Capítulo Cuatro.

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¿!Que coño haces aquí!? Tu no deberías estar aquí, ¡tu estas muerto!

—¿!Pero que estupideces me estas diciendo!?- Y me despierta un tirón muy fuerte de mi pelo.

—¡Ahh!- Me quejo, es el tarado de Logan.

—¿Que haces aquí estupido niño?-Me pregunta y yo lo volteo a ver- ¡¿Y no e dicho que NO me mires a los ojo?!- Me dice enfurruñado, yo me volteo a la velocidad de la luz hacia otro lado- Así esta mejor.- Me dice y se voltea, esta con los chicos de la primera ves, todos son altos y fuertes. Madre mía. ¿¡Que coño estoy yo asiendo aquí!? ¿!Que están asiendo ellos aqui!? Me dice una vocesita en mi cabeza. Y es cierto están con un niño ¡mucho mas pequeño que yo! Y aun peor ¡Lo están golpeando! ¡Madre mía! ¿Que hago?- Muy bien chicos saquen lo de aqui. Vallan a otro lado, yo me encargo de este inepto que esta aquí.- ¿Que...? Oh diablos... Espera a que desaparecan y se voltea hacia mi.- ¿!Tu que coño haces aquí!? Estamos en clase, vete.- Me dice. Y yo estoy totalmente desconsertado.- ¡Que te vallas!-Me dice y pego un brinco y salgo corriendo. Valla... ¿cuanto tiempo dormí? Y ¿Por que no me golpeo? Valla que tengo suerte.

Entro a clases y esta un profesor, pero esta dormido y algunos trabajan, otros hablan y unos más están mandando menajes o hablando por teléfono. Entro sin tener problemas y me siento en mi lugar.

Pasan dos horas mas con el mismo profesor, valla que tiene el sueño pesado, pero tal ves es por que ya esta pasado de edad. Además la mayoría hace un esfuerzo enorme por no hacer ruido. Logan aun no entra a clases, es algo extraño pero me preocupa, y aun mas el chico que estaba con ellos.

(***)

Y al fin, soy libre en mi primer día de clases, no a ido tan mal como lo esperaba. A sido un muy buen día. Algo extraño. Y ¡Diablos! Son las 2:30! Jase sale a las 1:30! Demonias, salgo como alma que lleva el diablo hacia la primaria. Jase esta sentado en una banca.

—Llegas tarde.- Me dice enojado.

—Lo se, lo siento, no sabia que iba a salir tan tarde.

Suspira.-Vamos a casa.- y seguimos nuestro camino. Que día tan mas estraño. Nadie me golpeo y no se si es bueno o malo, supongo que bueno. Ya no están los bravucones de la antigua escuela y me alivia saleberlo, lo único malo es que ellos están demasiado cerca de mi casa. Si tan solo pudiéramos mudarnos de casa.

(**)

Jase y yo estamos cenando, hamburguesas con doble queso, el único e inigualable amor de mi vida. Horas después llego mi mama Susan de su trabajo, como siempre llega cansada y solo nos saluda con un beso en las mejillas a ambos.

—Hola mami.- Le dice Jase con cariño.

—Hola mi amor ¿no deberías estar ya dormido?- Dice con notorio cansansio en su voz y ojos.

—Mhmm... ¿Si?

—Bueno ¿Que esperas?

—Ya voy...

—Tu igual Jonathan ¿Ya cenaron?

—Si, tu cena esta en la nevera.

—Gracias amor, que tengas dulces sueños.

—Si... Igual.

(***)

A la mañana siguiente estaba el despertador sonando, mire la hora y salí de un salto de la cama. ¡Diablos! era tarde! Se vistió y ducho a velocidad récord y después fue a duchar y cambiar a Jase de la misma forma, comieron lo mas rápido que pudieron y salieron de su casa ambos llegaron a la primaria de Jase y el se fue corriendo a su aula de clase, Jonathan de igual modo siguió corriendo, pero al tomar un “atajo” por un callejón se encontró con la antigua pandilla de su ex escuela. Trato de huir sin que lo vieran, pero al dar tres pasos hacia atrás choco con algo duro, primero pensó que había sido la pared pero al voltear la mirada ahí estaba, su pesadilla.

—Hola..- Dijo con una sonrrisita nerviosa.

—Hola.- Dijo la vestía enorme que se encontraba delante de él, con voz ronca, firme y tenebroza.

—¡Mira a quien tenemos aquí!- Dijo Daniel, con voz divertida.- Si es nuestro amigo Jona ¿Que haces aquí, A.mi.go?- Dijo amigo despasio y con algo oscuro trasformandoce en sus ojos.- Creí que nos habías dejado.

—No...- Dije en un susurro.- Me cambie de escuela por lo ocurrido.- Dije un poco mas firme.

—Oh... Valla Show ¿Verdad? Menos mal que no nos delataste. Te hubiera ido muy mal de haberlo echo.

—Lo se...

—Que bien. Y luego, ¿Quieres?- Me dijo ofresiendome un cigarrillo, de esos pequeños que no tienen tabaco.

—No gracias- Dije y al instante fruncio el ceño.

—Bueno, ¿A que venias?

—En realidad no venia a nada. Solo pasaba por aquí para mi escuela...

—Bueno.- Y me da un golpe en el estomago que me deja sin aire.- Eso es solo por comportarte como no debías, pensé que habías aprendido.- Y me da otro golpe en el rostro- Y ese para que no me olvides. El viernes te veo aquí mismo para que entreges mercansia en la escuela.

—Pero yo ya no voy a esa escuela. No me dejaran entrar.- Me da una patada en las costillas.

—Pues encuentra una manera. Lleven lo a la escuela.- Y me avientan en una camioneta.

Desorientado.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora