sentado plantando algo en una bonita maceta.

—Gracias por lo de hoy en la mañana... —Michael fue el primero en hablar. 

—¿Te sirvió el pañuelo? 

—Sí, ya lo he lavado. Te lo daré pronto —Luke sólo asintió y volteó su vista hacia la maceta—. Por cierto, soy Michael.

—Yo me llamo Luke.

—Y yo me llamo Ashton y no soy ningún puente para tener que interconectar a nadie —ironizó mientras caminaba nuevamente hasta su escritorio. Ambos lo miraron confundidos.

—Y, eh, ¿Qué planta estás plantando? ¿Eres estudiante de agrícultura?

—Sí, me agrada la naturaleza —miró fugazmente la maceta antes de tomarla y extendérsela a Michael quien lo miró sorprendido.

—¿Para mí?

—Si la quieres solamente. 

—Claro, es preciosa. ¿Qué planta es? 

Amor a primera vista —Michael formó una "o" con sus labios al escuchar esas palabras y después sonrió ilusionado.

—¿Me amas? —su sonrisa se ensanchó.

—¿Qué mierda estás diciendo? —rió por lo bajo y crash, las esperanzas de Michael fueron destruidas—. Así se llama la planta, tonto.

—Oh, sí ya lo sabía sólo estaba bromeando. Perdón, mal chiste, jeje. —Luke frunció el ceño y sonrió. 

—No te preocupes, pero tienes un humor raro... cuidado allí, algún idiota como yo podría confundirlo. 

—Creo que es hora de que te vayas, ¿Te crees capaz de encontrar el camino de vuelta a tu habitación, Michael? —gritó Ashton. Casi habían olvidado que él estaba allí.

—Nos vemos luego, Luke. —le lanzó una mirada coqueta pero su amor platónico no lo vio, porque en los pocos segundos que Ashton los había interrumpido, él había comenzado a hacer sus deberes.

—Como digas.

Se sintió desilusionado al escuchar aquellas palabras así que sólo asintió y se fue, aferrándose a la planta que le acababan de regalar. 

Straight //lashtonDonde viven las historias. Descúbrelo ahora