Había transcurrido unas semanas más desde la última vez. Un día nos llamaron al salón principal donde se habían hecho todas las reuniones. Todas nos preguntamos que es lo que iban a decirnos ahora.
Cuando llegamos y tras unos minutos de espera llegó la directora. Después de dar un discurso un poco largo donde hablaba en general sobre cómo habíamos avanzado otras cuestiones, anunció que, si las próximas semanas lográbamos sorprender con nuestro comportamiento y obediencia, ya no tendríamos que ser llevadas por los guardias a todos los lugares. Nos dijo que la razón era que confiaba más en que ya fuéramos damas obedientes y que ya era momento de que nos desplazáramos solas.
Esto nos tomó algo de sorpresa, pues se rumoreaban muchas cosas que podrían anunciar y el chismorreo abundó entre las chica.
La verdad, la propuesta fue muy bien tomada por prácticamente todas. Las siguientes semanas nuestro comportamiento fue excelente como nos pidieron. Obedecimos de forma inmediata cualquier orden que nos dieron, no hubo ni una sola queja. Además, todas nos esforzamos en nuestras clases y actividades para impresionar aún más. Aunque tengo que decir que las profesoras aprovecharon para poder probarnos nuestra obediencia fijándose en el mínimo detalles. Inclusive hubo un día que nos obligaron a usar unos vestidos de sirvienta y hacer labores de limpieza por toda la escuela. Ese día fue muy agotador pero por suerte lo pasamos de forma sobresaliente y creo que hicimos un trabajo al menos decente.
Después de casi un mes nos volvieron a llamar para informarnos que habíamos pasado la prueba y que por tanto ya no era necesario que fuéramos llevadas por los guardias.
Desde ese día ya no vimos mucho a ningún guardia y en general parecía que la seguridad era más floja que antes. Supongo que se debía que confiaban más en nosotras. He de decir que antes estoy hubiera servido bastante para un intento de escape pero al seguir teniendo los rastreadores no tenía mucho sentido siquiera intentarlo.
Aunque sinceramente ya no sé muy bien si quiero era escapar...
Un día normal le dije a Mariana para que después de clases, aprovechando que nos podíamos desplazar solas, fuéramos a un pasadizo por el que no pasaba mucha gente para hablar sobre algo importante. Ella me dijo que no tenía problema.
Cuando nos encontramos le empecé a contar sobre mi situación.
Daniela: hola, gracias por venir. Quería hablarte sobre algo...
Mariana: cuando quieras, no te preocupes. Dime, qué ocurre?
Daniela: verás...cuanto más tiempo pasó aquí me es más difícil saber quién soy.
Mariana: a qué te refieres?
Daniela: no sé muy bien cómo explicarlo pero, siento que mi lado femenino está pasando por encima del masculino de forma progresiva. Me siento atrapada, siempre he intentado alejar todas estas nuevas sensaciones pero últimamente me es simplemente imposible. No sé bien el porqué, nunca antes había tenido estos pensamiento o sensaciones tan femeninas pero ahora me han venido todas de una. Ya ni siquiera sé si debería ser un chica o una chica. Realmente me debería oponer a los cambios? Y si son lo mejor para mi? No lo sé, no sé nada. Solo quiero decidir qué hacer y estar en paz. Tu parece que lo has llevado bastante mejor.
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El internado TG
Fiksi UmumUna madre envía a su dos hijos a un internado, no saben lo que les espera...
