Capítulo 10: "Matar al linaje con la verdad"

493 33 8
                                        

La mujer no paró de silbar, tan tranquila como si estuviera dando un paseo. Las ramas podridas se acercaron a ella y la acompañaron mientras caminaba. Estaban extasiados por su presencia. Deseaban tocarla, pero no lo hacían por respeto.

Miró a lo lejos la preciosa centifolia que se resistía a su encantador silbido y ladeó la cabeza en curiosidad. Cantó con más fulgor y se lo dedicó.

Y esta parecía reaccionar a su melódica voz.

Las demás ramas se inmovilizaron, portando una posición sumisa. No iban a atacarles, y Geoff se dio cuenta.

—Tenemos que irnos. —Tocó el brazo de la muchacha.

—Espera. —Miró la rosa.

—¿Has visto a esa mujer? No, tenemos que irnos ahora —protestó.

—Solo un momento —dijo con voz automática, demasiado enfocada en la flor.

Se le acercó y siguió observándola.

«Vamos»

La flor continuó quieta.

«¿Qué sucede?»

No obtuvo respuesta.

«¿Qué te ocurre?»

Nada.

Frunció el ceño ante el repentino silencio de la flor. Era como si volvía a ser la de antes, cuando no escuchaba ninguna otra voz en su cabeza más que la de ella misma. Pero el silencio no se sintió igual.

La primera vez que vio a la rosa, quedó cautivada por ella, y sin ser consciente supo desde el principio que la voz de esa flor fue la que escuchó en su cabeza. Esa vez, luego de rasguñarse con su espina, imaginó haberle escuchado susurrar algo, pero creyó que solo había sido su imaginación.

«Tu sangre da vida»

La mujer finalmente le prestó atención a la presencia de la muchacha al notarla tan cerca de su objetivo. Desvió la mirada y cantó con más fulgor.

—¿Qué intenta hacer? —murmuró Geoff.

La mujer le ponía los pelos en punta, aunque era la primera vez que la veía presintió, por la manera en que las ramas se mantenían a un espacio respetuoso de ella, que podría estar demasiado involucrada en lo que estaba ocurriendo.

Khoni aproximó la mano derecha a la abultada rosa para tocarla, pero en el último segundo la bajó hasta una de las hojas que hacían de collar. Deslizó el dedo índice con la suficiente presión y unas gotas verdes cayeron al suelo.

Estaba sangrando gracias a la cortada que ella misma se provocó. Y su sangre era del mismo tono verdoso que el tallo de la rosa.

Levantó la mano hasta colocarla flotando encima de los pétalos y permitió que unas cuantas gotas de su sangre las manchara.

El tallo se agitó con desesperación, como si en cualquier momento fuera a explotar.

Grush.

Creció considerablemente que hizo crujir el suelo y lo partió para darle paso a su nueva y mejorada forma.

«Greener»

Khoni se quedó mirándola, asimilando lo que dijo.

—Khoni, vamos —gritó Geoff.

Pero ella no reaccionó.

«Trataré distraerla. Vete»

Las hojas que hacían de collar cubrieron la rosa para protegerla, luego esta se estrelló contra el suelo y lo traspasó hasta que el tallo y la raíz desaparecieron.

Greener #1 (borrador)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora