Sam llegó a casa bastante cansado física y mentalmente, como de costumbre. Las clases de gimnasia, los golpes, el rechazo de sus compañeros, la poca ayuda de los profesores... todo hacía que fuese mucho más agotador.
Sam: ¿Madre? ¿Estás en casa? *(Gritó Sam al entrar mientras se dirigía al salón)*
Todo estaba en absoluto silencio, no había nadie en casa.
Sam vivía solo, pero su madre alguna extraña vez iba a casa por temas de trabajo, aunque no era habitual verla por allí, aún así, Sam siempre que volvía de clase preguntaba al vacío por si casualmente estaba en casa.
La madre de Sam paga la vivienda en la cual él vive desde que murió su abuelo. Ella no muestra ningún cariño ni aprecio hacía Sam desde que este era pequeño. El padre de Sam murió en extrañas circunstancias cuando él solo tenía 4 años. Con el fallecimiento de su padre, el cual Sam apenas recuerda nada, se tuvieron que mudar a un lugar muy lejano a otro país, como si tuvieran que escapar o huir de algo. Su madre nunca le explicó nada del motivo de la mudanza, ni nunca habló ni dio detalles de aquello a Sam.
Por lo general, la madre de Sam solo pagaba el alquiler de la casa y le pasaba un pequeño dinero para que pudiera alimentarse y poco más. Nunca le llamaba por teléfono, ni siquiera en fechas como en Navidad o incluso ni el día de su cumpleaños, tampoco se preocupaba por él por las notas, lo que hacía por las tardes, si le pegaban, si estaba bien... No hablaban absolutamente nada, solo se veían cuando ella iba a casa, lo cual perfectamente podían pasar meses y meses.
Aún así, pese a todo esto, Sam quería a su madre. A pesar de pasar por las mismas desgracias repetidamente día a día, siempre tenía la pequeña ilusión de que al llegar a casa estuviera su madre, aunque solo la viera unos minutos o solo se cruzara dos o tres frases vacías y carentes de sentimientos con ella, él con eso ya era feliz. Ese era el único contacto más cercano al "cariño" que sentía Sam hacía otra persona o ser vivo. Él no tenía amigos, familiares ni nadie con quien hablar o compartir, pasaba los días completamente solo sin relacionarse nada más que lo justo y necesario en casos como al ir a clases o al ir a hacer la compra por ejemplo.
El cariño que sentía hacía su madre era el reflejo a una llamada de socorro al sentirse solo en la vida. Sam siempre se ha sentido así desde que era un niño, el único apoyo que tenía era su abuelo, era la única persona que lo trataba bien y se preocupaba por él.
Su abuelo falleció cuando Sam cumplió los 12 años. Era su abuelo por parte de padre, era su único familiar que quedaba con vida. Fue un golpe muy duro para él. Coincidió con el inicio de el instituto, por lo que le costó el doble salir hacía adelante.
Sam pese a todo es muy optimista y siempre afronta todo lo malo que le pasa con buena cara. Actualmente tiene 14 años, su objetivo es terminar los estudios e intentar irse a otra ciudad a empezar una nueva vida, lejos de toda la oscuridad que le rodea.
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The Sleepwalking Demon
HorrorSam es un joven desafortunado en la vida, la cual le trata muy mal cada día. Su padre murió cuando él era un niño en extrañas circunstancias, su abuelo, la única persona la cual le mostraba algo de cariño, también falleció cuando Sam tenía 12 años...
