Narrador omnipresente.
Ellos están muy felices, piensa el mientras a través de la pequeña pantalla del viejo celular que ah podido conseguir, observa como ellos juegan felizmente con el pequeño que ya ah empezado a dar los primeros pasos y embozando sonrisas de felicidad observan como el chiquillo se tambalea cuando quiere dar más de tres pasos, ellos sí son felices sin importarles que lo dejaron allí encerrado, pagando una condena de una persona que mató a alguien o una que cometió un crimen tan grave como para que le den más de 40 años de carcel, sabiendo muy bien todos que lo que el había echo no merecía tantos años, sí, se equivocó, hizo algo que no debía, pero no merecía tantos años, tantos desprecios, golpes, maltratos y muchas cosas más, ¿acaso el se había olvidado los buenos amigos que eran? O ¿esa mujer significaba tanto para el? ¿tan inhumano se a vuelto? No lo sabía, pero desde ese día supo que el lo repudiaba, de tal forma que la cicatriz en su rostro iba a ser fiel muestra de ello por toda su vida.
Flashback
-Eres un maldito desgraciado.- gritó Anel con fuerza, mientras soltaba puños sin parar, su cara estaba roja de la rabia, su pulso se había acelerado de tal manera, quería matarlo, sí, queria descargar toda la rabia, a ella nadie la toca, nadie la lastima, el deberia haberlo sabido, ¿no era su buen amigo? Debió haberle quedado claro. -¿Como te atreves si quiera a tocarla? Te haré pagar por todo.-Una gota de sudor resbaló la frente del rubio, iba a dar el próximo golpe cuando fue levantado por el hombre rapado vestido de traje que acababa de entrar mirando perplejo la escena.
-Señor, ya paré lo matará, la señorita necesita ayuda, necesita ir al hospital, está sangrando.-Habia dicho el hombre rapado, sosteniendolo por los hombros para que pare de darle golpes al hombre en el piso.
Ya el no tenía nada en su mente, hasta se ahogaba con su propia sangre, sólo quería huir, queria salir de allí eso sí lo tenía muy claro, sí no, el lo mataría.
Anel corrió a donde estaba ella, con los ojos cerrados y una respiración tan suave que era casi imperceptible, sus manos comenzaron a temblar e intentó levantarla, dándole órdenes al hombre rapado, que hablaba por un pequeño auricular que cargaba puesto junto con un pequeño micrófono de seguridad.
El intenta levantarse, para salir y lo fuese logrado de no ser por que apoyo mal la pierna, esa que tanto le dolía y no pudo evitar jadear de dolor, sonido que no pasó desapercibido para el activo oído de Anel, quien se dió vuelta, y lo miró al tiempo que tanteaba la mesa de noche buscando algo con que detenerlo, tocó un jarrón, echo de cerámica fina, no le importó tener que pagar todo el desastre luego, lo lanzó al mismo tiempo que lo llamaba y el inconscientemente volteó, recibiendo el golpe en toda la frente, sintiendo como ardía, como la sangre le cubría la vista, y como la misma le iba dejando todo en negro.
Fin del flashback.
Cuando despertó, un día después, le habían dicho los doctores, tenía dos fracturas, la cara irreconocible, y sobretodo una gran cicatriz que le cubría la frente, estaba muy cerca de llegar a la mejilla, le habían dicho que con el tiempo se pondría más pequeña, pero que estaría con la misma lo que le restaba de vida, pudo verlo el día del juicio cuando le dieron tantos años injustamente, no le dijo nada, nisiquiera habló o testificó, nada, simplemente llegaron allí y le dieron todo ese tiempo, sabía el que con todo el dinero que el rubio poseía no se quedaría tranquilo, lo hundiría, ella nunca apareció en el juicio supuso que el no la dejó ir, o seguramente ella tampoco quería estar presente.
Maldita puta, me vengare de ti gustosamente, sí, me equivoqué lo ise, pero que iba a saber que le había encantado tanto el pene de el o el dinero no se y se resistiría a mí, la zorra esa.-Habia dicho el ya varias veces, había pensado muchas veces en las miles de maneras que usaría para vengarse de ella y de el, el bastardo niño es un punto débil de ambos, quizá comenzaría por allí en cuanto el hermano de Bleis lo ayudará a salir, pobre chico había quedado tan dolido por la muerte de su hermana que su cabeza buscó un culpable, Anel, el seria el culpable ahora su corazón tenía sed de venganza, algo que a el le beneficiaría mucho, pues lo abría ido a buscar para que lo ayudará y así mismo le devolvería el favor sacándole de esa jodida cárcel en la que lo habían encerrado.
Habían logrado hackear el sistema de seguridad de la casa y poder conectar las cámaras que estaban en cada una de las habitaciones, varias las tenía el en su viejo celular, por donde cada dia los veía, aprendiendo sus horas de salida y llegada, ya sabía que dias estaba ella sola, o cuales estaba la vieja con el chiquillo, no se les haría difícil entrar cuando ellos no estuviesen en casa, el problema que aún debían resolver serían los gorilas, pero no será tan difícil.- Pronto te veré sufrir Anel a ti y a tu amada zorra, quizá hasta el pequeño bastardo pagaría también por ustedes.-Se dijo a si mismo soltando una risa macabra, y mirando un punto fijo después de besar y esconder su viejo celular, camino hasta ese punto fijo en el cual se imaginaba a alguien con quien conversaba de vez en cuando, nadie sabía quien o que era exactamente, lo único que sabían era que eso demostraba que su cordura ya no estaba tan bien.
-Oye, tienes visita.-Interrumpio el guardia su sesión de locura diaria, Abriendo las rejas y cerrandolas cuando la persona que lo visitaba entró.
-Hola querido Tom, Espero que te encuentres listo para salir, pues no te queda mucho tiempo en este cuchitril, nuestra venganza está a punto de empezar.
Dijo el hombre flaco de ojos azules y cabello Castaño, tan guapo como un hombre digno de portada de una revista, mientras se acercaba a Tom y lo besaba en la boca, mientras que ambos reian fuertemente, cual psicópatas.
-Oh si querido, pronto esos bastardos pagarán, muy pronto.-Dijo Tom, sacando el celular de su escondite y riendo junto al chico que se habia convertido en su amante.
No se sabe cuando, ni como, pero la vida de la familia Black, estaba a punto de cambiar y claramente estaba el por qué.
El estaba dispuesto a hacer lo que sea por que ellos pagarán lo que le habían echo.
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Tu Sumisa (Completa)|Editada.
RomanceEsta es mi historia, esto quise ser, su sumisa y su amada. Una tormenta de deseo,lujuria, pasión y amor esta por desatarse. ¿Y Tu? ¿Serias Su Sumisa? ¿lo amarás? ¿Te Amará? Es mi primera historia, espero les guste. no se aceptan copias, Dile no al...
