"Recemos porque esto no se convierta
En la última vez que nos veamos" Kurosaki Ichigo
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Ha pasado una semana... y Rukia no ha vuelto.
Las clases han terminado por fin. El período vacacional ha llegado.
Y la lista de sospechosos también se ha reducido. Ahora solo están Unohana Retsu, Gilga Nnoitra y Urahara Kisuke. Solo tres. Había liberado a Inoue, Aizen y Loly de toda culpa, aunque de ésta última aún tenía dudas. Ella es quien estuvo antes que todos en la escena del crimen, cuando yo llegué a casa ella fue quien me encontró seguramente en estado de shock.
Hace unos días volví a la casa de Aizen y sus amigas, pero estaba abandonada, se habían ido a España seguramente. La única que probablemente podría encontrarlos sería Rukia, pero como lo he dicho antes, ella no está más.
Mis amigos me habían invitado a la playa pero les dije que no podía ir porque tenía que trabajar. Era obvio, ahora ya no tengo a nadie que pueda sostenerme. La alacena está vacía, al igual que el refrigerador, este último lo he desconectado para ahorrar energía eléctrica. Esa mañana estaba revisando la sección de empleos en el periódico, tomando una taza de café amargo, como me gusta. No había nada que me interesara. Vendedor de autos, fotógrafo...
De repente sonó el timbre de la casa. Levanté la vista del periódico mirando hacia la puerta, preguntándome quién podría ser, si tal vez podría ser Rukia.
Abrí la puerta y no había nadie, voltee a todos lados pero no, no había nada allí salvo una mediana caja negra en el suelo sin ninguna nota a la vista. Me puse en cuclillas para cogerla y llevarla dentro. Pensé que sería alguna broma de los niños de mi calle. Dentro de la caja había por fin una nota doblada en dos y además algo envuelto en papel negro. Leí la nota con cuidado:
"Hola, Kurosaki Ichigo. Las vacaciones han iniciado y tengo la ilusión de abrir un café maid. Tienes el honor de ser mi primer empleado nuevo. Preséntate con tu uniforme ya puesto, Ururu te estará esperando en la esquina de tu calle para guiarte hasta mí. Te espero a las 3 en punto hoy mismo, no llegues tarde.
Con amor... El sombrerero loco."
— ¿Sombrerero loco? ¿Qué mierda es esto? –Fruncí el ceño. Dejé la nota de lado y quité el papel que envolvía algo dentro de la caja, descubrí que era ropa, un pantalón y chaleco negro y una camisa blanca, un uniforme de... mesero.
Observé el reloj, faltaban dos minutos para las tres de la tarde. No tenía nada que perder, además necesitaba un trabajo ya y este tipo al parecer me conocía. Me puse el uniforme junto a unos zapatos negros. Até las agujetas y enseguida salí de casa hacia la esquina donde me encontré con una niña de falda larga color rosa y cabello violeta oscuro mirándome con nerviosismo.
— Hola, Kurosaki Ichigo –me saludó sonrojada y con las manos juntas.
— ¡Sabes mi nombre! ¿Quién eres tú?
— Mi nombre es Ururu.
— Ururu... así que lo que decía el recado es real.
— Claro que es real, mi jefe me ha mandado por ti, así que vámonos, es malo llegar tarde.
Se dio media vuelta y empezó a caminar. Yo la seguí.
— Y dime... Ururu, ¿tienes mucho trabajando para tu jefe? ¿De verdad se hace llamar El sombrerero loco?
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Shards of me
ParanormalOscuridad, venganza, soledad, obsesión. Todo eso guía mi corazón ahora. Sin quererlo, provoqué su presencia. Maid, santa, súcubo... esa chica demonio puede asumir tantas personalidades con tal de que yo acepte su contrato. ¿Aceptaré? ¿Le daré mi alm...