—¡¿Cuál es tu problema?! —La empujé lo más fuerte que pude, pero mis labios seguían sintiendo los suyos. Sabía que ella tenía miedo, estaba confundida, completamente avergonzada. Era la primera vez que la veía en ese estado, y aun sabiendo lo que significaba abandonar a alguien en un momento tan vulnerable, hui... no quería cargar con sus sentimientos, tenía suficiente con los míos... pero al cruzar la puerta, no pude evitar dudar, una parte de mi quería volver con ella.
Meses atrás...
En cuanto abrí los ojos quise cerrarlos de nuevo, aún me costaba trabajo entender cómo es que existían personas capaces de levantarse con el primer sonido de la alarma, para mí era un martirio, no importaba si era mi canción favorita o un claxon, el solo hecho de levantarme de la cama antes de que el sol apareciera por mi ventana me parecía ilógico.
Debía estar temprano en el instituto para poder ubicarme, no era fácil cambiar de preparatoria, de hecho, era una pesadilla, pero en la situación en la que me encontraba esa era mi única opción.
El olor del desayuno me saco de mis pensamientos y aunque era mi plato favorito los nervios no me dejaron tragar más de un bocado, aun así, intente poner mi mejor cara y salir por esa puerta con el pie derecho, era la única forma de no preocuparlos.
Por otro lado, el clima estaba mejor, con un abrigo bastaba para estar a la temperatura adecuada pero el camino no se volvió más ameno con solo considerar las nuevas ventajas, de hecho, me hacía sentir culpable, y esa sensación mezclada con el nerviosismo persistente desde la noche anterior, me hacían querer rezar en busca de consuelo divino.
Estaba tan concentrada en mis divagaciones matinales, que toparme con la gigantesca puerta de vidrio del instituto me dejo pasmada. Se podía ver el interior con solo acercarse un poco y no fue difícil notar que mis futuros compañeros aun no llegaban. Atravesé la puerta y comencé a caminar hasta dar un alma humana, el conserje me indico como llegar a la oficina del consejero, pero me informo que, no iba a encontrarlo porque tenía la mala costumbre de llegar tarde, "lo que le falta de puntualidad, le sobra de amabilidad" me dijo apaciguando mi nerviosismo, "pero en lugar de estar allí esperando, podrías ir a la cafetería a tomarte un café, hay estudiantes que acostumbran a desayunar aquí, así que ya debe estar abierto" agregó.
Decidí hacerle caso, y al llegar, lo primero que capto mi atención fue el increíble ventanal que estaba en toda la pared lateral, definitivamente eso debía ser el atractivo principal del instituto, se podía ver el inicio del bosque, era un lugar hermoso y lleno de luz, hasta podía imaginarme a los pájaros cantando desde las ramas, pero la paz solo duro un par de minutos, porque una pareja decidió que era buena idea romper su relación justo a unos metros de donde me encontraba sentada.
Él chico terminó saliendo de manera abrupta, no sin antes golpear la pared para confirmar nuestra innegable similitud con los simios, por otro lado, la chica parecía estar completamente ajena a la situación, solo se dio vuelta y empezó a caminar en mi dirección con la mirada puesta en su bolso.
No podía negar lo hermosa que era, de hecho, me costó trabajo empezar a hablar después de que inesperadamente me comentara que la mesa en la que estaba sentada era suya, obviamente era irracional y posiblemente caótica, aun así, no podía dejar de verla.
—No pienso moverme, así que tú decides si te sientas conmigo o te vas a molestar a otro lado.
Ella sonrió y se sentó a tomar su café. Cada una estaba concentrada en lo suyo, ella leía un libro en otro idioma y yo garabateaba mi libreta tratando de que no se notara que la estaba dibujando, así, sin darme cuenta, el sonido de la campana se hizo presente.
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Ella, Mi Primer Amor (GL)(Editando)
Ficción GeneralCassie es una adolescente que jamás se ha enamorado y que termina cambiándose de instituto para poder huir del trauma de haber presenciado el suicidio de su mejor amiga, en este lugar conocerá a Blue, una chica fría que tiene terror a las relaciones...
