Capítulo 5: "Desconociendo al conocido y conociendo al desconocido"

1.1K 22 3
                                        

—¿Quién eres? ¿Qué haces aquí? —insistió Geoff.

Khoni trató de decir algo pero se paralizó, se le nubló la cabeza y no tenía idea de cómo responder.

Ambos escucharon que dos personas se acercaban, ellos hablaban sobre alguna muestra que tenían que inspeccionar para ver si había nuevos resultados.

El joven científico reaccionó y, sin tener que pensarlo demasiado, agarró del brazo de la muchacha.

—Sígueme —le dijo.

La llevó hasta detrás del invernadero, en el pequeño espacio que había entre este y la pared de ladrillos que supuestamente impedía el paso a los demás.

—No. Te. Muevas —dijo él en un susurro y lo más claro que pudo.

Los compañeros Geoff ingresaron al invernadero y continuaron charlando mientras hacían su trabajo. Se pudo apreciar sus siluetas al detenerse no tan lejos de donde los jóvenes se encontraban escondidos, y permanecieron allí por un rato.

—¿Cómo te llamas? —preguntó Geoff con tranquilidad, como si la situación le fuera de lo más normal.

—Khoni —respondió la muchacha, fijando la vista en el suelo.

—¿Cómo entraste aquí?

Ella no supo qué decir.

Los hombres terminaron de hacer su trabajo y salieron del invernadero.

—¿Te gustan las plantas? —preguntó el joven.

—En realidad solo conozco las artificiales.

—¿Te gustaría ver algunas? —dijo con interés.

—¿Qué? ¿Dejarías que lo haga? —cuestionó con incredulidad.

—Si vienes mañana te muestro las que tenemos —propuso, animado.

—¿Quieres que vuelva mañana? —Se sintió perdida, sin tener idea de lo que estaba ocurriendo.

—A esta misma hora si fuera posible.

—¿Estás seguro que quieres que venga? Porque hace unos minutos mencionaste que esto es propiedad privada y no creo que yo deba estar aquí, o mucho menos volver.

Él sonrió.

—Existen unos pases especiales que podría conseguir para que se te permita el acceso a este lugar —se explicó sin quitar la sonrisa del rostro.

La muchacha creyó que le estaba bromeando pero quiso seguirle la corriente.

—¿Puedo traer a una amiga?

—Pero solo una. —Su sonrisa se intensificó.

—Bueno —no sabía qué más decir—, entonces mañana vendré con mi amiga a esta hora.

—Genial. Te estaré esperando.

—Claro.

Ella avanzó para irse pero se detuvo al darse cuenta que ni siquiera sabía en donde estaba la salida. Quiso tantear entre las opciones que tenía pero el tacto de una mano en su espalda la congeló.

—Déjame acompañarte a la salida.

Se arrepintió de aceptar el momento en que cruzó la calle.

El joven había tenido razón con respecto a que sabría en donde estaba apenas saliera del terreno. Había pasado por esa calle varias veces ya que era una de las rutas que tomaba con sus padres de niña. Debió de haberlo recordado antes, las historias que su padre le contaba sobre lo que se escondía dentro, había mencionado un invernadero.

Greener #1 (borrador)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora