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Un hermosa sonrisa se posaba sobre su rostro, encantadora y llena de confianza. Acariciaba a su perro Wick mientras esperaba a que pronto comenzara la partida de turno, por su mente solamente recordaba esas tiernas palabras que contenía la carta. No es cómo si siempre recibiera cartas para él, al contrario, anhelaba con todo su ser el tener a alguien a quien comunicarle sus sentimientos. Victor miraba con emoción la figura cercana a él, Andrew siempre fue reservado con sus sentimientos pero al descubrir que dentro suyo permanecían sentimientos puros, quedo más fascinado de lo ya estaba. Podría decir que tenia un interés más allá de ser su compañero, tenia tantas cartas que quería darle, las cuales jamás salieron a la luz.
Estaba nervioso, sus manos temblaban mientras una gotita de sudor bajaba por su rostro. Ya tenia otra carta que quería darle pero tampoco quería presionarlo, solo quería conocerlo mejor. Pasaron un par de minutos, donde ni siquiera se atrevía hacerlo. Era un cobarde. Hasta Luca tenia más coraje que él. Inhalo de manera exagerada, solo teniendo en mente la cercanía de aquellos dos. Faltaban un par de minutos para comenzar la partida, aun cargando todo ese miedo se atrevió a tocar el hombro del albino. Andrew le observo algo asustado pero después fue relajando su expresión al notar de quien se trataba.
Solamente acerco la carta al albino, esperando a que la recibiera. Mantenía ahora un sonrisa bastante fingida, Andrew le hacia sentir sensaciones que solo podía obtener por medio de las cartas. Cuando fue bien recibida casi daba un salto de felicidad, finalmente tendría a alguien con quien hablar, aun que no pareciera, aun fuera amable con todos, no tenia ni un solo amigo. Podría ser su falta de comunicación o que solo podía interactuar mediante cartas pero todo ello era verdad.
— Victor. — Dejo escapar tal suspiro. El rostro del rubio se encendió tal fruto rojo, por primera vez le escuchaba hablar, por más que se inclinara por las cartas, aquella voz era una melodía para sus oídos. — ¿P-Puedo leerla después? — Victor solo asintió con entusiasmo. Andrew nuevamente observo la carta, sonriendo levemente.
No quería ver esto cómo una competencia con aquel prisionero, Andrew merecia más que ello pero no podía olvidar esas palabras resonando en su interior
'' Sera mejor que te apures.'' ¿Al menos tendría una oportunidad? Ya era tiempo de empezar la partida, tendría más tiempo de pensar sobre esto después, no sin antes apreciar el rostro ajeno, ignorante de la batalla que sin querer había comenzado.
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