Bajo las escaleras y veo a mi padre con Caroline sentados en la mesa desayunando huevos revueltos.
-hola -digo- gracias por esperarme -añado.
-creímos que te habías ido -dice mi padre leyendo el periódico.
-estoy aquí -digo.
Caroline se levanta de su asiento dejando todo en la mesa.
-jovencita -dice mi padre- no dejes todo esto en la mesa.
Aun así Caroline se larga de la casa.
-puedes ayudarme -me dice levantando las cosas de la mesa.
Asiento con la cabeza. Ayudo a mi padre y me apuro porque no debía llegar tarde a la preparatoria.
Tomo el autobús y me siento al final, era donde al menos no te tomaban encuentra. Comienzo a leer los primeros capítulos de mi libro. Al llegar a la preparatoria, me quedo apoyado en una muralla frente al casillero de Elena, vigilo que mientras me acercara veía que no me viera nadie. Dejo caer dentro del casillero la tarjeta y salgo corriendo a mi salón.
Me siento junto a mi amigo Jonathan mientras él les miraba el trasero a las demás chicas de la clase.
-deja de mirar a Katy -digo- ella ni siquiera sabe tu nombre y son compañeros de clases desde 2 años.
-ella si sabe mi nombre pero...-dice dudoso- alguna razón debe de haber porque no me hable.
-porque no sabe tu nombre -susurro pero él no me escucha.
-pronto vendrá el baile de san Valentín he invitare a Katy... ¿y tú a quien invitaras?
-no lo sé -digo mirando a Elena.
-creo que yo no soy el único que está soñando con un amor imposible -me dice mirándome.
Lo golpeo en el brazo y comenzamos a reírnos.
Pasan las horas y era hora de salida, camino por el pasillo donde estaba el casillero de Elena, pero me tomo con una de las mayor sorpresas. Elena cambio de casillero con Chris para estar cerca de sus amigas. Chris estaba leyendo la tarjeta con una cara de sorprendido. Gracias a dios se me había olvidado poner mi nombre en la tarjeta, si lo hubiese escrito ahora estaría muerto.
Vivo cerca de un bosque donde de pequeño tengo una pequeña pero linda casa del árbol, tengo fotografías de mi madre y recuerdos de mi niñez. Siempre voy ahí, tengo pocas fotografías de mi madre pegadas en la pared y recuerdos hermosos de mi niñez. Nunca me creía los cuentos del hada de los dientes así que tengo todos mis dientes de leche guardados en una caja. Tengo mi fotografía junto a mi padre cuando me gradué de secundaria, tengo la primera muñeca de Caroline, es de ella pero luego de cumplir 14 boto todo lo que fuese "infantil".
Debía irme luego para mi casa o preocuparía a mi padre.
Caminando por la estación de trenes veo a Elena besuqueándose con Chris hacinado que me distrajera chocando con alguien, una chica. Gracias a mi boté todos sus papeles. Estaba vestida con unos jeans azules ajustados y una chaqueta verde desabrochada con una polera amarilla bajo ella. Traía su gorro de la chaqueta puesto, así que no podía verle la cara.
-lo siento -digo apenado.
-no te preocupes -dice recogiendo sus papeles.
-¿eres del instituto?
-debo irme -se aleja.
-¡pero ni siquiera me has dicho tu numero! -la perdí.
Era realmente bellísima, su pelo color turquesa con las puntas verdes aguas y ojos realmente bellísimos verdes. Veo como se aleja de mí. Sigo mi camino y unos tipos me detienen. No sé porque.
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mirando las estrellas
Science Fictionfingir tu muerte, renunciar a tu vida, revivir de la muerte, enamorarce de alguien totalmente inalcansable ¿suena divertido? porque no lo es... -¿y a donde iras? -a donde me lleve el destino.
