Esa chica dark

86 13 0
                                    


"Tal vez si firmaras el contrato yo podría contarte muchas cosas,

hasta podría contarte cuentos de miedo por las noches acerca del infierno"

.

.

Los nombres pasaban por mi mente una y otra vez.

Unohana Retsu.

Sosuke Aizen

Nnoitra Gilga

Loly Aivirrne

Urahara Kisuke

Inoue Orihime

Aún me quedaba la duda de porqué Inoue era sospechosa de la muerte de mi familia. A los demás no los conocía. Bueno, tenía todas sus fotografías en mi celular y el tal Urahara Kisuke se me había hecho vagamente conocido, pero no supe de dónde o porqué.

Esa mañana sabatina me levanté anormalmente temprano. Me di una ducha rápida con agua fría para despertar mejor y bajé las escaleras con rapidez pero antes de llegar al último escalón, me detuve en seco. Esa chica... ¿estará ahí?

Me asomé con algo de incertidumbre pero la cocina estaba vacía, al igual que la mesa. No había un desayuno ultra fabuloso esperándome. No había una familia revoltosa haciendo ruido, así como tampoco había una chica del inframundo recibiéndome. Terminé de bajar la escalera y arrastré mis pies. No tenía muchas ganas de hacerme un desayuno súper fantástico así que solo saqué pan, mantequilla y jugo de naranja. Después de unos minutos ya estaba degustando mis alimentos en la mesa como toda una persona normal, sin un banquete como desayuno, sin una chica extraña de ojos raros... y solo. Sin mi familia.

Sin Yuzu. Ni Karin. Sin el viejo tonto.

Demonios, de repente la soledad y la tristeza intentaban entrar en mi mente pero no las dejé. Sé que soy más fuerte. Tengo que serlo.

Obstaculizando mis pensamientos negativos fue como salí de casa a eso de las nueve de la mañana. Traía puesta ropa deportiva y los auriculares en mis oídos, simplemente era un chico normal que salía a hacer ejercicio por la mañana, muy buen disfraz. Mi primera cacería: Inoue Orihime.

Mientras escuchaba News from the front por... no sé... ¿quinta vez?, mis pies estaban trotando rumbo a la casa de mi compañera de clases. Sabía dónde vivía porque ella tenía un hermano mayor que siempre se enfermaba y mi papá (doctor) iba a veces a su casa y me llevaba de pequeño para que aprendiera sobre los cuidados para un enfermo intentando que me gustara la medicina, claro que años después se dio por vencido porque eso no era lo mío. El hermano de Inoue, no recuerdo su nombre, murió hace como un año, dejándola a ella sola.

Mis pasos se detuvieron frente a la casa indicada. La miré con sigilo. Miré por las ventanas pero éstas estaban todas tapadas con cortinas blancas. No había manera de saber lo que pasaba dentro de esa casa, así que decidí tocar la puerta.

— ¡Un momento! –escuché que gritaba desde dentro. Finalmente unos segundos después, la puerta se abrió de inmediato –Buenos dí... ¡Kurosaki-kun! ¿Qué haces aquí? ¡Perdón! Quiero decir, buenos días... ¿t... te puedo ayudar en algo? –el rostro de ella parecía un tomate y hablaba nerviosamente. ¿Qué le pasaba? ¿Por qué siempre se ponía así al verme?

— Lamento molestarte. Estaba haciendo ejercicio y me dio mucha sed y olvidé cargar dinero para alguna máquina expendedora, además mi casa aún queda bastante lejos y pasaba por aquí...

Shards of meDonde viven las historias. Descúbrelo ahora