—No voy a entrar — Negó rapidamente viendo a San.
San lo miró confundido alzando su vista y viendo cómo negaba, Wooyoung estuvo a nada de entrar en San y ahora había dejado esa oportunidad.
—¿Por qué? — preguntó San confundido.
—Por que tienes miedo de entregarte completamente a mí y no quiero dañarte — San asintió mucho más aliviado, en realidad si temía el entregarle su cuerpo a Wooyoung y agradecía que el contrario no haya seguido.
—L...lo siento — San Susurró. Wooyoung acarició su mejílla y negó.
—No tienes por qué pedir perdón bebé, es más, yo te pido perdón por haber llegado hasta este punto, debí esperar hasta que estuvieras completamente listo — dejó un beso en su frente y luego cargó a San llevándolo a la cama y acostándolo en esta — descansa, yo iré a ducharme.
—E...está bien — San asintió y le sonrió mientras se cubría con las sábanas.
[...]
Habían pasado ya dos días desde que Wooyoung y San habían experimentado nuevas sensaciones, aún así no las hayan experimentado del todo.
Durante estos dos días de escuela todo iba normal, Wooyoung, San, Mingi y Yunho comían juntos durante la hora de la refacción y ahora se sentaban juntos a recibir clases.
Todo marchaba bien, tanto en la Universidad como en su relación, ya llevaban algunos días siendo novios y esos días habían sido los mejores días de su vida, y como todos en su Universidad decían, eran una pareja extraña, pero a veces lo extraño es lo mejor.
El timbre de receso había sonado y como era costumbre los cuatro chicos se dirigían hacia su mesa a refaccionar.
—Iré al baño chicos, regreso en unos minutos — Dijo San y sonrió poniendose de pie y comenzando a caminar al baño.
—Okey — dijeron los otros tres chicos al unísono.
San caminó hasta al baño que quedaba un poco cerca, entró a uno de los cubículos e hizo lo suyo... No tardó nada en salir y lavarse las manos en los lavaderos frente al espejo mientras sonreía pensando en todo lo que había hecho con Wooyoung el fin de semana, estába convencido, esta vez si estába decidido a entregarle a Wooyoung aquello que no se atrevió a entregarle esa noche, su sonrisa cada vez crecía más y sus pensamientos seguían apareciendo hasta que un ruido lo hizo desconcentrarse de ellos y ver frente suya al espejo que ahora mostraba como un chico mucho más grande que él cerraba la puerta principal con seguro y se acercaba de a poco a él, viendo como detrás de él salía una chica con el ceño fruncido acercandose al mismo paso.
—Lamento mucho que tu sonrisa tenga que borrarse — mencionó Jay park acercandose cada vez más a San. San tragó en seco sabiendo que era el único en los baños —¿es este el idiota que te quitó a tu novio? — preguntó el chico cruzado de brazos observando a la chica.
—Si hermanito — asintió Sunmi observando ladina a San.
—¿N...novio? — preguntó San confundido girandose y notando a ambos frente suya.
—¡Sí, idiota!, Wooyoung, el popular de la universidad, él era mi novio antes de que llegaras y ahora por tu culpa el me terminó, además no se quien te crees para venir y quitarmelo, aparte... ¿No te das cuenta que eres hombre al igual que él? — San estába cabizbajo tan solo escuchando las palabras de la castaña que lo señalaba con su dedo — antes de que vinieras eramos felices, él gustaba de chicas, mujeres, no de hombres estúpidos como tú qué incluso le temen al tacto ¿verdad? — habló ella retante llevando su mano al brazo de San.
