Capitulo 78.- "Te lo prometo"

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Tennessee.

Después de haber atravesado diagonalmente el país, llegamos finalmente a Miami. Dios mio, he venido dos veces aquí en vacaciones y me sigue resultando muy hermoso como siempre.

Llegamos a la residencia de Louis que justo tenia la vista trasera frente al mar. La residencia era muy grande y lujosa.

Bajamos del taxi y le ayude a bajar el equipaje.

Cierra la puerta y me dice:

—No tengo servicio, tengo que llamar a Sullivan para que mande gente para que trabaje aquí.

A pesar de que esta casa estuvo sola, esta en perfecto estado de limpieza

Le sonrío. Me siento en uno de los sillones negros del vestíbulo.

—¿Quién es Sullivan?

—Ernest Sullivan, el viejo mayordomo de mi padre. El trabajaba aquí en esta casa cuando veníamos en vacaciones de navidad.

Se sienta a mi lado.

—¿Cuanto tiempo aproximadamente nos vamos a quedar?—su brazo esta abrazandome y me recargo en el para estar más junto a Louis.

Me siento mucho mejor, a pesar de que no hace mucho tiempo de aquel caos.

—Tal vez cuando estemos listos para volver.

Asiento.

—Quiero ver la casa.

—Tengo que llamar a Sullivan primero, preciosa—me da un beso corto en los labios.

—No, Louis, enseñame la casa primero—le hago un leve berrinche y me encanta porque él se ve divertido.

Amo verlo tan feliz.

—Esta bien, no se que me haces enserio—se levanta del sillón y me tiende su larga mano para ayudar a levantarme.

Entramos a la sala principal. Muy grande y lujosa.

—Es preciosa.— le dedico una enorme sonrisa.

—No más que tú.—se muerde el labio y cuando lo hace, ¡Dios santo!, me derrito por millonésima vez.

Caminamos para subir las escaleras y entramos a una recamara. Espero que no piense hacer aquí lo que me imagino, osea, acabamos de llegar, no.

Entramos tomados de las manos y él suelta la mía para cerrar la puerta. Es demasiado grande esta recámara, se ve tan romántica y cómoda a la vez. Va y abre el gran ventanal en donde se ve el mar.

El aire entra y me refresca, es como un gran respiro para mi.

—¿Qué te parece, una vista frente al mar en nuestra habitación?—me sonríe.

—Me parece perfecto, nada puede ir mejor.

Se acerca hacia mi y me rodea con sus brazos la cintura, mientras me mira con ternura, aquella misma ternura que me dice que me quiere aunque él no me lo diga, yo se que me quiere. Lo supe cuando lloro en mis brazos.

—Gracias por querer estar conmigo— susurra en mi oído haciéndome sentir plena.

Hace que de unos cuantos pasos hacia atrás y me tumba en la cama callendose arriba de mi.

Ríe como un niño de nuevo y a lo que yo me carcajeó, el aprovecha para darme un beso en el mentón que me hace temblar.

—¿Quieres dormir?— pregunta.

—Quería ver toda la casa pero ahora que lo mencionas, si quiero dormir; el vuelo ha estado muy pesado, me duele el trasero— bromeo con él.

—¿Se lo puedo tocar, señorita Gu..— corta. ¿He hecho algo mal?.

Explosión [L.T]#2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora