Capítulo 4: "La traición trajo la presentación"

803 24 2
                                        

—Despierta… despierta… —fue escuchando Khoni mientras dormía.

Soñaba con volar la primera vez que oyó la tranquila voz que hacía eco. Esta desequilibraba la irrealidad y la hizo estrellarse contra un edificio y caer encima de sus padres que caminaban junto a ella misma pero cuando era una niña. De nuevo la escuchó cuando uno de sus favoritos sueños vino a su cabeza, este más bien era un recuerdo de cuando era pequeña, una de las pocas veces en las que visitaba a su padre a la capital y los tres tenían un maravilloso día. Su madre y padre levantaron la cabeza hacia el cielo, creyendo que de allí venía la voz, y el helado que había recibido de su madre terminó cayendo al suelo porque la versión de ella de niña intentaba atraer la atención de los mayores. Y todo su sueño se arruinó.

Parpadeó un par de veces hasta que la voz cambió y se hizo más cercana, esta provenía de su actual compañera de habitación quien intentaba despertarle desde hace ya varios minutos.

—Despierta, ey, despierta —dijo la joven, sacudiéndola del hombro.

—¿Qué, qué pasa? —dijo Khoni, apoyándose de los codos.

—Se supone que tenemos que estar a las nueve en la entrada —explicó la muchacha del flequillo—, son más de las ocho y aún no has desayunado siquiera.

—No es posible —dijo de manera distraída debido a que se acababa de levantar y el sueño no se iba por completo de su sistema—, yo puse mi alarma.

—Y sonó varias veces, pero seguías sin despertar. —Se cruzó de brazos, aportando una posición que le hizo recordar a su madre—. Date prisa o te perderás el tour para estudiantes de Vodehthia.

Se les había entregado el horario que tendrían por el resto de la semana, explicándoles que hoy empezarían con conocer más sobre la especialidad de Vodehthia y qué es lo que les enseñan a los estudiantes que entran a esa carrera.

Khoni se incorporó, bostezó y se levantó, agarró su toalla y jabón que había dejado en la silla que tenía en su lado de la habitación la noche anterior y salió de camino a los baños.

Pudo beber un jugo de vegetales que no le supo nada bien pero le ayudó a conseguir energías e ir corriendo hacia la salida, en donde los demás estudiantes iban entrando a la van que usaron ayer.

La monitora ya no estaba, como lo había aclarado antes de dejarlos en el bloque de habitaciones continuarán el resto de la semana sin ella.

El resto del camino fue tranquilo, Khoni se sentó en el lugar que había usado el día anterior, con la joven de los auriculares a su lado. Ninguna intentó empezar alguna conversación con la otra, ambas parecían cómodas con el silencio que tenían y no se iba a atrever a romperlo.

Un profesor de cabello negro esperaba a que los nuevos estudiantes de los que estaría a cargo llegaran. Este año él fue seleccionado para dar la guía a un grupo de jóvenes, y al ser su primera vez sentía nervios e impaciencia de querer mostrarles todo lo que podrían hacer si es que lo tuvieran en la sangre. Había sido profesor por más de cinco años, y era de los pocos que no estaba arrepentido con esta decisión, ya que podría haber hecho cosas mejores gracias a la habilidad que poseía, pero para él enseñar era lo que realmente quería hacer.

Por eso pidió que fuera el primero en dar la ruta guiada meses atrás, cuando se reunieron los maestros que fueron seleccionados, y escogió la hora más temprana que estaba libre. Los otros profesores se aliviaron con no tener que ser los primeros, si fuera por ellos ni siquiera lo harían, pero era obligatorio.

Vio que la van se acercaba e inspeccionó su ropa por si encontraba alguna arruga que se le escapó, y planchó con las manos su pantalón y la camisa a cuadros que traía puesto. El vehículo se detuvo en la entrada, justo donde él esperaba, y la puerta dio paso a que los jóvenes salieran de manera ordenada.

Greener #1 (borrador)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora