Si ponía a Alex en contra de Fernando de alguna manera seria más fácil salir de aquí junto a mi hija y Christa, tome un bolso con algunas cosas de mi pequeña y camine hacia la sala de estar con ella en brazos, esto iba a hacer algo muy difícil, aterrador y doloroso, me cortaba el corazón y mi alma dejaría todo aquí incluso mi dignidad.
Llegue a la sala de estar donde estaba Alex y Fernando, voltearon a verme
- ¿estas listas? -
Me pregunto Alex, yo solo moví mi cabeza con afirmación, camino hacia a mí, no sin antes decirle a Fernando que hablarían mañana, me tomo por la cintura y me dirigió hacia donde estaban los carros, había uno de los carros BMW, puse el bolso y me subí con cuidado y acomodé a suria
-¿Por qué no poner un porta bebe para la niña? Es peligro llevarla asi-
Le dije a Alex una ves que subió al carro
-de un día a otro me hablas como si ya no me tuvieras miedo, eso es nuevo y muy sospechoso ¿no crees? -
-en algún momento voy a hacer tu esposa, me hiciste tuya a la fuerza y ahora tengo una hija contigo, ¿quieres que siga gritando y llorando? O solo quieres que actúe como a ti te gustaría, eso es lo que me pediste Alex y lo estoy haciendo-
Se quedo callado mientras manejaba, el camino fue silencioso y solo pensaba viendo a esa pequeña dormida en mis brazos, sin darme cuenta llegamos a un restaurante que se veía hermoso de afuera, baje del carro cuando Alex me abrió la puerta, era un restaurante donde llegaban empresarios ¿Cómo lo sabía? No era difícil pues en la entrada había paparazzi los cuales nos tomaron unas fotos, Alex tomo una pequeña sabana del bebe color blanca y la me la puso de modo que la pequeña no se viera
- ¿no quieres que vean a la niña? -
-no es el momento, sonríe para ellos les encanta-
Me dio un beso en la frente y camino conmigo, llegamos a la entrada y uno de los trabajadores nos dirigió a la mesa, me senté y nos sirvieron agua en las copas
-que puedes comer, vino definitivamente no-
-una pasta, y el agua está bien-
-ya que vas a cooperar en todo lo que te pida, te voy a recompensar escogiendo en donde quieres que sea la boda, que te parece-
-me da lo mismo en donde vaya a firmar mi sentencia de muerte-
-tu sentencia de muerte la firma tu hermano, yo solo lo hago mas lento y tienes que admitir que te gusta y esta noche me lo vas a demostrar ¿cierto? -
-prometí portarme como una esposa en todos los sentidos, asi que si pienso disfrutar esta noche-
Alex sonrió y cuando llego el mesero pidió para los dos, un rato mas trajo trajeron la comida, no había mucho que platicar con Alex, yo nos sabia nada de sus trabajos y tampoco sabía mucho de él, le gustaba el silencio pues tampoco el hablaba, realmente aburrido, había personas que se acercaban y lo saludaban gente que al igual que el tenían mucho dinero, sonreía y platicaba era como ver a otra persona y no el asesino y monstruo que era, definitivamente un psicópata
-vámonos pediré la cuenta-
-puedes detener a la niña, necesito ir al baño primero-
Me miro a los ojos, muy serio
-no puedes esperar a llegar a la casa tienes que ir aquí precisamente-
-solo iré al baño, no dejaría a mi hija si crees que quiero escapar o algo asi, no voy a tardar lo prometo-
Me pare y le entregue a la niña, estaba dormida y camine al baño, en cuanto llegue respire hondo y saque la pastilla la mire y después me mire al espejo puse la pastilla en mi boca, tome un poco de agua y me la pase, no sabía cómo una estúpida pastilla me iba a ayudar pero esperaba que no fuera nada difícil, Sali del baño y vi a Alex parado hablando con una pareja, parecía feliz y tenia a la niña en brazos, como si fuera el padre perfecto
-amor, ven te presento a los romano-
Era una pareja joven como de la edad de Alex, sonreí cuando llegué y ellos al igual me dieron una sonrisa
-vaya Alex, es muy hermosa ahora se dé donde tiene esa belleza la pequeña-
Me dijo la mujer, aunque su sonrisa al igual que sus palabras sonaban con una pisca de sarcasmo o yo ya veía cosas que ya no eran, no podía confiar en nadie
-ya sabes que tengo un buen gusto, amor ten a la niña, la familia Romano es uno de mis grandes socios en una de mis empresas en Italia-
-en realidad pequeña Tania, somos amigos de la infancia solo que a Alex no le gusta decirlo-
El hombre el cual estaba enfrente de mí, apuesto y alto era uno más, estos hombres tenían una finta de parecer unos hombres encantadores
-seria increíble que vengan algún día a la casa ¿no es asi amor? -
Dije hipócritamente mientras tomaba a Alex del brazo, aun tenia a la niña en sus brazos
-dudo que Alex quiera compartir su casa con nosotros, nunca le ha gustado llevar a otra gente a su casa, asi sea su amigo de años-
-me llevo a mí, y ahora es mi casa tambien asi que yo los invito-
-jajajaja, no me digas ¿te sientes la dueña de todo? -
Me dijo la mujer, ahora lo entendía estos dos no solo eran conocidos eran algo más, Alex sonrió y me entrego a la niña y cuando me miro a los ojos, supe que era momento de callarme
-sabes amigo que cualquier día puedes venir a mi casa, a verme a mí y a mi familia y esperen la invitación a la boda tambien-
Se despidió y me dio un empujoncito para que caminara, sonreír antes de caminar me llevo a la puerta y antes de que el personal abriera la puerta volvió a tapar a la niña, y salimos.
Nos subimos al carro y después de ponerse el cinturón arranco con tranquilidad, me sentía de alguna manera tranquila, mi cuerpo estaba caliente
-que fue eso de invitarlos a la casa-
-creí que era normal que una esposa invitara a los amigos de su esposo a la casa donde crecía una nueva familia-
-deja el sarcasmo a un lado, asi va hacer de ahora en adelante, no lo olvides aun mando yo-
-claro que aun mandas tú, oye que me vas hacer esta noche, espero no golpes ni nada de eso-
-quieres saber cómo te voy a coger ¿de verdad? –
-bueno, me voy a portar bien, tu lo pediste y lo estoy intentando, asi es como me querías-
Sonrió y siguió manejando, era la pastilla me estaba haciendo efecto, lo sabía porque sentía mis bragas mojadas, funcionaba.
Cuando llegamos una de las chicas que cuidaba a mi hija estaba ahí, realmente la pequeña suria era muy muy tranquila.
-llévate a la niña, báñala y acuestala y no nos molesten-
Dijo Alex quitándome a la niña y dándosela, después me agarró de la mano y nos fuimos directo al cuarto, se quitó el saco y yo me fui directo al baño, me quite los tacones y el entro, se puso detrás de mi y se acerco a mi cuello el cual lo olía y daba pequeños besos lo que hizo que la piel se me pusiera chinita como vulgar mente le dicen, sus manos de estar en mi cintura pasaron rápidamente a mis pechos
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Bueno ...
Veremos qué pasa
