Ya han pasado seis meses desde que Diego se fue, pero seguimos hablando por celular y me cuenta que ya ha mejorado que puede ser que muy pronto este de nuevo conmigo y estoy tan feliz por eso, tan contenta que luego de los cinco meses más largos de mi vida, regrese.
Estoy en la playa sentada en la arena esperando a Andrea, quien me dijo que nos encontramos aquí hace diez minutos, agarro una piedra lanzándola al mar tratando de que rebote como sale en las películas pero no lo hace, me levanto y vuelvo a intentarlo fallando de nuevo.
-tienes que lanzarla con más fuerza- dice una voz conocida y al darme cuenta de quién provine, mi corazón se acelera y lagrimas comienza a fluir lentamente. Me volteo lentamente encontrándome a unos pasos lejos de mí a la persona que esperado por tanto tiempo.
-Diego-susurro
-hola- me sonríe torcidamente con las manos metidas dentro de sus bolsillos delanteros.
-¡Diego!-corro hacia donde está el acortando nuestra distancia para luego darnos un fuerte abrazo que duro por unos cuantos segundos.
-Diego...-sollozo-estas aquí... ¿Cómo sabias que estaba aquí? – o miro con una gran sonrisa al igual que el.
-me lo dijo un pajarito-me guiña un ojo
-amo a Andrea-lo vuelvo a abrazar
-¿y a mí?- me sonríe juguetonamente
-a ti te amo más-le sonrío lamiendo mis labios esperando que me bese, después te tanto tiempo
-gracias, me quitaste un peso de encima- me sonríe y veo sus hermosos ojos rojos inyectados de sangre.
-tonto-le sonrío con lágrimas deslizándose por mis mejillas.
-ven aquí- levanta mi barbilla uniendo sus labios con los míos y tiemblo por el contacto luego de no sentir sus labios por un largo tiempo, sus labios se mueven contra los míos y quiero sentirlo mas así que abro la boca permitiéndole el paso a su lengua que se acaricia con la mía en suaves caricias tan tiernas y únicas que nos hacen temblar y llorar. Nos separamos con las respiraciones entre cortadas juntando nuestra sien.
-te amo- susurra
-te amo-le sonrío jadeante.
-vamos a caminar-entrelaza su mano con la mía mientras nos dirigimos a la orilla de la playa y comenzamos a caminar por toda ella.
-y...ya no tienes nada...de nada-miro mis pies mientras se hunden en la arena y el agua llega a ellos dispersándola.
Tengo miedo de su respuesta
-no...pero tengo que estar haciéndome chequeos y esas cosas – se detiene y lo miro con lagrimas en los ojos- ¿Por qué lloras?
-creí que te perdería por un segundo y...-me lanzo hacia el abrazándolo fuertemente.
-ya estoy aquí- susurra acariciando mi cabello- te dije que nunca te dejaría y yo siempre cumplo mis promesas –me da un pequeño beso y me jala para que sigamos caminando-¿cuéntame que has hecho?
-bueno, he dormido mucho y preparando todo para la universidad- sonrío torcidamente
-hablando de eso-dice y lo miro preocupada-te tengo una mala noticia
-¿Qué pasa? –frunzo el ceño
-voy a estudiar en la misma universidad que tu –me sonríe divertido
-bobo-me rio feliz de que vaya a estar a cerca de mi- y ¿Qué tiene eso de malo?
-mucho-dice colocando sus manos en mi cadera y acercándome a él- ya que no dejare de besarte por los pasillos y mucho menos que otros chicos te estén mirando
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Aprendiendo a amar
Teen Fictiontrata de una chica llamada violeta que siempre ha tomado en cuenta las criticas de los demás causándose daño a si misma. Al transcurrir la historia conoce a un chico que la hace ver lo importante de amarse y lo maravilloso del amor.
