Para cuando llegamos a la casa y Denisse abrió la puerta, Alex nos esperaba recargado en una de las paredes, no sabía si pensar que podía estar enojado, o si estaba tranquilo, realmente no lo conocía ni siquiera sabía cuándo estaba feliz o si alguna vez había sonreído sin hacer algo malo, solo sabía cuándo se enojaba eso era obvio, me pare a un lado de Denisse esperando algo por parte de Alex
-me puedes decir en donde estaban-
No sabía si responder yo, o si respondería Denisse, solo sé que tenía mucho miedo, esa ya era una condición mía tener miedo a todas horas y eso me ponía fatal
-fuimos al lago, Tania tenía ganas de salir, que le diera el sol, tomar aire fresco, y la verdad se portó muy bien, de hecho ella quería pedirte permiso para salir, así que habla con ella sobre eso-
Cuando Denisse dijo eso mis ojos se abrieron, porque él dijo que él le diría y ahora quiero que yo lo haga y a mí me va a mandar por un tubo y no sé si lo tomara bien, Denisse se fue dejándome sola con él y Alex me veía, cuando se movió me asuste y di un pequeño brinco
-necesito que me ayudes con algo, si haces lo que te digo, tal vez te dé oportunidad de salir de aquí e incluso puedo dejarte ir a la ciudad-
Cuando dijo eso, pensé en que sería genial, pero claro esto era muy bueno sabía que tenía algo escondido y que tal vez no me gustaría para nada lo que tenía entre las manos, o lo que yo tendría que hacer para poder ganarme esto
-claro que esto solo dependerá de ti, ahora sígueme y te quiero callada ¿me entiendes verdad?-
-sí, lo entiendo-
Caminamos hacia la cocina, salimos por la puerta trasera y enseguida abrió lo que parecía un cuadro del piso, tenía escaleras tal vez un sótano, y pensar en que si es un sótano no me gustara estar ahí abajo, mi claustrofobia me matara, pero podía ganarme más libertad y eso quería, más libertad así que baje junto con el
Estando ya al final de las escalera me di cuenta de quien estaba en el sótano y obvio no era una vista agradable, ya que Fernando estaba en cuclillas y enfrente de mi exactamente estaba Christa amarrada de la manos la cual colgaba del techo, solo con unas pantis negras y transparentes, sabía que esto no iba hacer nada bonito y tenía que esperar lo peor
-Christa, ¿te pórtate mal anoche?-
Le pregunto Alex, Christa solo empezó a llorar, sabía lo que sentía ese temor de responder y que estuviera mal
-deja de llorar pareces estúpida, tratar de matar al que ahora es tu dueño con su propia arma, eso estúpida te costar muy caro-
Exactamente que hacia yo ahí, yo no quería ver como una mujer, una niña era maltratada por su propio hermano, y por mi hermano sin compasión alguna, solo porque tal vez quería tener relaciones sexuales, ese fue su castigo, su pecado y ahora lo estaba pagando demasiado caro
-por favor, Alex te lo suplico por favor, no me hagas daño ya no, no quería hacer nada, tengo miedo, tengo mucho miedo por favor-
Suplicaba la niña que a mis ojos tenía un pánico horrible y que solo me hacía recordar como sufríamos las dos por hombres
-cállate, solo recibirás un castigo, no voy a matarte aprenderás a respetar a Fernando, es tu dueño puede hacer lo que quiera contigo, para tu castigo me ayudara esta preciosura-
Alex me apunto a mí, y yo solo pude alzar la mirada hacia sus ojos, como iba yo ayudar, yo no quería dañar a nadie
-Tania, vas a tener que darle una lección a tu cuñadita, tu escogeras el látigo-
