Taehyung sentía el sol en la espalda mientras se dirigía a la cafetería esa mañana. Una suave brisa azotando su cara y, durante un segundo, casi pudo creer que era una persona normal que estaba paseando por la calle una bonita mañana de primavera. El aire olía a jazmín, las ramas de los árboles estaban llenas de hojas y los pájaros cantaban...
Entonces oyó un golpe tras él y se sobresaltó, su corazón latiendo como loco mientras miraba por encima del hombro con expresión temerosa.
Era una mujer con un niño pequeño. Estaba empujando el cochecito con una mano mientras cerraba la puerta del coche con la otra.Nada que temer. No había ningún hombre persiguiéndolo, su expresión extrañamente fija mientras levantaba la mano y le tiraba algo a la cara. Ningún momento de incredulidad antes de sentir la quemazón en el brazo, la cara y el pecho...
Sólo una tranquila calle de la ciudad. Nada que temer.
Taehyung respiró profundamente antes de seguir caminando hacia la cafetería. Una vez allí empujó la puerta de cristal y, después de una rápida mirada alrededor, se dirigió hacia su mesa en el rincón. Se sentó de espaldas al mostrador, mirando hacia la puerta, y dejó escapar un suspiro.
–A ver si lo adivino, ¿café con unas gotas de vainilla y un bollo con nueces? –le preguntó el camarero, deteniéndose frente a la mesa.
Se colocó las gafas de sol sobre el puente de la nariz y giró un poco la cabeza para mirarlo, sin exponer el lado derecho de su cara.
–Gracias.
El camarero se alejó y Taehyung abrió el periódico. Veinte minutos y podría marcharse de allí. Había esperado aguantar media hora aquel día, pero después del susto con el coche en la calle su corazón seguía latiendo como loco y no quería arriesgarse. Lo haría al día siguiente.
Suspirando, leyó la introducción normalmente corta antes de concentrarse en la primera consulta:
Necesito tu ayuda. Cada mañana, en la cafetería en la que desayuno, me encuentro con un chico con el que fui al instituto. Entonces estaba loco por él y me encantaría saludarlo, pero hay un problema: él es muy tímido.
Realmente tímido. He visto cómo otros hombres que intentaban hablarle eran rechazados de plano y yo no quiero seguir el mismo camino. ¿Qué debo hacer? ¿Arriesgarme a que salga corriendo o pasar el resto de mi vida viéndolo tomar un bollo con nueces y un café con unas gotitas de vainilla sin decirle una palabra?
Firmado, el chico de la mesa de al lado.
Taehyung sintió un escalofrío por la espina dorsal.
No podía ser...
Pero los detalles eran tan precisos...
Tenía que ser una extraña coincidencia.
Taehyung giró la cabeza para mirar hacia la mesa de al lado y se encontró frente a un par de profundos ojos negros.
El hombre, de pelo oscuro, llevaba una camiseta blanca, unos vaqueros gastados y unas timberland. Estaba sonriendo tentativamente, con las cejas un poco levantadas, y levantó una mano para saludarlo...
Y Taehyung sintió que se le hacía un nudo de pánico en la garganta.
Pero entonces él se levantó para dirigirse a su mesa.
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In the cafeteriaºKVº ADAPTACION
DiversosSu belleza, aunque innegable, no era suficiente para fascinarlo porque él no era un hombre que coleccionase trofeos. Pero su belleza y su timidez... eso sí le parecía llamativo. -capítulos cortos. -Esta historia está en Sweek con el mismo nombre.
