Hinata abrió los ojos y miró el enorme techo blanco sobre él. Pasó su vista a su alrededor y se dio cuenta que aquella no era su habitación.
Se giró quedando de lado y alargó su mano hacia el hueco vacío de aquella enorme cama y sintió el lugar algo tibio. Una pequeña sonrisa se asomó en sus labios al saber que Atsumu hacía poco se había levantado y lo más probable es que se estuviese dando una ducha.
Pensó porque había tenido aquel sueño la noche anterior. Bueno, durante estos seis días desde que llegaron a Estado Unidos había tenido sueños de lo mas extraños y subidos de tono con su súper sexy rubio.
Unos mejores que otros, pero todos con él. Aunque no sabia que significaban.
Los recordaba todos, de principio a fin. Pero solo uno le hizo estremecer y levantarse llorando por él. Sin embargo, el que tuvo ayer borró por completo de su memoria el que tuvo hace dos días. Se sentía sonrojar al recordarlo.
Atsumu y él se habían conocido en una floristería hace tres años y puede asegurar que es el amor de su vida. Como si el destino lo hubiese querido, se reencontraron tres veces más en una cafetería, una librería y en un partido de voleibol respectivamente. Ante tantos encuentros el rubio divertido propuso intercambiar números de teléfono y hablar un poco. En cada mensaje que se mandaban se iba enamorando más y más de él y decidieron salir, y en su siguiente encuentro fue su primera cita oficial.
Y después de tres años el amor no había desaparecido. Al contrario, se había echo mas fuerte.
Hubieron celos por parte de ambos y casi llegan a romper. Atsumu no soportaba la idea de que Kageyama estuviese todo el tiempo con Hinata. Decía que le metía ideas tontas en su cabeza sobre él e insinuaba que cortasen. Pero aquello eran los celos hablando por él. Hinata por su parte, no soportaba ver las confianzas que tenía Suna con su chico. Acariciándolo y hablándole de manera coqueta... Le hacia hervir la sangre, y encima el rubio no hacia nada para quitárselo de encima. Sin embargo eso eran los celos que le hacían ver que simples toques de hombros entre amigos eran roces mucho mas íntimos.
Sacudió su cabeza y acarició su vientre plano mientras una enorme sonrisa aparecía en su labios. Hacia dos meses que se había enterado que esperaba un bebé fruto del amor de ambos. Kita -su futuro cuñado- y él habían comprado varios test de embarazo para asegurarse que los mareos y los ascos por la comida eran por un futuro bebé y no por comer algo en mal estado. El mayor y él se emocionaron cuando vieron el positivo en las tres pruebas pero agendaron una cita para un análisis de sangre que le confirmase su estado. Cuando finalmente el médico le dijo que esperaba un hijo, Kita y él fueron a celebrarlo comiendo ricos Onigiris en la tienda de su cuñado.
Obviamente evitaron decir de su actual estado, pero se notaba la enorme felicidad que irradiaba.
Se levantó de la cama y empezó a quitarse las prendas de ropa que llevaba a medida que iba caminando hacia el baño. Abrió con cuidado la puerta y vio la ancha y musculosa espalda de Atsumu siendo recorrida por el agua.
Abrió y cerró la puerta de cristal de forma lenta y abrazó por detrás al mayor mientras besaba su espalda.
—Te había dejado durmiendo.- rió el rubio.
—Te echaba de menos.
—Es peligroso que estés aquí Shouyo.- advirtió.
—¿Por qué?- fue pasando su manos por su duro pecho y jugueteó con sus pezones cuando los tocó.— ¿Acaso vas a comerme?
—Cariño, no juegues conmigo. Estoy duro como una piedra y el agua no me ha ayudado.
—Mm...- bajó sus manos hasta el duro miembro del mayor y lo empezó a acariciar despacio escuchando bajos suspiros salir de su boca.— Podemos arreglar eso.
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Mi sueño eres tu (AtsuHina)
FanfictionRecopilación de OS por la AtsuHina Week 2020. Del 7 al 13 de junio. Día 1: Futuro||Crimen Día 2: Soulmates||Fantasía Día 3: Realeza||Universidad Día 4: Domestico||Mutuo Día 5: Rivales||Amigos de la infancia Día 6: Flores||Ídolo Día 7: Día libre 🔞Co...
