Querida Maria:
Recuerdo mi preocupación durante esa semana que faltaste a la escuela.
Lamento mucho lo que pasó.
...
El día que volviste me sentí muy feliz al verte.
Pero.
Estabas diferente.
Tu largo pelo ahora caía sobre tus hombros.
¿por qué lo habrás hecho, Maria?
Aún asi, sigo pensando que te veías hermosa.
Solo qué.. algo faltaba.
Tu sonrisa.
