- Espera un momento .
Sebastián le bloqueó El paso sacudiendo la cabeza, divertido. Mientras Ariadne se pregunto si no había sido lo bastante clara.
- Me parece bien . Pero con boda o o sin ella, tenemos que cenar¿No?
-no tengo mucha hambre , de todos modos, ha sido ... Interesante conocerte.
-entiendo .
la sonrisa se borró del rostro de Sebastián y en su mirada apareció un destello de remordimiento.
- me avergüenzo de cómo te he tratado.
- disculpas aceptadas , Adiós ya nos veremos quizás.
Contestó con dulzura.Los oscuros ojos la miraron con un sensual destello . Ariadne bajo la mirada para evitar esos ojos y el pulso se le aceleró. Desgraciadamente,el orgullo herido y la vergüenza al saber el trofeo de la transacción estaban anclados en su interior. Sebastián se sintió frustrado. esa mujer difícil le resultaba por menos más deseable. no pudo por menos que admirar el bonito vestido negro y esa especie de chaquetilla que se había puesto encima, pero que no conseguía ocultar sus hermosos pechos . Rápidamente acabó con esos pensamientos . Además tenían intereses en ese asunto si no se casaba con ella¿ Cómo quedaba el contrato de su familia? .
- muy bien, es tu decisión. Disfrute de sus vacaciones, señorita.
Agitó una mano en modo de despedida, y concluyó al marcharse.Ariadne sintió que las rodillas le fallaban y soltó el aire que había estado reteniendo en los pulmones. Corrió hacia el baño de damas y se escondió, había sido su primer triunfo del día. Inclinada sobre el lababo recuperó la respiración normal,la mirada del espejo le devolvió un oscuro brillo. Como si acabará de librar alguna batalla , y en cierto modo así era. En realidad sentía un enorme apetito y podría devorar un león.
Salió del tocador de señoras y se dirigió hacia el restaurante del hotel.- disculpe .
Se acercó a el mesero,consciente de no ir acompañada habló en voz baja para no atraer la atención .
-mesa para uno, por favor.
-da la casualidad de que nos queda una mesa libre.
Tomó una carta y sujetándola bajo el brazo se dio media vuelta .
-sígame, por favor.Agradecida por el Golpe de suerte, Ariadne siguió al hombre por el salón . Escondida en un rincón entre dos columnas había una pequeña y preciosa mesita vacía. Y a su lado prácticamente tocando la primera mesa, había otra igual de bonita. Pero estaba ocupada. sentado cómodamente con las largas piernas estiradas, Sebastián estaba observando el menú. Levantó la vista y sus ojos se iluminaron brevemente de volver a dedicar su atención a la carta. Ariadne dudó un instante antes de sentarse, el mesero desplegó la servilleta sobre su regazo y le entregó la carta mientras el otro camarero le daba un vaso con agua y le ofrecía panecillos calientes .
Otro mesero apareció con la cata de vinos. Consciente de que era la primera vez que hacía algo así ella sola , le dio un repaso al menú de nombres de vinos australianos y mientras lo hacía sentía la mirada de su vecino de mesa clavada sobre ella . Eligió el vino con el nombre más familiar que le sonó . El camarero enarcó las cejas.
-excelente elección, señorita.
Cuando el camarero volvió con el vino, se lo sirvió con tanta delicadeza, con la tensión ella recordó lo que hacía su padre . Se acercó la copa a sus labios las burbujas del vino le entraron disparadas por la nariz y Ariadne no pudo evitar un estornudo . En el desesperado intento de encontrar un pañuelo , alargó la mano ciegamente hacia el bolso y derramó accidentalmente el vaso de agua.
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Ilusión
Romantiek¿ Has sentido alguna vez , que la vida no es lo que parece ?¿ Qué pasaría si alguien en algún momento te dice que la vida es una ilusión ? . La vida de Ariadne no siempre fue lo que ella pensó , sumergida dentro de un sueño en el que ella se convie...