CAPITULO 30 ❤️

12K 410 33
                                        

Abrió las piernas dejándome ver su vagina, una preciosa vagina bien depilada y rosada, definitivamente como me la imagine, metió lentamente dos de su dedos de su mano derecha en su boca chupándolos y los bajo lentamente a su clítoris dando masaje en círculos, si me estaba gustando lo que veía, mi miembro pronto empezó a doler sentía la sangre acumulándose en el, ella me veía a los ojos no había miedo y no había lágrimas, quien diría que esta niña era una tremenda puta, me acerque a ella y quite su mano, la acomodé mejor en el escritorio y baje directamente a su vagina, saque mi lengua y la pase por toda su vagina saboree el fluido que de ella empezaba a salir, seguí jugando con su clítoris y ella empezó a gemir, sus gemidos de su dulce vos, si lo estoy disfrutando y ella también pronto metí dos de mis dedos dentro de ella, haciendo movimientos sintiendo su punto g, ella se recostó mejor en el escritorio no tardaba en venirse en mi boca, bajo su vestido sacando sus hermosos pequeños pechos, era muy blanca, demasiado sus labios al igual que su nariz y sus orejas se estaban poniendo rojas, estaba caliente y lo sentía en mis dedos aumente la velocidad, su vagina se estaba contrayendo era cuestión de minutos para que ella se viniera y cuando sentí que iba a llegar al orgasmo saque mis dedos y con la mima mano hice movimientos bruscos en su vagina haciendo que tuviera un buen orgasmo y que de ella saliera ese delicioso jugo, chupe sus pechos, definitivamente quería cogérmela así que saque mi pene y sin esperar nada entre en ella, se sentía muy bien y ella seguía gimiendo cada vez más fuerte, el sonido de chocar contra ellas y ver como sus labios estaban abiertos me prendía mas la agarre del cuello haciendo movimientos más fuertes y la bese mordiendo sus labios era tan deliciosa toda ella, y otra vez ahí estaba su vagina contrayéndose contra mi pene se iba a venir y le iba a dar ese gusto antes de que yo eyaculara sobre ella, cuando sentí como se vino y como me volvió a mojar todo puse sacar mi pene y venirme encima de su pubis, sin duda el mejor sexo que había tenido.

Me senté en mi silla exhausto, arreglándome la ropa lo había disfrutado, ella se paró rápidamente acomodándose también el vestido 

-lárgate-

Le dije, y no tardó mucho en irse cerrando la puerta tras ella, iba a cumplir con el trato firmaría y la aria firmar, no solo la quería para el sexo, la iba acabar de otras formas, buscaría en que acabarla para que ella sola deseara su muerte 

Voltee hacia el sillón que había en mi despacho y ahí estaba el cuatro que estaba haciendo Tania, me pare y camine hacia él, vi el dibujo que era de mi sin duda como ya lo había dicho dibujaba genial, sin tan solo Tania no tuviera la manía de llevar la contraria, de ser un poco más lista, de entregarse a mi como lo acaba de hacer christa, la trataría diferente, necesitaba oír sus gemidos como aquella ves, me encantaba oírla gemir no podía olvidarlo, toda ella siempre estaba en mi cabeza, no, no era amor, era el deseo de destruir una alma que al final le encantara coger conmigo, pero ese maldito espíritu de que algún día podrá ser feliz me hacía arder en rabia, una mierda bien hecha, la destruí pero aun así ella veía un luz, si ella nunca ha tenido felicidad y la deseaba tanto que no perdía la esperanza, pero conmigo no va a ver esperanza nunca, no la dejare ir, la matare el día que me enfade de ella, se la daré de comer a mis leones y ese bastardo que espera me desharé de él tan fácilmente que nunca nadie se va acordar que tenía un primogénito, era capaz de yo mismo cortarle el cuello.

Ya lo hice una vez, si el mundo supiera que el gran Alex tuvo un hijo, y que su propio padre le corto el cuello y lo desecho en un rio, junto con la estúpida que lo tuvo, no me imaginaria sus caras, ni siquiera mi hermano sabe eso de mí, una prostituta que termino enamorada de mí, jamás dejaría que se supiera.

De verdad era un maldito psicópata, golpeaba niñas en mi adolescencia me excitaba haciéndolo pero mi padre nunca dejo que me hicieran nada, ese bastardo de mi padre, me dio tanta alegría cuando murió, que se pudra en el infierno, ahí es donde pertenece al igual que yo. 

•••••••••••••••••••••••••••••••••••

Uno más !
Se los debía por la tardanza
Comenten voten disfruten
Atentamente : Ávila

INFIERNOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora