- Cada día es como una fotocopia del anterior... *(Pensaba Sam)*
Sonaba la alarma, se levantaba a la misma hora, siempre con mucho sueño debido a que tenía algo de insomnio, desayunaba mientras veía algo en la tele, se preparaba y se iba al instituto. Una vez allí aguantaba el odio y la burla que todos sentían hacía él, el rechazo, los golpes de los abusones de siempre... Volvía a casa temprano, excepto los días que también tenía clases por la tarde, almorzaba solo, estudiaba, iba a comprar algo si le hacía falta y tenía para comprarlo claro, jugaba a la consola y veía la tele, ese era en resumen el día a día de Sam.
Pasaba el tiempo, la vida se movía con lentitud, todo seguía igual.
Llegó el día del cumpleaños de Sam. No tenía ninguna esperanza de que fuera un día diferente a los demás, ni de que nadie le felicitara obviamente.
Aquel día al preparase para ir a clases, se quedó mirando de forma emotiva una foto en un marco dorado de su abuelo junto a él, cuando era algo más pequeño que estaba en el salón. De vez en cuando se quedaba un rato mirándola con nostalgia y recordaba buenos momentos vividos con él.
Cogió el marco, sacó la foto y se la guardó en el bolsillo del pantalón. Quería llevarla con él para, de cierta manera, no sentirse tan solo el día de su cumpleaños. Sam se secó las lagrimas, y se fue al instituto como un día cualquiera.
Pasaba el tiempo... la vida se movía con lentitud...todo seguía igual.
Sam: Vaya día más cansado... hoy no me apetece ni estar en clases. *(Pensaba Sam mientras miraba por la ventana)*
*Le cae un cubo de agua encima*
Sam estaba completamente empapado.
Suso: Vaya Sam parece que por fin te has duchado, ya era hora...empezabas a oler un poco a otaku jajaja.
Sam se levantó enfadado encarando a Suso, pero se quedó en un amago.
*Suso da un empujón a Sam*
Suso: QUE ¿qué pretendes hacer trozo de mierda? Vamos, ten cojones a tocarme y será lo último que hagas en tu puta vida.
Sam desvió la mirada y agachó la cabeza resignado.
De repente apareció el profesor.
Profesor: Venga chicos, iros sentando que hoy empezamos el tema 3.
*El profesor vio a Suso*
Profesor: Suso, ¿se puede saber que haces aquí? Vamos, vete a tu clase, que tu profesor estará al llegar.
Suso obedeció al profesor y se fue mientras miraba de forma penetrante a Sam.
Profesor: Y tu, Sam, ¿qué haces mojado? Ve a secretaría a por una toalla y sécate que te vas a resfriar.
Sam se levantó y fue a por una toalla.
Mientras iba por el pasillo pensó:
Sam: Porqué no dijo nada el profesor a Suso por haberme tirado el cubo en mitad de la clase... Todos los profesores sabían claramente todo el bullying que recibo a diario en el instituto y ninguno hace nada al respecto, ni tampoco ningún compañero se ofrece a ayudarme. En realidad no sé por que me lo pregunto, si ya sé la respuesta, este tipo de cosas me pasan desde siempre. Los alumnos como Suso son muy conflictivos y problemáticos, hasta tal punto de no querer ponerse en su contra porque saben que saldrán mal parados. Lo que hacen es mirar para otro lado para no ensuciarse ellos las manos, dejar que estos sinvergüenzas siempre se salgan con la suya y se alimenten del dolor de las personas a las que les pega, amenazan, insultan y le hacen la vida imposible. Es sacrificar a unos cuantos débiles por un bien general.
Estaba cabizbajo, el pasillo era largo y grisáceo, parecía que no tenía fin. Llegó a secretaría, pidió una toalla y se fue a los servicios a secarse. No tenía ropa para cambiarse, así que lo único que podía hacer era secarse un poco. Al secarse se dio cuenta que tenía algo en el bolsillo, nada más meter la mano para sacar lo que tenía guardado sabía que se trataba de la foto de su abuelo. Estaba totalmente mojada y rota, al sacarla, la foto se hizo en mil pedazos, al igual que Sam.
No pudo contener las lágrimas y el enfado.
Sam: No... porque... todo esto...porque a mí...
Pasaba el tiempo... la vida se movía con lentitud...todo seguía igual.
Sonó la campana, las clases habían terminado, era hora de irse a casa. Sam se dirigía a su casa, nada más salir por la puerta del instituto se encontró con Suso y sus amigos.
Suso: Sam, ven un momento con nosotros aquí a la esquina anda, que tenemos que hablar unas cosas.
Sam lo ignoró y siguió su camino, pero Suso volvió a insistir.
Suso: Sam, ven con nosotros he dicho, no me hagas arrastrarte y llevarte por las malas.
Suso se inclinó sobre Sam y le cogió del hombro, este le apartó con furia la mano. Se giró, miró a Suso entre lágrimas y le gritó:
Sam: ¡DÉJAME EN PAZ DE UNA VEZ JODER!
Todos los alumnos que estaban por allí saliendo del instituto se quedaron mirando. Esto cabreó a Suso, cogió a Sam del brazo de mala manera y se lo llevó al callejón de la esquina.
Una vez llegó allí, le soltó el brazo de tal forma que lo dejó caer al suelo.
Suso: ¿Qué coño te pasa gilipollas?, ¿que se supone que intentas, inútil?
Sam: Estoy cansado de ti y de tus amigos, de tus amenazas, insultos y de tus agresiones... Antes cuando me tiraste el cubo de agua, mojaste la única foto que conservaba de mi abuelo.
John: ¿Y que se supone que hacías con una foto de tu abuelo en el bolsillo? ¿Acaso eres tonto o que?
Dijo John, uno de los mejores amigos de Suso, interrumpiéndolo.
Sam: Quería recordarlo el día de hoy...
Hugo: ¿Le damos ya de ostias Suso?
Suso: Hoy me tengo que ir ya, es todo vuestro.
John y Hugo empezaron a golpear a Sam que ya se encontraba en el suelo. Mientras estos le pegaban, Suso dijo algo a Sam mientras se iba.
Suso: Por cierto... Sam... feliz cumpleaños. *(Dijo con una sonrisa a modo de burla)*
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The Sleepwalking Demon
HorrorSam es un joven desafortunado en la vida, la cual le trata muy mal cada día. Su padre murió cuando él era un niño en extrañas circunstancias, su abuelo, la única persona la cual le mostraba algo de cariño, también falleció cuando Sam tenía 12 años...
