Después De Todo

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En el jardín de Luisita.

Isabela.- ¡Mamá mira es la abuela! (corre hacía Rebeca) ¡Abuela a donde vaís!

Rebeca.- (se limpia las lágrimas rápidamente y gira) *carga a Isabela* Voy a mi casa porque necesito descansar

Isabela.- (hace un puchero) Pero prometisteis que jugaríamos.

Manuela.- (mira a Rebeca, algo no anda bien) Hija, tu abu ésta cansada por el vuelo, pero seguro que mañana si podrá jugar contigo ¿verdad Rebeca?

Rebeca.- ¡Así es mi amor. Te prometo que te veré todos los días y jugaremos hasta cansarnos!

Manuela.- (Hace contacto con Rebeca) ¿Oye mounstruo porque no vais con la tía Amelia y le pides que te de esas clases de baile que tanto queríais?

*Isabela le da un beso a Rebeca y se va*

Manuela.- ¿Rebeca estáis bien? Te veis muy pálida.

Rebeca.- (se siente realmente acelerada) Estoy teniendo una taquicardia, tengo un problema en el corazón y necesito un doctor urgentemente.

Manuela.- (no lo piensa) Vámonos, te llevo yo.

*Llamada Mi Amorcito*

R: Mi amor

M: Cariño, ¿estáis sola?

R: Espera, ¿dónde estás?

M: Estoy en el hospital, no te alarmes.

R:!QUÉ! ¿Dónde ésta Isabela, están bien? ¡Voy para allá!

M: Espera, primero cálmate Isabela y yo estamos bien, no nos ha pasado nada. Pero tu mamá no se sentía bien y la traje al hospital.

R: Mándame la dirección voy para allá.

Fin de Llamada

Llegando al Hospital

Regina.- (cargando a Isabela) ¿Cómo esta mamá?

Manuela.- Está en revisión ¿Por qué habéis traído a Isabela?

Regina.- No se quiso quedar, lo siento.

Manuela.- Esta bien cariño, no pasa nada.

*Cuarto de Hospital*

Rebeca se encuentra en la cama aunque estable, ésta conectada a una máquina que registra su corazón, entran a la habitación Regina y Manuela cargando a Isabela.

Regina.- (llorando) Mamá, perdóname por favor no debí alterarte de verdad no quería que te estuvieras mal de verdad mamá perdóname.

Rebeca.- Oye ésta bien, no pasa nada nosotras debíamos hablar y sobre todo yo debía escucharte, quería hacerlo por eso me quede hasta que ya no pude, pero no es tu culpa esto debía pasar, así que nada de disculpas. Veo que trajiste a mi nieta.

Regina.- Si, no se quiso quedar con Amelia quería verte pero no aguanto y se quedó súper dormida.

Rebeca.- Porque no la acomodas aquí (hace espacio en la cama) y mientras van por un café que hace algo de frío.

Manuela.- No como cree, usted necesita descanso.

Rebeca.- Venga, que no estoy preguntando, déjenme un rato con mi nieta y mientras vallan a tomarse algo.

*En la cafetería*

Regina.- Es que no puede ser esto debe ser una mala broma. Si le pasa algo me sentiré peor que una mierda.

Manuela.- ¡Hey ya ésta! no digáis eso, no quiero escuchar más, tu no sabíais que tu madre estaba enferma del corazón con todo y eso necesitabais sincerarte con ella.

Regina.- Es que yo debí escucharla más, no interrumpirla y ahora ve la mande al hospital con todo lo que le he dicho.

Manuela.- (le da un abrazo reconfortante) ¡Ven aquí anda, que no pasara nada ya verás que esto solo ha sido un susto!

*En el cuarto de Hospital*

Rebeca.- Bueno ya que volvieron, es hora de hablar.

Manuela.- No por favor lo que necesita es descansar.

Rebeca.- Nada. Es momento de hablar de verdad, vamos a ser sinceras puede ser el último momento y yo necesito que me escuchen las dos. Fui muy estúpida antes, al no apoyarlas, al no estar con ustedes incluyendo a Isabela, perdí a mi familia me porte mal con las dos, pero en especial contigo Manuela. Todo este tiempo creí que tendría que hacer de mi hija una gran mujer, pero en realidad quien ha hecho a mi hija tan fuerte has sido tu has cuidado de ella y nos has dado a la niña más linda, solo me basto estar en esa fiesta cinco minutos para ver la vida que le has dado a mi hija, así que principalmente a ti te pido perdón.

Manuela.- Que yo por mis dos mujeres hago lo mejor que puedo y no hace falta me pida perdón, pero acepto vuestras disculpas porque se que son verdaderas (le da la mano)

Rebeca.- Y a ti hija, eres la persona más chingona que conozco, debí haberme acordado cuando me quede sola con Renata y tu tal vez así hubiera recordado lo difícil que fue, pude haber hecho las cosas diferentes, pero no lo hice y ahora estas tu aquí frente a mi cerrándome la boca por lo soberbia que fui sobre todo por lo mucho que te subestime.

Regina.- (llorando) Ya ésta mamá no te alteres, yo te perdono pero por favor no te alteres, debiste decirme lo de tu enfermedad, no había necesidad que estuvieras aquí.

Rebeca.- No te lo dije porque no quería que medieras tu perdón por esta cosita de nada.

Afterlife (MEGINA)Stories to obsess over. Discover now