Capítulo 31: Te ves tan genial.
{smut gay}
—A lo que me refiero es que sólo he visto a este chico una vez pero no puedo sacarlo de mí cabeza, es como si no sé... como si yo pude haber visto en él y él en mí, hubo una especie de conexión instantánea y me gustó. Me gustaría volver a verlo de nuevo —Ashton suspiró, golpeaba su lápiz contra el escritorio de su habitación. Jamás había mirado con tanto detenimiento esas cuatro paredes azules. Ni aquél piso blanco, con algunas manchas, lo tendría que lavar más seguido. Le había invitado un café con la esperanza de llegar a algo más, a una tercera base. Pero se hubiera conformado con una segunda. O con otra cita, mínimo. Tal vez un ligero coqueteo. Pero nada de eso pasó. Había estado ya al rededor de una hora y media escuchando a Gabriela hablar de un chico que le gustaba, y qué tan impresionada estaba de eso ya que sólo se habían visto una vez. Aparentemente en el negocio de su familia, y habían bailado una de esas canciones en español que a ella le fascinaban. Eso también fue algo que le fastidió. Trató de sacar un tema de conversación para conocerse mejor, la música, y ella se había puesto a hablar de muchos cantantes que él jamás había escuchado nombrar, sólo a Shakira.
La puerta se abrió y ambos voltearona ver de quién se trataba, Ashton no estuvo demasiado sorprendido al ver a Luke cerrando la puerta pero Gabriela parecía impactada, como si apenas creyera que era él el que pasaba al cuarto.
—Hola —Gabriela fue la única que se animó a saludad. Luke la miró con una mueca en el rostro, pasó su mano por su cabello.
—Ashton tenemos que hablar —soltó. Ashton estuvo confundido, no había visto a Luke así. Ni siquiera se había molestado en saludar a Gabriela, ella parecía igual de confundida que él. Siempre se tomaba su tiempo para todos y seas quien seas, Luke te saludaba y te regalaba una sincera sonrisa—. Y a solas —agregó, señalando con la cabeza a Gabriela. Ella abrió la boca un poco en una pequeña "o" antes de tomar sus libros y darle una mueca disfrazada de sonrisa a Ashton. Miró de reojo a Luke y parecía tan indefensa a su lado, como si la hubiera desarmado. Toda la seguridad que había mostrado horas antes en clase, se había desvanecido hasta el punto en que Ashton llegó a pensar que nunca existió del todo.
—¿Tenías que ser tan grosero con Gabriela? —Luke torció sus cejas. No respondió a eso. Se sentó en su cama y puso sus brazos sobre sus piernas, colocó su cabeza encima de ellas—. Luke te estoy hablan...
—Cállate, Ashton, ¿Puedes hacer eso? —respondió amargamente. Se limitó a responder con su silencio, como había pedido. Lo miraba de reojo de vez en cuando, pero Luke mantenía la misma posición, rígida, sin ánimos de moverse. Apretó los puños antes de levantarse de su escritorio e ir hasta la cama de Luke, cuando él sintió el peso de Ashton en su cama, junto a él, se tensó un poco más. Ashton pensó que eso era arte. Ver cómo se contarían sus músculos, en una milésima de segundo, a penas notable. Se preguntó cuántas cosas más como esa se perdía a diario, a cada instante, por estar tan acomplejado.
Cuando a penas iba volteando su rostro para verlo de frente, Ashton tomó su cara entre sus dos manos y lo jaló hacia él, con una peculiar mezcla de ternura y agresividad. A Luke lo tomó por sorpresa. Sus ojos estaban abiertos de par en par hasta que comprendió lo que estaba pasando. Sus párpados fueron cayendo poco a poco, sus manos rodeaban el cuello de Ashton y se aferraba firmemente a él. Se besaron una vez más. Y Ashton tomó la iniciativa de desabotonar lo más lento que pudo, la camiseta a cuadros roja que llevaba Luke. Quería tenerlo allí para él y contemplarlo. Su abdomen se fue revelando poco a poco. Podía sentir el calor que desprendía su cuerpo, casi estaba seguro de que el latido de su corazón había aumentado consideradamente. Tragó saliva antes de acostarse, no estaba seguro de qué hacer. Normalmente, la chica se acostaría. Suprimió una risa al pensar que él sería la chica, la chica de Luke. Alzó los brazos cuando Luke comenzó a sacar la camiseta de Metallica que Ashton tenía puesta. Sonrió al verlo. No podía compararse a él, con su abdomen bien marchado y sus musculosos brazos. Plantó un corto beso en sus labios. Ashton lo tomó del cuello y besó correctamente, le quería hacer saber que él quería continuar. Se apresuró a bajar la cremallera de su pantalón, y ambos rieron. Luke había hecho esto varias veces pero era nuevo para Ashton.
—Te ves tan genial —murmuró mientras acariciaba la mejilla de Ashton con su pulgar, suavemente.
—Deberíamos poner música o algo —sugirió.
—Eso es extraño —rió nuevamente.
—Para que no escuchen, decía.
—Sigue siendo extraño. Mejor cállate... —mencionó amablemente antes de bajar un poco y comenzar a plantar algunos besos en el cuello de Ashton; no era la primera vez que alguien le hacía eso pero sin dudas era la mejor, no podía comparar nada a ese momento; los labios de Luke sobre su piel lo hacían estremecer, Luke estaba conciente de ello y le gustaba esa idea. Con algo de miedo y duda, llevó sus manos a la bragueta del pantalón negro, y apretado, que llevaba y la bajó. Al principio estuvo dudoso de qué se suponía que debía hacer pero fue tranquilizado por la brillante sonrisa que Luke le regaló. Puso ambas manos en las caderas de él y de un tirón bajó sus pantalones. Sus bóxers eran unos Calvin Klein amarillos.
—Qué cliché —ironizó al verlos. Luke sólo sonrió antes de imitar la acción de Ashton y también bajar sus pantalones. El corazón de ambos latía a furiosas velocidades. Ashton estaba lleno de miedo y de inseguridad, confundido a más no poder, quería hacer esto pero al mismo tiempo no quería. Al parecer Luke se dio cuenta de eso, ya que se acercó a la oreja de Ashton y susurró:
—Todo está bien —calmó para después morder suavemente el lóbulo de su oreja con delicadeza. Ashton soltó un pequeño por lo bajo, pero alcanzable a ser eschado por su compañero. Luke pasaba sus manos por el pecho desnudo de Ashton, deteniéndose en sus pectorales y zona baja del abdomen. Sus dedos bajaban cada vez hacia la zona de Ashton, quien no sabía con claridad qué se supone debía sentir. Sabía que tenía una erección, cuando bajó la mirada con lentitud para ver si tenía el mismo efecto en Luke, se encontró con su miembro erecto, y seguramente endurecido, por la exitación. Aquello le hizo sentir escalofríos por dentro. El rubio atrapó a Ashton mirándolo, sonrió al momento en que empezaba a jugar con el elástico de su bóxer, él se movía incómodo—. No te avergüences, no tienes nada que no haya visto antes —se encogió de hombros. Ashton se sintió herido, y le aterró la idea de pensar cuántas veces Luke había hecho esto, porque parecía un experto, sabía qué hacer en el momento exacto. Ni siquiera Ashton sabía hacer eso, tener ese efecto en las personas. Alejó cualquier pensamiento ajeno al momento cuando los penetrantes ojos de Luke miraron en los suyos. Su entrepierna se contrajo y su vientre sintió una ligera convulsión por dentro, ni siquiera era conciente de que era posible sentir algo así con una simple mirada; inmediatamente comprendió que mirarse a los ojos era un extremo entre ellos dos. El cielo y el infierno conviertiendo el mundo suyo. El sexo de Luke chocaba con el propio con fuerza, pero no demasiada como para lastimar, era una mezcla bien hecha, perfecta—. Ashton... esto es incómodo pero tienes que voltearte... —abrió los ojos, realmente estaba pasando esto. Miedo.
—Oh, está bien... supongo —hizo lo indicado, lleno de vacilación y duda. Cruzaba sus dedos mientras juraba en su mente que esta sería la única vez que permitiría que pasara esto. Sabía muy bien que ya no podía detenerse, porque él trataba de negarse pero su cuerpo continuaba diciendo que sí; necesitaba parar pero los labios de Luke le quitaban la respiración. Probablemente se odiaría después de esto. Su mente estaba demasiado ocupada como para notar que sus bóxers ya no estaban.
—Esto va a doler —y sí, efectivamente, dolió como el infierno. Siempre había pensado en hacer la posición del cuatro o de "perrito", conocida vulgarmente, pero nunca pensó que él sería el sumiso. Qué bajo había caído. Poco a poco la sensación de tener a alguien dentro de él fue convirtiéndose en algo agradable, una cosa placentera que jamás había experimentado antes. Luke era tan cuidadoso con él como podía. Lastimarlo era lo que menos quería. Lo amaba. Y esperaba que el sentimiento fuera mutuo.
------------------
las amo, paz y besitos jijiji
ESTÁS LEYENDO
Straight //lashton
Fanfiction❝¿Qué pasa cuando un homofobico y un gay son asignados como compañeros de cuarto?❞
