Ya había amanecido en Francia, como así también nuestro vuelo de vuelta a Italia, fueron días que no supe como manejar todo esto, tanto como mis sentimientos como lo sucedido con León,ahora mismo estamos en su avión privado, el se encuentra mirando unos nuevos diseños de autos mientras que voy planeando todo su semana de oficina.
-El miércoles no te pongo ninguna cita, así tienes el tiempo para el cumpleaños de su Abuelo-habló dirijo mi vista a él, me llevó una gran sorpresa al ver que ya estaba mirándome, siento como mis mejillas se ponen coloradas.
-Me parece bien, igual recuerda que tú te vienes conmigo.-habla pero realmente no le estoy prestando tanta atención al ser que VOY A TENER QUE CONOCER A SU FAMILIA!!!!
-Que??-lo miro sorprendida-Yo tengo que ir contigo, porque?
Lo miro, reir mientras se acomoda de costado para poder mirarme mientras le hablo.
-Claro cielo, Primero te vienes porque se supone que eres mi novia-hago un mueca, por decir que se supone- Y Segundo porque-se acerca un poco-Quiero que estes conmigo, que estes a mi lado-termina de decir para así sentir de vuelta sus labios juntos los míos, es un beso lento, con amor y con dulzura, es la primera vez que puedo sentir esas pequeñas mariposas en mi estomago, ya no se que seremos, pero necesito saberlo asi no ilusionarme como una boba con el.
-Bueno, ire pero tengo que ir a comprarme algo elegante-susurro mientras seguimos cerca, donde todavía puedo sentir su aliento chocar con el mio.
-Después vemos eso, ahora solo besame-sonrió por la manera que me lo dice, junto nuestros labios de vuelta pero con un poco más de intensidad de antes.
Leon hace su asiento hacia atrás, agarrando de la cintura a la pelinegra subiendo encima de él sin ninguna resistencia por parte de ella, al quedar sobre león siente las manos de este pasar por toda su espalda hasta llegar a su trasero, donde lo aprieta y le da una cachetada haciendo que Antonella suelte un sonoro gemido.
-Le..Leon-suspiro, mientras mis manos siguen el recorrido desde sus hombros hasta esa magnífica camisa color celeste que hace que marquen sus músculos a la perfección.
Jugar con la cordura de un hombre es demasiado peligroso, pero es algo que a mi en lo personal me encanta, es justamente lo que estoy haciendo ahora con león, sigo pasando mis manos por todo su cuerpo sin tomar demasiado, sus suspiros son todo cuando hago cada roce con mis manos, ahora nuestros vientres hacen un vaivén sin ejercer presión.
-Ya deja eso.-gruñe el morocho, haciendo una leve presión en su cintura.
Muerdo mi labio inferior de eso pensar en la súplica de Leon, se endereza sobre el cuerpo de este, quedando arriba del regazo de Leon.
Desde arriba Antonella mira al mayor, tenía su cabello sudado, sus labios entreabiertos y haciéndole ver más sexy de lo que ya es.
No se puede aguantar mucho mas y se abalanzo otra vez casando los labios de su amado, Leon sorprendido hizo más presión entre los vientres de ambos, demostrando a la pelinegra como lo tenia en ese preciso momento, agarro su labio interior durante el beso y tirando de él logrando otro gemido uno más alto.Leon metió sus manos por debajo de su bruza hasta poder llegar a sus tetas, las cuales todavía estaban cubiertas por el sostén, sus dedos viajaron hasta desabrochar por completo el sostén el cual salio volando junto con la blusa, León ya tenia la mejor vista de todas, tenia a su amada semi desnuda sobre su miembro, con la respiración agitada, sus labios hinchados y unas perfectas marcas en su cuello que lo hace sentir mas orgullo de lo que esta, se levanto quedando a la altura de los atributos de antonella, pasando sus manos haciendo un agarre mas fuerte al rededor de su cintura y atacar con su boca cada botoncito de la mujer.
-Ahh...Di..Dios-suspira la morocha tirando del cabello de leon.
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El Perfecto Italiano
AcakElla es una hermosa italiana llamada Antonella D'amore, tiene 24 años, ella es una simple joven que trabaja de camarera en una cafetería cerca de su pequeño pero bello departamento.Su familia no era muy grande su padre Marcus D'amore y su madre Ales...
