Al comenzar el nuevo curso, decidí que quería dar un paso importante en mi vida, buscaba reinventarme y sacar a flote una personalidad más segura.
Cuando iniciamos el año, yo deseaba solo una cosa, librarme del suplicio de tener que soportar a Ander, pero como la vida me "ama", me tocó estar con él.
Yo, como toda una ilusa, me imaginé que tal vez, las cosas podrían dejar de ser tan tensas entre nosotros y podríamos llegar a ser ¿conocidos?...
El primer día, ni siquiera se dignó a mirarme, los siguientes tampoco, así que mejor me rendí en aquella estúpida idea que tuve, pero adivinen que... Cuando me necesitaba, primerito venía a hablarme y para el colmo, después ni siquiera me dirigía la palabra.
Nunca me imaginé que aquella persona de la que me llegue a ilusionar y sentirme estúpidamente enamorada podía llegar a ser tan hipócrita.
No sentí remordimientos al enviarle una carta el día de San Valentín, en donde explícitamente lo mandaba al carajo, peor los iba a sentir en aquellos momentos, donde decidí que con Michelle nadie se metía y el, no iba a ser la excepción...
Con el paso de los días, el karma mismo se encargo de hacerlo sentir una mierda, perdió lo que yo ya había perdido, el perdió a la única persona que lo soportaba y estaba con el en todo momento, perdió a su mejor amigo. Sus estupideces e hipocresía llegaron tan lejos, que nadie lo soportaba.
No me siento culpable, por haberle deseado lo peor, pero su pobre amigo se quedó solo por culpa de que lo seguían relacionando con "Él".
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Sentimientos confusos
Novela JuvenilMi vida diaria, con un toque surrealista y mi forma de pensar al ver el mundo.
