Capítulo Sette

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 Antonella

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 Antonella

Desperté más temprano de lo normal, son apenas las 7 am , mi horario es a las 8:30 am en la oficina, me estiro en la cama mientras friego mis ojos con las manos, me levanto de la cama, voy directo al baño. Hago todas mis necesidades, salgo del baño y caminó hacía la cocina a preparar un mini desayuno.

Me preparo un café con leche con tostadas con mermelada de fresas. Pongo mi desayuno en la mesa y enciendo la tele. Cuándo termino de desayunar son las 8am, ¡¡MIERDA!! Se me fue la hora, voy corriendo a mi habitación para ver mi armario y pensar que ponerme. Como no tengo mucho tiempo, agarro una pollera negra con una blusa amarilla y mis preciosas botas negras.

Ya vestida, peino mi cabello dejándolo suelto, agarro mi frasquito de perfume y me pongo un poco mucho, ¡¡¡¡Amo los perfumes!!!. Cuando ya estoy lista, me fijo si no me olvido nada y salgo de casa, cierro la puerta con llave hasta que siento que el departamento de al lado abren la puerta, miró de reojo y está marcus comiéndose a una rubia, hago un mueca de disgusto ya que vi como sus lenguas pasaban saliva, fue realmente asqueroso. Saco esa imagen de mi cabeza y me encamino a las escaleras.

En las Oficinas DR

No se porque pero estoy igual de nerviosa que vine la primera vez, nerviosa porque ahora voy a estar mucho tiempo al lado del Dios Tatuado, acomodo mi vestimenta ya que la pollera se me subió un poco, tomó aire y me encamino hacia el interior de la empresa. Al entrar me encuentro a la misma chica de ayer, le doy una sonrisa y voy directo al ascensor, subo a este y marco al último piso.

Las puertas del ascensor se abren dándome la vista de la gran oficina presidencial que está totalmente solitaria, ni un ruido hay aquí. En este último piso solo están cuatro personas. El Señor De Rege y el Señor Russo que es el vice. Ambos tienen sus oficinas aquí junto a las puertas de cada oficina está el escritorio de las asistentes, qué uno de esos es mío y supongo que el otro puesto es de Emily.

Me acercó al cuál sería mi escritorio, dejo mis cosas arriba de éste, observó todo hasta que nuevamente de vuelven a abrir las puertas del ascensor, miro y veo a mi amiga bajando de este, lleva puesto una pollera negra junto a una camisa blanca, sus encantadores y dolorosos tacones de 12cm. De solo mirarla caminar en eso me duelen mis pies.

Emily me ve y me sonríe, se ve muy guapa.

- Amiga, ¿Cómo estás?. --pregunta acercándose a mí dándome dos besos en las mejillas.

-- Bien, ¿Y tú?

--Nerviosa hasta no poder más. Estoy que me como las uñas.

--Yo igual, ya conociste a tu jefe.

--No pero me dijeron que estaba buenísimo..

-- Pues el mío sí que lo está.. -- digo mientras recuerdo al dios tatuado.Sonrió.

-- ¿Y eso?. Pregunta Emily pero no entiendo a que se refiere. Hago una mueca y la miró confusa.

–¿El que?

--Has sonreído cuándo nombre al jefe, ¿Quien es?.

--No sonreí por eso, solo se me salió y él es....

Miro Emily y claramente ya no está escuchándome, su mirada va directamente al ascensor, me doy la vuelta ya que estaba de espalda y me quedo igual o peor que ella.

Están al frente de nosotras los mismos hombres que vimos en la cafetería, está el dios tatuado y su rubio amigo.
Tengo que admitir que los dos son muy guapos uno más que otro.

¡¡¡SANTO DIOS!!! Tengo que admitir que está para el mismo desastre natural, puede ser que un hombre tenga todo perfecto, esa camisa azul le queda de maravilla y más si deja semejante escote, esos pantalones marrón claro le quedan demasiado bien y por lo que puedo ver, deja mucho que desear el tremendo pan dulce que se le hace, yo misma siento envidia a que tenga más que yo.

Miró a Emily ella está igual o peor que yo con ellos pero su mirada de perra lujuriosa va a él señor Russo que también está en buena condiciones.

-- Nicolás ellas son la señorita D'amore mi nueva asistente y la Señorita Dark que es tu nueva asistente. --nos presentó el señor De Rege, brindo mi mejor sonrisa y como veo que Emily no parpadea, con mucho cuidado le pisó el pie.

-- Buenos días Señor De Rege, buenos días Señor Russo, es un placer. --respondo estirando mi mano en forma de saludo,el señor De Rege solamente hace un gesto en forma de saludo pero el señor Russo agarra muy suavemente mi mano y la besa mientras sonríe.

--Buenos días señorita y es un placer conocerla.

Quedé sorprendida con ese acto, pero no puedo controlar que mis mejillas se sonrojan con tremendo momento.

El Rubio espera a que Emily salga de su burbuja y los salude pero en él veo una mirada y una sonrisa de que se está divirtiendo al ver a mi amiga así, miro a mi jefe que está detrás del señor Russo y sigue serio, ¿Tendrá sonrisa? ¿Por qué será así? Algo lo tuvo que dejar así, digo nadie nace siendo totalmente de hielo.

--Bu...Buenos días señor De Rege. Buenos días Señor Russo. --Habla por fín Emily mirando al señor De Rege primero y después mira al señor Russo y puedo apreciar su cara roja como un tomate, sin poder evitarlo se me escapa una risa por el momento.

Pero no duro mucho ya que Emily giró su cabeza como la niña exorcista, clavo sus ojos negros en mi dándome un poquito de miedo.

--Bueno ya todos presentados es momento de trabajar , Señorita D'amore traigame un café negro y venga a mi oficina a que le explique su labor. '--esté hombre no tiene modales, cuando entra a su oficina me encamino a dónde hay un pequeño cuarto que supongo que ahí puedo hacer el café.

Entró y veo una mesa con dos sillas de bar, con una pequeña mesada dónde hay todo tipo de tè, cafés, leches y demás. Prendo la cafetera y dejo que haga su labor.

Término de preparar el café, salgo del cuarto y Emily ya está en su lugar con algunos papeles. Paso mi escritorio y tocó dos veces, hasta que escuchó esa perfecta voz ronca.

Al entrar, León está con su computador entretenido y tiene varios papeles sobre su escritorio.

-- Señor le traigo su café. --dejó la taza sobre la mesa al frente de él.

-- Gracias, siéntese señorita -- Hago lo que él me dice-- bueno, acá tiene su contrató, puede leerlo y si está todo bien puede firmar. -- me extiende unos papeles,los agarro y empiezo a leer es el mismo contrató que me mandó por email, tomó la lapicera y firmó.

Levantó la vista y puedo ver como tiene una enorme sonrisa como la del gato de Alicia, le doy el contrato. Él lo agarró y lo guardó en uno de los cajones de ahí.

--Ya está todo correctamente,puede empezar, en su escritorio tiene todo lo necesario, en el primer cajón tiene una libreta que tiene que llevar a todas las reuniones y es dónde tiene todas las reuniones, los horarios, los socios y clientes y lo más importante en su computador está guardado en una carpeta las estadísticas que manda el Contador de la empresa.
Ahora vaya a ver donde están cada cosa y si alguien llama tiene que apretar el número dos y yo le responderé si lo atiendo y el 3 es para pasarme la llamada.
Entendió todo señorita. -- no recuerdo lo primero que dijo y pregunta eso.

--Si Señor, con su permiso me retiro.

--Cualquier cosa me pregunta.

--Si Señor.

El Perfecto ItalianoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora