Pude sentir como el líquido se introducía en mi cuerpo y recorría mi venas. Tuve un escalofrío y rápidamente empecé a sentir como todo mi cuerpo me quemaba. El dolor era insoportable, cada segundo parecían horas y mi sufrimiento era infinito. Entre en desesperación, por un momento pensé que me iba a morir pero por suerte la sensación paro abruptamente.
Me sentía diferente pero no sabía exactamente como. Igualmente no me dio mucho tiempo para pensar pues pocos segundos después el dolor volvió pero en la zona de mi ingle. Sin embargo, mientras sentía dolor una gran excitación me invadió. La sensación era increíble, no podía dejar de gemir como una chica ante tal momento.
No podía dejar de estremecerme y disfrutarlo, jamás en toda mi vida había vivido algo siquiera parecido. No podía pensar en nada, mi mente se quedó en blanco por un momento, todo fue placer.
Todo culminó cuando llegue al orgasmo más increíble de toda mi vida. No puedo negar que fue maravilloso, algo irrepetible.
Estaba exhausta, después de toda la emoción toda la energía de mi cuerpo fue había sido drenada. Quise mantenerme despierta pero me fue imposible y caí rendida.
Después del acontecimiento quede tan agotada que entre por unos días en un estado de parálisis. El día que desperté estaba muy aturdida. Abrí mis ojos lentamente para darme cuenta que yacía en la cama de mi dormitorio. Me dolía todo el cuerpo y me costo ponerme de pie al principio.
Me analicé en el espejo y como era de esperar los pocos detalles masculinos que quedaban se desvanecieron. Mi rostro era bastante diferente, pues aunque aún era reconociblemente yo todas mis facciones fueron más estilizadas. Además mi cuerpo era impropio de hasta una chica de mi edad, mi cintura era más definida, mis muslos más gruesos y mi trasero más firme, dándome la apariencia de una chica unos años mayor a mi verdadera edad.
Sin embargo hubo algo que me incomodó, desde que me paré tuve la sensación de faltarme algo. Mis terrores se confirmaron cuando revise mi entrepierna y descubrí que donde antes se encontraba mi pene ahora había una linda vagina.
El shock fue tremendo, ya para ese punto era muy pequeño e insignificante, pero para mi representaba una pequeña esperanza de mantenerme mi hombría y algún día volver a ser hombre aunque ya fuera muy poco probable.
Probablemente era ya solo cuestión de tiempo que pasara pero definitivamente no estaba lista pero afrontarlo. Renunciar a lo único que me hacía hombre fue muy duro. El vacío en mi entrepierna se sentía demasiado incómodo y solo me hacía recordar lo obvio. Ya no soy un hombre.
A este punto que me quedaba? Quizá solo la resignación a mi destino. En mi cabeza resonaba la frase de la directora Veronica: "Ser mujer es mucho mejor que ser hombre". Al final, cuál era la razón para seguir resistiéndome? Conseguí librar a mi hermano y con el rastreador parece imposible que pueda escapar.
Al menos podré seguir hablando con Mariana, ella es lo único bueno que encontré en este lugar.
También me fije que dejaron un mensaje por escrito. En él decía todo lo que me perdí en la ceremonia. Primero que todo, volverían las actividades extras que serían obligatorias. Y segundo las sesiones especiales con Miss Alice se volverían más largas que antes.Puede que lo mejor sería dejarme llevar, al final al cabo aunque sea una chica sigo siendo yo. Su objetivo ya lo lograron, no hay nada más que puedan hacerme.
Verdad?
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(Mensaje para los lectores)
Hola a todos! muchas gracias por apoyar mi historia, no esperaba que llegara a tantas personas cuando la comencé y realmente me sorprendió el recibimiento. Nuevamente gracias a todos. Intentaré subir un nuevo capitulo siempre que pueda y si en algún momento hay alguna demora pido disculpas de antemano.
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El internado TG
General FictionUna madre envía a su dos hijos a un internado, no saben lo que les espera...
