Capítulo V - El Intento

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I.N. caminó por el campus de la escuela buscando por todos lados a Minho hasta que lo vio sentado sobre unos escalones con una de sus pierna estirada, mientras mantenía la otra cerca de su pecho como apoyo para así ocultar su cara entre sus brazos.

―Hola...

Minho se tensó, aquel dulce tono de voz solo significaba que su contrincante era quién estaba frente a él, tal vez aún quería burlarse o compadecerse de él y fuera cual fuera la razón ninguna le gustaba. Levantó un poco su cabeza, solo dejando ver sus ojos castaños, estaban un poco rojos y unas cuantas lágrimas adornaban sus largas pestañas, se aclaró un poco la garganta antes de responder.

―Hola.

―¿Te sientes bien? ―preguntó inocentemente.

―¿Tú qué crees?

Toda la cara de IN se puso roja como un tomate, el chico tartamudeó algo ininteligible. Minho se dio cuenta lo grosero que había sido con ese pelinegro que solo le estaba hablando.

―Lo siento, no quise ser grosero, solo quiero estar solo en este momento ―se disculpó.

―No te preocupes, entiendo que te sientas mal, pero deberías cuidarte un poco mejor.

Minho alzó una ceja en señal de confusión, no entendía a qué se refería el joven.

―Jeongin, Yang Jeongin ―dijo mientras se arrodillaba frente a Minho―, ese es mi verdadero nombre ¿y el tuyo? Y no digas Lee Know por qué claramente ese es tu nombre artístico.

―Lee Minho ―respondió en un tono de voz bajito.

―¿Puedo llamarte Min Min? ―los ojos del chico brillaron.

―No ―respondió a secas.

Jeongin hizo un puchero ante la negativa; por su parte, Minho pensó que el joven se veía realmente adorable pero no podía caer en su juego podría ser una trampa para terminar de eliminarlo del juego.

―¿Y Minho Hyung? ―intentó una vez más.

―Solo Minho.

―Está bien ―su sonrisa era bonita, casi perfecta―. Como te decía, deberías cuidar más de ti, trabajas con tu cuerpo, por eso debe estar en las mejores condiciones, no seas negligente contigo mismo, debes aprender a decir basta Minho.

―No sé de qué hablas ―fingió ignorancia.

Jeongin acercó sus manos al tobillo de Minho y apretó suavemente, el pelinegro no pudo evitar que un pequeño grito de dolor escapara de su boca, Jeongin sólo lo observó.

―No le digas a nadie, es mi problema ―le pidió.

―No diré nada, pero si lo sigues forzando puedes causar una herida peor y tal vez hasta incurable, ¿no has pensado que podría alejarte de la actuación temporal o definitivamente?

Minho levantó su rostro, sus mejillas tenían un leve tono rosado y aún se podía ver el rastro de lágrimas.

―No es grave, estaré bien luego de reposar.

―Puede que no descanses pronto.

―¿Lo dices por que no he podido hacer ni una escena bien y puede que no lo logré después del descanso y deba repetir la escena unas veinte veces más? ―dijo fríamente.

―No fue mi intención, no me malinterpretes, solo quiero ayudar...

―¿Por qué? ―lo cortó―. ¿Por qué querrías ayudar a tu rival? ¿Acaso no quieres el papel principal?

To Be or Not to Be? Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora