Capítulo IX - Malos Entendidos

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―¡ERES UN COMPLETO IMBÉCIL! ―gritó una voz dejando escapar unos sollozos.

―Bebé, jamás podría engañarte ―dijo una voz calmada.

―¿PIENSAS QUE TE VOY A CREER CUANDO VI COMO LO MIRABAS? ¿CREES QUE SOY CIEGO O ESTÚPIDO?

―Entre Lee Know y yo no hay nada.

―Y YO NACÍ AYER.

―Sólo fue un juego, tengo que admitir que lo utilicé para darte celos, me ignoraste desde que llegaste, y la única persona realmente atractiva e inocente que pudiera hacer mi plan funcionar era él, pero jamás, te juro que jamás pensaría en cambiarte bebé, ni por él ni por nadie.

Aquello fue cruel, Minho se mordió los labios, así que esa era la impresión que tenían de él, que era guapo pero lo suficientemente tonto para pensar que alguien lo podía tomar en serio. La realidad era dura, fría como un balde de hielo cayendo sobre él. ¿Acaso a nadie le importaba cómo se sentía? Primero Christopher y ahora Hyunjin.

―HYUNJIN POR DIOS SE ESTABAN RESTREGANDO, SI ÉL NO SALE CORRIENDO PARA QUIÉN SABE DÓNDE LO HABRÍAS BESADO, ERES UN DON JUAN.

―Minnie bebé no digas eso, ante mis ojos y mi corazón solo estás tú. Te observé toda la noche, lo sé estuvo mal querer celarte pero tu solo me ignorabas por estar con él vejestorio.

―MIERDA HYUNJIN, ESTOY CON CHAN POR QUE SOY SU MANAGER, DEJA DE HACER EL TONTO ―Seungmin no podía parar de gritar.

―Bebé perdóname ―Hyunjin sonaba realmente arrepentido.

―¡NO ME TOQUES! ESTOY HARTO, HUELES A LA PUTA DE KNOW...

«¿Qué? ¿Lo acababan de llamar puta? Y por qué él debía llevar las de perder cuando claramente Hyunjin lo había utilizado y él ni cuenta se había dado, es más ni siquiera sabía que el manager de Christopher y Hyunjin eran pareja. Era injusto, todos lo eran, nadie veía su potencial ni lo tomaban en serio, era el alivio cómico en ese lugar y probablemente en el drama también, el payaso, la mofa de todos, ¡Dios! había hecho el ridículo frente a toda la producción durante toda la noche y absolutamente nadie se había dignado a decirle nada, ni el cabrón de su primo. Felix y Hyunjin eran amigos, era obvio que él sabía que el pelinegro estaba en una relación, ¿por qué no se molestó en decirle? ¡Eran familia! ¿Era más importante la apariencia que la familia? ¡Qué infeliz!»

Seungmin y Hyunjin seguían discutiendo pero Minho había dejado de prestar atención. Se sentía emocionalmente terrible, sentía sus ojos vidriosos. Lo mejor sería irse, sin importar que la pareja aún seguía discutiendo del otro lado de la puerta, la abrió y salió mirando al piso mientras le ordenaba a sus pies moverse lo más rápido que pudieran. Apenas abrió la puerta Seungmin y Hyunjin lo observaron asustados, claramente no esperaban que el castaño hubiera escuchado la discusión.

―¿Minho? ―logró articular Hyunjin.

El castaño juntó la poca dignidad que le quedaba y salió corriendo sin volver a ver atrás a pesar de que ambos chicos gritaban su nombre.

Sus pies lo llevaron hasta la salida, tomó su celular y llamó un taxi, decidió que lo mejor sería esperar el vehículo en la acera de la casa, así que se dirigió hacia el portón principal zigzagueando entre los automóviles estacionados y rogando para que nadie hubiera visto su nefasto estado.

Minho sabía que siempre que había deseado algo con todo su corazón algo salía mal, y esa noche no era la excepción, no había sido suficiente la humillación de Hyunjin sino que los planetas se habían alineado maléficamente para terminar de destrozar su corazón. En medio de los carros, escuchó a dos personas conversar, intentó bordear para evitar interrumpir, pero el tono serio en el que uno de los involucrados declaraba sus sentimientos, no fue lo que lo detuvo en seco, sino lo que estaba presenciando en ese momento y lo más triste que esa confesión no era para él.

To Be or Not to Be? Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora