EPILOGO

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12 Años Después

Se escuchaban risas y ruidos extraños, era normal en casa, pero para Harry Potter que trabajaba desde temprano, le gustaría que sus hijos guardaran un poco más de silencio los domingos, que era los días que podía levantarse más tarde de lo acostumbrado.

Un ruido sordo y luego un silencio repentino, lo hizo sentarse rápidamente en la cama, vio que su esposa ya se había levantado e iba casi corriendo, por lo que él la siguió.

Antes de terminar de bajar las escaleras, ya estaba escuchando las risas de los niños, por lo que lo tranquilizo un poco y alentó sus pasos. Al llegar al gran recibidor que tenían en casa, no pudo aguantar la carcajada.

Sus dos pequeños estaban cubiertos de cenizas por toda la cara y todavía salía humo de color negro de una esfera que había rodado por el suelo, mientras Ginny usaba su varita para despegar la habitación.

--- ¿De dónde sacaron esa cosa? --- pregunto molesta, mirando mal a Harry, quien seguía riéndose.

--- El tío Reg nos la dio --- dijo James Potter todavía riéndose, mientras su madre le limpiaba la cara --- dijo que si la mirábamos detenidamente, iban a salir luces de colores, pero al caerse empezó a ser ruidos extraños y exploto...

--- ¡Fue muy divertido! --- dijo su hermana Lily aplaudiendo --- pensamos que lo habíamos descompuesto... ¡pero fue una broma!

--- Una broma, una broma --- dijo Ginny rodeando los ojos y también limpiando a su hija --- ahora los quiero en sus baños, o cancelo su fiesta de cumpleaños, cuento tres...

Los dos niños se vieron asustados, y corrieron rápidamente por las escaleras, para ir directo a sus dormitorios, Harry levanto la famosa esfera y negó divertido mirándola.

--- ¿Puedo saber qué es eso? – pregunto ella señalando la famosa causa del disturbio de su sueño.

--- Una esfera huida rápida --- dijo Harry riéndose, para dejarla en la mesa --- se supones que la lanzas y sale humo negro de ella, así podrías irte de ese lugar o causar un alboroto, es un nuevo artículo en la tienda, apenas va a salir a la venta.

--- Y Regulus pensó que sería divertido regalarle una a los niños --- dijo rodeando los ojos.

--- Son inofensivas y tiene su gracia --- dijo Harry abrazándola y dándole un beso --- déjalos, solo se estaban divirtiendo.

--- Claro, siempre tengo que ser la mala, porque papá y tíos les dan un montón de cosas de las tiendas de bromas --- dijo Ginny, pero ya estaba sonriendo --- vamos a cambiarnos, debemos ver que todo esté listo para la fiesta de los niños.

Harry asintió, pero la beso en el cuello, mientras Ginny cerraba los ojos, a él le gustaba su familia, dos hermosos hijos y una mujer perfecta, en una pequeña casa donde ambos podían educar y consentir a los pequeños como ellos quisieran.

Fue un golpe duro, pues el día que sus hijos nacieron, fue una noche fría de Halloween, un día antes su abuela les había llamado para decirles que su abuelo Charles Potter había sufrido de un infarto, el hombre solo alcanzo a ver a sus bisnietos una vez antes de morir.

Harry aun no perdonaba a su abuelo por todo lo que hizo y en ningún momento el hombre demostró arrepentimiento, por lo que las cosas eran muy tensas entre ellos, el último año, pero al final le dolió su muerte, pues nunca se había imaginando al imponente hombre que siempre se salía con la suya recostado en una cama, débil y luchando por respirar, ni los mejores Sanadores pudieron ayudarle.

Ginny insistió demasiado, en que deberían perdonarlo y que la mejor forma de hacerlo sería poniéndole a su hijo como él, Charles pero Harry se negó, sentía que ese hombre no merecía tener ese honor, por lo que a su hijo de le habían puesto James Arthur (en honor a sus dos abuelos) y a su pequeña niña Lily Molly (en honor a sus dos abuelas).

El día que los Sanadores les dijeron ambos que no esperaban un hijo, sino dos y que una era niña, fue un día repleto de alegría para ambos y orgullo. Los padres de ambos se emocionaron, por la noticia.

--- Voy ayudar a peinar a Lily, ¿puedes ver que James se vista por favor? --- le pidió Ginny, él asintió --- después baja, y nos vemos en la cocina, para desayunar, tenía que ir a San Mungo para ver lo de unos papeles de un paciente, pero ayer pude dejarlo arreglado, así que me tomare todo el día de hoy.

--- ¿Algo más que haga falta? --- pregunto Harry dispuesto ayudarla.

--- Mamá va a traer el pastel y la comida, se enojó ayer cuando mencione que querías contratar alguien que se encargara de eso y dijo algo así como "no estoy tan vieja como para no hacerles sus comidas de cumpleaños a mis nietos, todos los años las hago, y este no será la excepción" --- dijo rodeando los ojos Ginny, mientras imitaba a su madre --- así que no dije nada más, y la deje hacerse bolas ella sola.

--- De acuerdo, tengo que ir por los regalos de los niños --- dijo emocionado Harry --- y después ir por mi abuela a su casa, no entiendo porque quiere seguir viviendo sola.

--- Es su casa, no la quiere dejar, --- le recordó Ginny, pero también estaba preocupada, pues Dorea Potter, ya era muy grande para vivir en esa mansión.

--- Antes estaba bien, Daphne se quedaba con ella, pero desde que se volvió a casar y compro su propia casa... esa mujer no quiere escuchar palabras de que se venga a vivir con alguno de nosotros --- dijo mientras ambos subían las escaleras.

--- Bueno, no es como si la dejáramos tampoco sola, yo ayer fui con Astoria almorzar con ella y tus padres van prácticamente todos los días a comer, además Daphne siempre le da la vuelta y le llevamos a los niños para que la vean, solo en las noches.... --- dijo pero también se notaba preocupada.

--- Papá medito en regresarse a esa casa, pero como que ni a él ni a mi madre le apetecen volver a vivir en ese lugar... después de todos los hermosos recuerdos --- dijo rodeando los ojos con sarcasmo --- pero si al final la abuela no decide venirse con ninguno de nosotros, lo van a terminar haciendo.

En la tarde a la hora de la fiesta, Harry se encontraba viendo a sus hijos jugando con sus primos. SU pequeña Lily quien tenía el cabello rojo como su madre y los ojos verdes de él reía divertida junto con sus primas Rose (hija de Ron y Hermione), Roxanne (hija de George) y la pequeña Cicy (la menor hija de su hermana Astoria y su amigo Draco)

Mientras tanto James, que tenía el cabello más oscuro y los ojos achocolatados, jugaba con sus primos Fred (hijo de George), Scorpius (el mayor de los hijos de su hermana Astoria) y Georggy (hijo de Fred)

Sonrió complacido también viendo a su esposa platicando con su hermana Daphne y su madre, quien cargaba a la pequeña Dorothy, la bebe de meses de su hermana Daphne con su nuevo esposo Theo.

Todo parecía más feliz y relajado que en otros tiempos, el había cumplido hasta la fecha el llevar la empresa de la familia, junto a su padre, pero aun así no había quitado de lado su meta con las tiendas Weasley y se había prometido nunca poner en un dilema a sus hijos, como él lo tuvo en el pasado.

Incluso había llegado a tenerle lastima a su abuelo, pues aunque tuvo todo el dinero que nunca se imaginó, no creía que hubiera llegado a ser feliz, ni siquiera tendiendo una esposa que lo amaba y un hijo quien tal vez en un pasado lo llego admirar.

No le importaba a Harry en estos momentos quedarse sin dinero o que la compañía fuera a la quiebra, pues él realmente tenía lo que necesitaba ante sus ojos.

--- Ayúdame con el pastel --- le dijo Ginny caminando a su encuentro --- y ¿compraste las velitas verdad?

--- Esta todo en la cocina --- le dijo sonriéndole, sin dejar de verla a los ojos.

--- ¿Qué pasa?, te noto pensativo --- le dijo Ginny frunciendo el ceño, Harry negó

--- Nada, ¿ya te dije que te amo? --- le pregunto, mirando como su esposa negaba con una pequeña sonrisa --- entonces te amo.

--- Yo también te amo --- dijo ella rodeando su cuello y besándole, Harry en esos momentos se sentía el hombre más afortunado de toda gran Bretaña y no era por el dinero.

FIN

Todo o NadaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora