Segunda parte de Kilig.
Dónde Junho descubre toda la verdad tras su familia.
ღ ADAPTACIÓN. Créditos a la autora original: @CapitanaMomo
ღ Pareja homosexual
ღ Omegaverse
ღ Lenguaje y contenido sexual explícito
Advertencia:WeiShin y otras parejas secundarias. Para leer esta segunda parte y comprenderla debes haber leído previamente Kilig.
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Eunsang quería que Sihun le dejara de molestar, pero el alfa parecía no querer rendirse en su torpe coqueteo acosador que ya le estaba cansando.
-Detente, por favor -le pidió, tratando de que su voz fuera suave, dulce, como el tono de esos omegas perfectos que veía en televisión y que nunca podría ser.
Pero Sihun daba miedo cuando se enojaba, y si Eunsang le rechazaba de forma grosera, el alfa no iba a dudar en golpearlo.
Y Eunsang no quería que esa noche quedara arruinada, porque era la fiesta de su amigo Sungmin, quería relajarse un poco y olvidar todas las cosas que tenía que estudiar para el colegio. Ese maldito, jodido colegio en el que sólo sacaba notas deficientes como al resto de compañeros omegas que tenía.
-Vamos, vamos Eunsang -dijo Sihun, su sonrisa desapareciendo-, deja que te folle una vez y te dejaré en paz. Esta noche hueles muy bien.
El alfa lo agarró de la muñeca, pero Eunsang tiró de ella. Sin embargo, el chico se negó a soltarlo, la expresión divertida en su rostro desapareciendo.
Eunsang estaba algo mareado, la música retumbando en sus oídos, su estómago revolviéndose, como si fuera a vomitar. Sus piernas temblaron.
Sihun alcanzó a agarrarlo, acercando su cuerpo, y se estremeció cuando el alfa olisqueó su cuello.
-Oh -susurró el alfa con expresión de alegría-. ¿Estás entrando en celo?
Eunsang no pudo responder, sólo gimió, desorientado, perdido, queriendo correr, pero sin que su cuerpo respondiera. Escalofríos le recorrieron cuando Sihun tiró de él, llevándolo por el pasillo con rapidez, su lengua lamiendo en su cuello.
-No -dijo débilmente-, no, no...
Pero el alfa no hizo caso. Su omega estaba entrando en celo repentino porque olvidó tomar sus supresores los últimos días, así que su cuerpo soltaba feromonas rápidamente, todo en él mareado, confundido, necesitado.
Aunque seguía siendo consciente de lo que ocurría: Sihun lo llevó a un cuarto, tirándolo sobre la cama. Trató de empujarlo fuera, de quitárselo, pero su cuerpo no respondía bien: sudaba, temblaba, se sacudía. Y Sihun lo estaba aprovechando demasiado bien, sosteniéndolo de las manos, frotándose contra él para descontrolarlo más.
Eunsang sentía desprecio por su omega: debido a él, los chicos alfas no querían jugar a su lado a los trece años. Gracias a él, le metieron a un colegio de omegas donde aprendió cosas que no le interesaban. Por el actualmente estaba fracasando en la preparatoria mixta.