✿੭.゚VEINTE ༄✦

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Yuzuriha

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─Estás de vuelta, An. ─posiblemente esas fueron las primeras palabras que An escuchó después de todo este tiempo.

Sus ojos se abrieron en sorpresa al ver a Senkuu, después al vernos a nosotros. Rápidamente desvió su mirada al alrededor, viendo personajes nuevos y tal vez más allá de lo que creo que ella ve.

Una vez más, clavó sus ojos en Senkuu y la lechuza que llevaba en su brazo. Alzó su mano y acarició la cabeza de Kōiji con pasimornia.

─Senkuu. ─fueron sus primeras palabras. Sonreíamos al escucharla bien.

Viva.

─¡¡Aah!! ─gritó Taiju, sobresaltando a los presentes.

Entonces me di cuenta de la razón de su grito. Saqué de mi bolso un vestido y se lo entregué a An, quien se lo puso con la misma delicada lentitud con la que había acariciado a su lechuza.

─Así estás mejor, An ─sonreí, desde el fondo de mi corazón brotó esa sonrisa, que empujó a abrazar a An─. Bienvenida.

─Yuzu.

─¿Ya se vistió? ─preguntó Taiju, a lo que le dije que ya podía verla─. Uff, bien. Hola de nuevo, An.

─Taiju.

─Ven, levantate. ─le pidió Senkuu, extendiendo una mano para ayudarle.

An lo observó de pie por unos segundos, sonriendo ligeramente antes de tomar su mano e incorporándose con la ayuda de Senkuu y Taiju. Uno frente al otro, sin separar sus manos, se sonrieron. Una indeseada aura romántica los rodeó, a lo que algunos cuchichearon emocionados, incluyéndome, y An y Senkuu pusieron mala cara, para luego reír.

─Es bueno tenerte aquí, compañera.

─Sí… creo que es bueno, estar de vuelta.

─Así que, ella es su amiga y compañera científica de Senkuu-chan. En la época de la era moderna, cuando un eclipse extremadamente largo nos hizo pensar que moriríamos, An-chan decidió que para proteger la integridad de los humanos era buena idea petrificarnos y que no interviniéramos más con el planeta ─Asentimos dándole la razón a Gen─. Entonces trabajó en una fórmula que pudiera convertir a los humanos en piedra y… ¿luego?

─Fui con mis padres a Estados Unidos y trabajé con otros científicos, que anteriormente habían sido desterrados del equipo científico de la NASA por hacer experimentos inapropiados. Pensé que serían los únicos que trabajarían para hacer algo como el arma petrificadora, sin importarles si el resultado fuera bueno o malo ─habló An, mirando hacia sus manos. Todos la escuchábamos atentamente. Ella jugaba con sus dedos, nerviosa─. No nos vimos ni reunimos, solo hablábamos por llamada. Para encontrarlos tuve que entrar a la información de la NASA, con un código que había robado de una tarjeta de mi padre. Sin embargo, no existían nombres, sólo claves, aún así pude localizarlos y mostrarles la idea.

─¿Cómo los llamabas?

─A-009109, JC-010212 y R-000173.

(CANCELADO) El Eterno Eclipse de Sol. | Dr. Stone. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora