Había una vez un conejito llamado Lan SiZhui que por errores de la vida fue trasladado a un colegio público, a pesar de ser un niño rico él no se opuso e ingresó a su nueva escuela pero ¨¡Oh Sorpresa!¨ Esta no solo era una escuela de clase media sin...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
- No quiero.
ZiZhen se acercó nervioso para calmar a JingYi.
- A-Yi~ Solo queda un mes y medio, tómalo como unas vacaciones.
-No quiero.
La voz del segundo Lan sonaba firme.
SiZhui suspiró con pesadez ante la situación.
" A-Yi estarás con nosotros, nada pasará"
Se acercó para darle palmadas alentadoras a su pequeño primo.
JingYi lo miraba con un puchero en los labios, su mirada era indescriptible, estaba inconforme con la situación.
- No me preocupo por mí... Sino por ti, hace unas semanas te aterraba la idea ahora eres amigo hasta de un zorro, no lo entiendo...
La mirada de A-Yi lo estaba analizando en búsqueda de un "algo" que le ayudara a comprender.
" A-Yi... Han sucedido muchas cosas... JinLing no es un mal chico... No hay que ser prejuiciosos"
El segundo Lan seguía sin entenderlo.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
El joven Jin caminaba con cierto "entusiasmo" a la escuela, eso era raro viniendo de él, usualmente era el tipo de persona desinteresada en muchos asuntos y la escuela era uno de esos.
Siguió su rumbo hasta llegar a su salón y se recostó sobre el marco de la ventana, esperaría que SiZhui llegará.
Lamentablemente su "entusiasmo" se vino al piso de inmediato al encontrar a esos dos nuevos forasteros con el pequeño conejito Lan.
No toleraba el comportamiento altanero del otro Lan y mucho menos el aspecto burlesco de ese gato.
Rodó los ojos y de un golpe cerró la ventana, se recostó sobre su asiento y fingió dormir.
El día que empezó con flores estaba comenzando a convertirse en una tormenta.
En todo lo que quedó de clases, ese día, JinLing no se atrevió a dirigir palabra con el pequeño Lan.