(In)esperado futuro cercano

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24 de Diciembre - Ocho años después de conocerse

20:03

—¿Está todo listo?

—Si, Agoney —respondió con parsimonia desde el sofá, donde acariciaba a su gato —¿puedes relajarte?

—No.

—Vienen nuestras familias, no el elenco de El señor de los anillos.

—¿Cuántos años llevamos juntos?

—Seis.

—¿Te parece que he cambiado mucho en este tiempo?

—No realmente.

—¡Entonces por qué iba a dejar de ponerme nervioso!

—Agoney, te metías conmigo por ponerme nervioso.

—Porque tú te pones nervioso por cosas tiernas, yo es porque es mucha gente y esta casa no es tan grande.

—¿Quieres que nos mudemos?

—¿Qué? No, quiero que me dejes alterarme.

Raoul puso los ojos en blanco, dejando que Otoño le lamiese la mejilla antes de incorporarse un poco y mirar con diversión cómo su chico iba de un lado a otro comprobando que toda la comida estuviese lista para ser servida, que la mesa estuviese bien puesta, incluso cree que colocó mejor un par de los adornos del árbol.

—Te encanta la Navidad, deberían darme el certificado de ángel repartidor de espíritu.

—¿Tú un ángel? Claro, y yo un oso panda.

—Un osito sí que pareces a veces, pero no has negado lo otro. I win.

—Gilipollas —bufó y se acercó hasta donde se encontraba reposando el catalán, apoyando las manos en el brazo del sofá, quedando su cara encima de la del otro—. No soy un loco de la Navidad como tú, y nunca lo seré, asúmelo.

—Me cantaste Arre borriquito.

—¡Me emborrachaste para eso! —exclamó incorporándose.

—Te emborrachaste tú solito, cantaste tú solito... y lo siguiente que hiciste ya sí que fue conmigo.

—No te soporto.

—Es mutuo —se rió guiñandole un ojo—. ¿Ya has terminado de... reordenar por décima vez todo?

—Eres un exagerado, pero sí. Me voy a vestir y tú deberías hacer lo mismo.

—Llévame.

—Ajá, corriendo.

20:11

—¿Me pongo el traje rosa o el azul?

—El rosa.

—¿Tú que te vas a poner?

—El verde.

—Relájate.

—Estoy relajado.

—Eso es mentira —se acercó a su espalda, masajeándole los hombros—. Algo te conozco, ¿sabes?

—Algo —respondió sonriendo a través del espejo.

—Voy a ducharme, ¿me acompañas?

—Llegan en veinte minutos...

—Nos da tiempo —tras un mordisco en su cuello y un guiño, se dirigió al baño, y el otro, tras suspirar, le siguió.

20:25

La Última Estación {Ragoestaciones Final}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora